DÍA 23 DE AGOSTO DE 2011
“ALSERDELAPALABRA” presenta a sus seguidores, breves reflexiones nacidas de la experiencia de la vida ordinaria. Las escribiré con la frescura de lo sencillo y con la esperanza de lo sublime. Espero que mi pluma sea dócil y vuestra aceptación generosa.
martes, 23 de agosto de 2011
lunes, 22 de agosto de 2011
DÍA 22 DE AGOSTO DE 2011
UN HOMBRE BUENO Y GENEROSO.
SOLO DIOS BASTA
Todavía hay hombres buenos entre nosotros. A veces, manifiestan su bondad en actos sencillos, pequeños, pero llenos de generosidad. En otras ocasiones, las más, su bondad y buen hacer, pasan desapercibidos, ocultos, encerrados en lo secreto, en el lugar que Dios ve y premia.
Ayer llegó a la sacristía uno de esos hombres buenos; uno de esos hombres que viven su fe en espíritu y en verdad. Llegó, un poco fatigado, cuando yo, revestido de los ornamentos sagrados, me disponía a celebrar la Misa de once y media.
sábado, 20 de agosto de 2011
DIA 20 DE AGOSTO DE 2011
¿Quién es más libre el pájaro o el hombre?
Ayer, cuando después de la Misa de la tarde, me dirigía a mi casa, me encontré con unos amigos en la plaza. Nos saludamos afablemente y me preguntaron por los días de descanso. Les dije que muy bien, pero que me habían sabido a poco.
Ayer, cuando después de la Misa de la tarde, me dirigía a mi casa, me encontré con unos amigos en la plaza. Nos saludamos afablemente y me preguntaron por los días de descanso. Les dije que muy bien, pero que me habían sabido a poco.
Seguimos hablamos durante un buen rato, de muchas cosas. En un momento, salió el tema de las monjas y monjes de clausura.
viernes, 19 de agosto de 2011
DÍA 19 DE AGOSTO DE 2011
UNA SEMANA DESPUÉS
Ha pasado casi una semana desde que llegué de disfrutar unos días de descanso, en mi querido pueblo de Villasarracino (Palencia).
Además, previendo que iba a disponer, durante esta semana, de menos tiempo para escribir nuevos textos para el blog, he dividido en varias entregas, la crónica del plan de un domingo de un sacerdote en un pueblo de Palencia. Lo que me ha supuesto un breve respiro.
jueves, 18 de agosto de 2011
DÍA 18 DE AGOSTO DE 2011
UN DOMINGO DE UN SACERDOTE EN UN PUEBLO DE PALENCIA
Como todos los domingos, en mi pueblo, hay costumbre de rezarle a la Virgen de la Piedad, en la ermita, allá, nos fuimos. Por el trayecto, volvimos a encontrar a gente del pueblo que bajaba de rezar o que subía de haberlo hecho. Nuevos saludos, más recuerdos, nuevas anécdotas de tiempos pasados. Ya en la ermita, rezamos a la Virgen una Salve y algo más; y le pedimos por los difuntos que a sus plantas tenemos enterrados.
Al salir de la ermita, nos encontramos con dos niños que habían cogido tres sietecolores por lo que estaban entusiasmados. Luego nos encontramos con el abuelo de uno de ellos, que nos hizo las delicias de su nieto.
miércoles, 17 de agosto de 2011
DÍA 17 DE AGOSTO DE 2011
UN DOMINGO DE UN SACERDOTE EN UN PUEBLO DE PALENCIA
Finalizada la Misa dominical, camino ya de mi casa, saludé a varios parientes con los hacía algún tiempo que no hablaba y también a otras personas del pueblo que pasan sus vacaciones aquí estos días.
Al ser domingo y no disponer de prensa, mientras preparaban la comida, aún me dio tiempo para leer un capítulo del libro arriba señalado. La comida tuvo como tema casi monográfico la situación económica en las familias, propias y ajenas. Tras los postres, una larga sobremesa, seguida de un “si no es” de descanso.
martes, 16 de agosto de 2011
DÍA 16 DE AGOSTO DE 2011
UN DOMINGO DE UN SACERDOTE EN UN PUEBLO DE PALENCIA
Así las cosas, se había hecho la hora del desayuno. Desayuno que compartí con mis tres hermanas, en paz y concordia, mientras escuchaba las noticias que ofrecía la Cadena Cope de Burgos. Terminado el desayuno aproveché para hacer la oración de la mañana. Terminada esta seguí leyendo el libro que estos días de vacaciones tengo entre manos: “Segunda navegación” del Prof. Alejando Llano, que por cierto me está gustando mucho, por lo que cuenta y como lo cuenta.
lunes, 15 de agosto de 2011
DÍA 15 DE AGOSTO DE 2011
UN DOMINGO DE UN SACERDOTE EN UN PUEBLO DE PALENCIA
crónicas que se escriben sobre sucesos acaecidos. Cada uno lo cuenta según propia apreciación y según sus determinados puntos de vista. Eso es lo que voy a hacer yo en el siguiente relato de un domingo de un sacerdote en un pueblo de Palencia.
Para empezar diré, aunque muchos de mis lectores ya lo conocen, soy de Villasarracino. En él nací, hace más de setenta años. Eran los años de la post-guerra civil española. Era mayo, mes de las flores y de las esperanzas. La cosecha de aquel año había sido bien recibida.
domingo, 14 de agosto de 2011
DÍA 13 y 14 DE AGOSTO DE 2011
Hoy es día 13 de agosto. Han pasado quince días desde que llegué, procedente de Pamplona, a pasar unos días de descanso en mi pueblo natal, Villasarracino (Palencia). Como siempre, cuando llego al pueblo, tengo la impresión de que el tiempo programado para descansar, aunque, intelectualmente sé que es limitado, no va a terminarse tan pronto.
Pero cada año, experimento que también en verano, o acaso más en verano, el tiempo pasa y de qué manera. Una vez más me viene a la memoria aquel lema grabado en el reloj de pared, colocado a la entrada de la casa de unos viejos amigos: tempus fugit, que podría traducirse leguaje paladino: el tiempo no para, el tiempo corre que se las pela.
viernes, 12 de agosto de 2011
DÍA 11 y 12 DE AGOSTO DE 2011
PASEO Y LECTURA EN UN
LUGAR DE PAZ
Once de agosto, jueves, mercadillo en Carrión de los Condes. Asistir al mercadillo es una de las aficiones veraniegas de mis hermanas, especialmente de la mayor. Visitan, durante un buen rato, los puestos instalados en la Plaza junto a la Iglesia de Santa María; compran cuatro “cosillas” y vuelven a casa, con menos dinero, pero con más alegría. Y esta misma función, la repiten jueves tras jueves, mientras duran las vacaciones.
miércoles, 10 de agosto de 2011
DÍA 10 DE AGOSTO DE 2011
Todos los años, un día de los que paso de vacaciones en el pueblo, tía Benedicta me pide que le diga varias Misas en acción de gracias a la Virgen de Nuestra Señora de la Piedad, en la ermita del pueblo, dedicada a la Virgen María, bajo esta advocación.
AÑO, TRAS AÑO…, SIEMPRE IGUAL.
Todos los años, un día de los que paso de vacaciones en el pueblo, tía Benedicta me pide que le diga varias Misas en acción de gracias a la Virgen de Nuestra Señora de la Piedad, en la ermita del pueblo, dedicada a la Virgen María, bajo esta advocación.
Casi siempre procede del mismo modo. Unas jornadas antes de realizar el encargo, terminada la Misa en la Iglesia parroquial, se acerca al banco donde estoy dando gracias después de la Comunión, y me saluda efusivamente.
martes, 9 de agosto de 2011
DÍA 9 DE AGOSTO DE
UN PASEO POR LA CARRETERA
DE CARRIÓN DE LOS CONDES
Durante años esta calzada fue de tierra y piedra; de piedras partidas en trozos pequeños por los duros picapedreros. Otrora, eran abundantes los carros, tirados por mulas, que rodaban por su piel. Hoy son contados los coches y los tractores que circulan por ella.
Eran las siete y media de la tarde, cuando comenzamos el paseo; se trataba de hacer un poco de ejercicio físico y distraernos un rato. Caminábamos a paso lento y sin hacer demasiado esfuerzo. Un suave viento proveniente del sur soplaba sobre nosotros. A la vez que movíamos nuestros pies, movíamos también nuestras lenguas en amena conversación.
Los campos de labranza, a uno y otro lado del recorrido, aparecían segados. Pequeños matorrales por las linderas rompían el color monótono de los rastrojos y a los lados de la carretera, despuntaban hierbas verdes, recién retoñadas. Sólo alguna finca sembrada de girasoles rompía la monotonía de las tierras de blanca paja. Las cabezas amarillas de los girasoles daban un tinte dorado y brillante al contorno.
Pequeños chopos y acacias custodiaban, desde las orillas de un arroyuelo casi seco, los terrenos de cereal que se extienden ampliamente hasta juntarse en el horizonte la tierra con el cielo.
En lo alto de un cerro se alzaba una pequeña "casetucha", donde, dicen, que las abejas fabrican miel de tomillo. Un labrador con el rastro enganchado a un tractor, arañaba una finca de trigo ya cosechado.
El paseo se hacía tranquilo y suave. De vez en vez, un coche nos hacía orillarnos para evitar el peligro. Conversamos sobre los pinos plantados a la izquierda de la carretera, en una finca del Ayuntamiento, hace treinta años. Nos parecía que no estaban bien cuidados. Hierbajos comían parte de sus raíces. Habría que esperar más tiempo para poder extraer de esta plantación algún rendimiento, en madera o en resina. Todavía es pronto.
Hablamos también sobre la labor que hacía el labrador que conducía el tractor y que araba su finca. Y decíamos: el trabajo que acaba de realizar este labrador con su tractor, le habría durado a nuestro padre al menos tres días enteros. ¡Cómo han cambiado las cosas!
Hicimos algunas fotografías que acompañan este escrito. Era la hora de volver. Habíamos pasado un buen rato de la tarde.
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lunes, 8 de agosto de 2011
DÍA 8 DE AGOSTO DE 2011
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| VILLASARRACIO |
Él pasado día 6 de agosto fue el cumpleaños de Merche. Fue un día de alegría y de celebración en la familia. Recibió muchas felicitaciones desde las primeras horas de la mañana, felicitaciones que siguieron durante el día. Unas fueron simples llamadas de móviles o teléfonos fijos; otras felicitaciones en persona. Todo muy sencillo, pero entrañable, como suelen ser siempre los días en los que los humanos cumplimos años.
viernes, 5 de agosto de 2011
DÍA 5 DE AGOSTO DE 2011
Durante este tiempo de descanso, casi todos los días me doy un paseo por los caminos o carreteras que salen de mi pueblo y se abren en abanico en todas las direcciones. Este año paseo más por las carreteras que por los caminos, porque los caminos están llenos de piedras, canto liso, y caminar por ellos se hace insoportable.
En estos paseos, reconfortables y distendidos, además de hablar, de conversar con los acompañantes, dejo que mis ojos se llenen de paisaje y campo. Al estar en verano, los campos de mi tierra ofrecen un aspecto monótono y uniforme: tierras de rastrojos, paja blanca y amarilla, solo rota por alguna finca sembrada de girasoles, que con sus cabezas amararillas y tallos verdes ofrecen un aspecto un tanto restos de los trigos y cebadas cosechados recientemente.
En alguna finca todavía pueden verse hileras de paja, o rollos empaquetados, esperando que lleguen sus amos a recogerlos o para ser vendidos.
Reflexionando un poco en la realidad pura y dura del campo en estos momentos pienso en las faenas agrícolas anteriores. Y me digo: No habría rastrojos sin cortar las espigas, no habría espigas sin una anterior siembra, y no habría siembra sin una anterior ruptura de las tierras, sin un abrir los surcos de la tierra.
PASEOS DE VERANO
Dicen los lugareños, lo han comprobado ellos mismos, que este invierno ha llovido mucho y las aguas posteriores han arrastrado la tierra blanda, dejando al descubierto las piedras o los cantos lisos, convirtiendo así los caminos en auténticos cascajales, haciéndolos como hemos dicho más arriba, en lugares incómodos para andar.
En estos paseos, reconfortables y distendidos, además de hablar, de conversar con los acompañantes, dejo que mis ojos se llenen de paisaje y campo. Al estar en verano, los campos de mi tierra ofrecen un aspecto monótono y uniforme: tierras de rastrojos, paja blanca y amarilla, solo rota por alguna finca sembrada de girasoles, que con sus cabezas amararillas y tallos verdes ofrecen un aspecto un tanto restos de los trigos y cebadas cosechados recientemente.
En alguna finca todavía pueden verse hileras de paja, o rollos empaquetados, esperando que lleguen sus amos a recogerlos o para ser vendidos.
Reflexionando un poco en la realidad pura y dura del campo en estos momentos pienso en las faenas agrícolas anteriores. Y me digo: No habría rastrojos sin cortar las espigas, no habría espigas sin una anterior siembra, y no habría siembra sin una anterior ruptura de las tierras, sin un abrir los surcos de la tierra.
Esta breve reflexión me venía a la cabeza después de ver en Palencia la fotografía que te ofrezco más arriba. Se trata de una obra de un afamado pintor palentino, Meneses. Un labrador apoya su mano habría ver, ni derecha en el arado que tirado por dos hermosas mulas, una blanca y otra negra, abre la tierra para que posteriormente reciba los rayos del sol y posteriormente la semilla, el abono apropiado y el agua necesaria del suelo.
Sin esta primera labor, ni habría verdes tallos en primavera, ni granos dorados en verano, ni cosechas.
Termino el paseo y termino también este escrito. Solo un pensamiento: Para conquistar la meta se requiere esfuerzo.
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miércoles, 3 de agosto de 2011
DÍA 3 DE AGOSTO DE 2011
UNA REFLEXION IMPORTANTE
Los pueblos, como las personas, envejecen, se desgastan, enferman, y al final mueren.
Dicen que la cara es el espejo del alma y muestra salud. Cuando la cara se llena de arrugas, cuando cambia de color, cuando pierde frescura, el fin terreno del hombre está cercano. Y poco después, pasa un tiempo y llega la muerte: el alma se separa del cuerpo.
Con anterioridad, en estas casas, se han realizado arreglos diversos, en más de una ocasión se han restaurado sus fachadas, y tras una pintura externa, han cobrado su nuevo aspecto. Pero al fin, llega un momento que sufren los cimientos, se deshacen las paredes se desmoronan los muros, y acaban siendo derribadas si antes no han caído ellas mismas derrumbadas.
Estas reflexiones me hacía esta tarde, cuando subiendo por la Calle Mayor Antigua, me fijaba en dos edificios que aparecen en las fotografías que arriba presento.
Una de las casas, como puede verse, está en ruinas. Hace años que murieron sus dueños y poco a poco ha ido perdiendo brillantez, hasta llegar a las condiciones externas que ahora ofrece. Aspecto que se hizo totalmente visible en el momento en que derribaron el solar contiguo, para levantar una casa de planta baja.
Los que conocimos el pueblo hace medio siglo y lo visitamos hoy, advertimos que el aspecto externo ha cambiado de forma apreciable. Nuevas casas en los mismos solares, nuevas viviendas, si, pero con aspectos distintos. No nos extraña que con frecuencia se profiera la siguiente expresión: “Ha cambiado tanto el pueblo, que no le conozco”.
Algo parecido pasa con las personas, cuando después de mucho tiempo sin verlas, te encuentras con ellas, solemos decir la misma expresión: “Estás tan desconocido que no te conozco”.
Una y otra experiencia, del ser humano y de las casas, nos hace recordar lo caducas que son nuestras vidas. Y una vez más pensamos que somos criaturas que tienen en cuanto al cuerpo los días contados. No en vano, hemos sido creados: para “servir a Dios en esta vida y después gozarle en la eterna”.
Es decir, no tenemos aquí ciudad permanente, como nos lo recuerda el prefacio de la Misa de difuntos: “La vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma; y, al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo”.
Dos fotografías, dos casas. Una reflexión importante.
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martes, 2 de agosto de 2011
DÍA 2 DE AGOSTO DE 2011
LA PAZ DE LOS PUEBLOS
Los pueblos de mi tierra chica, Palencia, como otos muchos pueblos de España, a lo largo de la segunda mitad del siglo XX y la década del siglo XXI que llevamos a cuestas, han disminuido de manera llamativa en número de vecinos. Sirva como ejemplo mi pueblo natal, Villasarracino: hace sesenta años tenía una población que rondaba los mil habitantes. Hoy, a 2 de agosto de 2011, no pasarán mucho de doscientos.
Esta notable disminución, la comprobé de forma evidente y clara el viernes pasado, cuando llegaba con mis hermanas al pueblo que me vio nacer, procedente de la ciudad de Pamplona, a pasar unos días de, es mi parecer, merecido descanso.
Entramos en el casco urbano, esta vez, por el acceso abierto recientemente de la carretera que viene de Villaherreros. Me encontré con las calles completamente vacías de gentes, ni una persona por señal, ni siquiera un perro corretón o un gato distraído.
Una casa sí y otra también, sin vida. Lo pregonaban las ventanas y las puertas cerradas a cal y canto. Y, sobre todo, lo anunciaba el silencio que era cada vez más elocuente. Sólo algún coche aparcado y un avión que cruzaba por el cielo dejando una estela de humo, anunciaban existencia.
Todo era paz, tranquilidad, silencio. Características estas presentes en los desiertos y en los cementerios. Entre tanta soledad, descubrí una nota positiva: los edificios me parecían más esbeltos y las calles mejor que nunca.
Nos recibieron nuestros familiares. Y el Turco, perrito de más de catorce años, movió su cola en señal de saludo y aprecio. Almuerzo, tertulia. Pasó la tarde del viernes y la jornada del sábado. Todo igual siguió igual. Soledad, tranquilidad, paz.
Y se multiplicaron los coches en las calles, y en la Misa de una se triplicaron los feligreses en la Iglesia, y el bar hirvió con más fuerza, y el vendedor ambulante, comenzaba a hacer el agosto, y a las cinco de la tarde, se oyó, por primera vez este verano, el toque del campanillo de la ermita. Era una llamada a la oración.
En efecto, poco después, comenzaron a subir en hilera, hombres y mujeres a la ermita a rezar a la Virgen de la Piedad, hilera que duraría hasta el anochecer. Es una antigua costumbre, que con el tiempo ha ido recobrando fuerza y autenticidad.
La tarde de este domingo fue calurosa. Salí a dar un paseo con mi hermana, por la carretera de Castrillo de Villavega. Gentes en las bodegas del norte y más abajo, fincas sembradas de girasoles. Bastante tráfico por la carretera y pequeños saltamontes brincando a nuestro lado.
Un poco más allá del tercer puente, nos volvimos. Seguía haciendo calor. Cerca de la ermita, el paseo estaba lleno de gentes: Primos y parientes, vecinos del pueblo, también desconocidos. Parecía que el pueblo había retrocedido cincuenta años atrás. Avanzamos hasta la ermita: más personas, más primos y más parientes.
Una Salve a Nuestra Señora de la Piedad en el interior del templo, y, al salir, nuevos saludos. Era ya la hora de cenar. Mientras preparaban la mesa, tracé esta breve reseña. Unas gotas de nostalgia se me escaparon de los ojos, las recogí en el pañuelo de este blog. Te ruego me escribas y llores conmigo.
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lunes, 1 de agosto de 2011
DÍA 1 DE AGOSTO DE 2011
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| VISTA DESDE EL PARAMO |
MI PRIMER PASEO POR EL CAMPO
Los paseos por las afueras de la ciudad son muy distintos que los paseos por las afueras de los pueblos. Los paseos que circundan los cascos urbanos, suelen estar muy solicitados por gente mayor y también por madres con sus hijos pequeños; son paseos llenos de ruidos de coches y de dueños con sus perros. De vez en cuando, te encuentras con un banco de madera o hierro que te ofrece un descanso gratificante.
domingo, 31 de julio de 2011
PROPINA DE JULIO DE 2011
EL VALOR DE LA VIDA ORDINARIA
El cielo estaba completamente azul. Un suave viento movía las ramas de los árboles y acariciaba el rostro de las personas y de las cosas. Paseando por el patio de mi casa, recé parte del oficio divino. Una y otra vez se clavaron en mi alma mensajes sálmicos. Valga como ejemplo este trozo del Salmo 118: “Tú, Señor, estás cerca, y todos tus mandatos son estables; hace tiempo comprendí que tus preceptos los fundaste para siempre”.
sábado, 30 de julio de 2011
DIA 31 DE JULIO DE 2011
VIAJE AL PUEBLO
Desde Pamplona a Villasarracino hay, más o menos, unos 320 kilómetros de distancia. En la actualidad, este trayecto se puede hacer en tres horas, por autovía o autopista, lo que hace el viaje bastante cómodo.
Muy distinto era hace unos cuantos años, cuando para hacer este mismo recorrido, había que gastar más tiempo, y, sobre todo, sufrir la presencia angustiosa de camiones, y esperar el momento propicio para adelantarlos, siempre con el riesgo de que apareciera defrente el coche más inoportuno.
jueves, 28 de julio de 2011
NOTA: AUNQUE SALE HOY, CORRESPONDE AL DÍA 30.
DÍA 30 DE JULIO DE 2011
“VA Y VENDE TODO LO QUE TIENE”
Iba recordando las dos parábolas que el miércoles pasado leíamos en la Misa. Es más, iba releyendo la “ficha” que saqué del bolso de la chaqueta y que había utilizado en la homilía de ese día.
En esto iba pensando, cuando me encontré con un viejo amigo. Nos saludamos y lo primero que me espetó fue: “Me he puesto audífonos”. Y señaló con la mano sus oídos. Y sin mediar otra palabra, siguió: “Me han costado un millón de pesetas”. Luego, me contó con pelos y señales el iter seguido hasta llegar a esta situación. El hombre estaba contento y yo le deseé suerte.
Poco después, nos habíamos ya despedido, pensé para mis adentros: “Un millón, para oír con los oídos”. ¿Cuánto estaría dispuesto a gastar para oír con el alma? No me dí respuesta, pero fue un pensamiento que me fue rondando mientras caminaba junto al río, a ratos por el sol, a ratos por la sombra.
Crucé dos semáforos, contemplé los árboles frondosos del parque y los pequeños jardines de las viviendas de planta baja, y de sopetón se me fueron los ojos a esta fotografía que aparece aquí a la izquierda de este escrito. Valoración gratuita: ¿Sabe cuánto vale su vivienda a día de hoy?
Un millón para oír mejor, valoración gratuita para conocer el precio de nuestra vivienda. Un pensamiento más de Es Cristo que pasa, n. 180: “Quien entiende el reino que Cristo propone, advierte que vale la pena jugarse todo por conseguirlo”.
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http://sv.opusdei.org/art.php?p=26337NOTA: AUNQUE SALE HOY, CORRESPONDE AL DÍA 29.
COMENZAR Y RECOMENZAR
Cuando tenía prácticamente terminado el escrito de hoy, una mala pasada de mi “listo ordenador”, dio al traste con todo el trabajo. Y por más que intenté buscarlo, siempre obtuve calabazas. Tras el “pequeño disgusto”, me dije: “Más se perdió en Cuba”. Y aquí estoy dispuesto a construir la casa que se me acaba de derrumbar. También me acordé del n. 248 de Camino: "La vida del cristiano es comenzar y recomenzar".
Pues como iba diciendo o mejor escribiendo: hacía más de un año que no realizaba este paseo. Es un paseo, agradable, sencillo, casi llano. Una pequeña cuestecilla, fácil de salvar.
Después de un año, más o menos, sin pasar por estos lugares, me he dado cuenta que muy pocas cosas han cambiado. En el mismo lugar están los grandes almacenes, los carteles de anuncios, las ballas publicitarias, los bancos, los setos, las farolas. Todo sigue igual.
En el mismo lugar está la escalera de piedra que da acceso a una sencilla huerta rodeada de verjas y llena de árboles frutales. En el mismo lugar los campos de labranza, los senderos y atajos. En el mismo lugar está Arvena, zona de jardín y de plantas. Desde el olivo al avellano, desde la higuera al pino.
Algo sí ha cambiado. Ha cambiado el aparcamiento para coches delante de la Casa de Cultura de Burlada. Si hasta ahora, era un barrizal en vierno y una zona de tierra y polvo en verano, ahora es una zona embreada y señalada con rayas blancas.
También ha cambiado el jardín de infancia que construyeron hace unos años y que seguí con atención curiosa. Y si durante mucho tiempo ha sido simple construcción: paredes limpias, patios acristalados, hoy he podido contemplar a unos cuantos niños que montados en sus triciclos y con sus carretillas se divertían de lo lindo. En la fotografía de al lado puede verse una muestra.
Cuando tan solo me faltaban cinco minutos para llegar a casa, me encontré con el señor de las nueces, del que escribí hace un tiempo una estampa desde mi ventana. Le recordé aquel día, y le dije que la foto no había salido, etc. No importa, habrá que repetir, me dijo risueño.
Y él, que tenía ganas de hablar, comenzó a contarme cosas de su familia; historias de sus padres, de sus hijos, de sus hermanos; del viaje que hicieron él y su mujer a México. Me habló por supuesto de la Virgen de Gaudalupe.
Le escuché con calma. Y recé a su Angel de la Guarda y al mío. Para que nos acompañara en cada paso de nuestras vidas. Con una sonrisa en los labios se despidió de mi. Le deseé un buen día y seguí caminando.
Aquí termino el escrito de hoy. Me ha costado. Pero una vez más he puesto en practica aquel consejo: “La vida del cristiano es comenzar y recomenzar”. Estoy contento.
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DÍA 28 DE JULIO DE 2011
Hoy el paseo ha sido distinto. Distinto por que en vez de ser matutino, como vengo haciéndolo últimamente, ha sido vespertino. Eran las seis y media de la tarde, cuando salía de casa. A las siete y media estaba de vuelta. Una hora de movimientos de pies y de corazón.
Ha sido distinto además, por que he paseado dejando el río Arga, a mi izquierda, cuando lo habitual es dejarle a mi derecha. Esto ha hecho que hoy al mirar el cauce de la corriente, haya percibido que caminaba hacia delante.
Hola padre, me dijeron con voz suave y ojos alegres, a la vez que las dos, primero una luego la otra, me daban la mano. Correspondí al saludo y les pregunté: ¿De dónde sois? Nosotras, de aquí; la mamá, de Ecuador. Y de inmediato, se alejaron brincando de gozo, hacia su madre, que en ese momento hablaba por teléfono móvil.
Esto me hizo recordar lo que hace pocos días me preguntaba un feligrés: ¿Por qué antes saludábamos al sacerdote, diciendo Avemaría, y ahora lo hacemos con un “buenos días”?
Y pensé, estas niñas estiman al sacerdocio, no a mi que no me conocen de nada, sino al sacerdote por ser ministro de Cristo. Estas niñas han aprendido que el sacerdote aunque en sí, no es nada, es un instrumento de Dios para el mundo. Y por eso, le saludan de modo especial. Saben que Dios ha dado al sacerdote el poder para perdonar los pecados, para expulsar demonios, para realizar su consagración, por eso, le respetan.
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| RÍO ARGA |
DISTINTO, PERO GOZOSO
Y me vinieron a la cabeza aquellos versos del poeta palentino, Jorge Manrique: “Nuestras vidas son los ríos / que van a dar a la mar / que es el morir; / allí van los señoríos / derechos a se acabar y consumir; / allí los ríos caudales, / allí los otros medianos / y más chicos, / allegados son iguales, / los que viven por sus manos / y los ricos”.
Con estos y otros pensamiento, entrelazados de jaculatorias, actos de desagravio y comuniones espirituales, había llegado al ecuador del paseo. Subía por la ruta de los alemanes, cuando de la parte derecha de la calzada se cruzaron dos niñas, luego supe eran hermanas, de nueve y doce años, más o menos.
Hola padre, me dijeron con voz suave y ojos alegres, a la vez que las dos, primero una luego la otra, me daban la mano. Correspondí al saludo y les pregunté: ¿De dónde sois? Nosotras, de aquí; la mamá, de Ecuador. Y de inmediato, se alejaron brincando de gozo, hacia su madre, que en ese momento hablaba por teléfono móvil.
Esto me hizo recordar lo que hace pocos días me preguntaba un feligrés: ¿Por qué antes saludábamos al sacerdote, diciendo Avemaría, y ahora lo hacemos con un “buenos días”?
Y pensé, estas niñas estiman al sacerdocio, no a mi que no me conocen de nada, sino al sacerdote por ser ministro de Cristo. Estas niñas han aprendido que el sacerdote aunque en sí, no es nada, es un instrumento de Dios para el mundo. Y por eso, le saludan de modo especial. Saben que Dios ha dado al sacerdote el poder para perdonar los pecados, para expulsar demonios, para realizar su consagración, por eso, le respetan.
Había sido, también por esto, un paseo distinto. Reaccioné tarde, pero me hubiera gustado haberles hecho una fotografía a aquellas niñas para ilustrar este escrito. Pero no lo hice. Tal vez ha sido mejor, el ejemplo así, queda en el anonimato.
Terminé el paseo, un poco cansado, pero contento. Todavía hay personas buenas, aquí y en Ecuador, y le di gracias a Dios.
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miércoles, 27 de julio de 2011
DÍA 27 DE JULIO DE 2011
"CON CARIÑO, A MIS CUATRO ABUELOS".
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| Filiberta Sánchez |
martes, 26 de julio de 2011
DIA 26 DE JULIO DE 2011
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| Puente de Cuatrovientos |
Había salido de casa sin rumbo fijo. A penas había andado doscientos metros, cuando vi que a lo lejos caminaba, a paso lento, Álvaro. Álvaro es un feligrés asiduo a mi Misa de las diez. Con él hablo muchas veces por la calle. Aligeré el ritmo y le dí alcance cuando esperaba que se pusiera verde un semáforo.
lunes, 25 de julio de 2011
DÍA 25 DE JULIO DE 2011
En edificios públicos y también en casas privadas, podemos encontrar detalles de nuestra historia y testimonios escritos o gráficos de nuestros mayores. Se trata de fijarnos un poco y descubrirlos. Siempre podremos sacar alguna lección para nuestra vida presente.
Benedictus Dominus Deus Meus
En una sencilla placa, fija con cuatro clavos negros, colocada en la fachada principal de la Diputación Foral de Navarra, se puede leer la siguiente inscripción: “Benedictus Dominus Deus Meus”, y un poco más abajo, en la misma placa, explica: “Leyenda del antiguo reino de Navarra”.
domingo, 24 de julio de 2011
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| Foto de archivo |
DÍA 24 DE JULIO DE 2011
He pasado junto al monumento colocado en la rotonda que se encara, desde los campos de Burlada, a la entrada de los túneles de Ezcaba. Lo he contemplado con sorpresa y curiosidad muchas veces, pero nunca hasta hoy, me había parado a reflexionar sobre su significado.
Así que esta mañana, asomado al mar sin orillas que es Internet y tras pedir alguna información, he elegido el siguiente título: “Ande o no ande, hojalata grande”. Se trata de un comentario crítico y una referencia a un anterior artículo condenatorio.
sábado, 23 de julio de 2011
DÍA 23 DE JULIO DE 2011
El hombre es un ser sociable. Necesita comunicarse con sus semejantes. A veces es difícil y no se consigue la comunicación. aunque siempre queda la posibildidad de mantener comunicación con uno mismo, a través de los recuerdos o comunicarse con Dios a través de la oración. Lo que importa, es huir de la soledad.
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| COLEGIO EL REDIN |
Apenas inicié el paseo, me dije: Haber cuantas personas conocidas me encuentro en el recorrido de esta mañana. Muy pronto, saltó la primera. Un señor que venía de hacer la compra y descansaba sentado en un poyo de cemento. Al saludo correspondió con otro saludo. Y además, me explicó que estaba tomando fuerzas para poder llegar a casa. Asentí a su afirmación y sin más, seguí, paso ligero, hacia adelante. Y anda que te anda, ninguno más. Y en esto, tras pasar el puente del río Arga, bordeo el Colegio del Redín. Las puertas de verjas están abiertas y un par de coches en el aparcamento de la entrada principal.
viernes, 22 de julio de 2011
DÍA 22 DE JULIO 2011
"VAE SOLI: (¡Ay del hombre solo), dice la Sagrada Escritura. Parafraseando el dicho: "que estén tristes los que no quieren ser hijos de Dios", podríámos decir: "que paseen solos los que no quieren caminar acompañados por Dios o sus enviados".
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| COLEGIO IRABIA |
PASEO EN SOLEDAD
Hoy el paseo lo he dado solo. Bueno, solo es un decir, porque nunca estamos solos. Siempre caminamos bajo la mirada de Dios nuestro Padre y en compañía del Ángel de la Guarda. Pero para entendernos, digamos que hice el paseo solo.
jueves, 21 de julio de 2011
21 DE JULIO DE 2011
En la calle, en el campo, en el trabajo, en la familia, en todos los sitios podemos encontrar a Dios. Se trata de ofrecer todas las cosas para gloria de Dios. También el paseo, la diversión sana, el descanso. Todo.
UN PASEO MATUTINO
Eran las diez y media a/m, del día 20 de julio. Acompañado de mi hermana Mercedes, iniciamos un paseo que no sabíamos por donde iba a discurrir ni cuando ni adonde iba a terminar. La mañana estaba "fresquecilla" e incluso amenazaba lluvia. Suele decirse, "hombre prevenido vale por dos"; apoyado en este dicho, tomé el paraguas en la mano, por si en elgún momento fuera necesario. Y así, sin otro preparativo, comenzamos este paseo matutino.
miércoles, 20 de julio de 2011
DESDE MI VENTANA
DÍA 20 DE JULIO DE 2011
Podemos aprender de las cosas que nos rodean. Cada hecho que ocurre a nuestro alrededor, encierra un montón de lecciones. Se trata de abrir los ojos del alma y sacar consecuencias.
DÍA 20 DE JULIO DE 2011
Ayer fue un día lluvioso y frío. La temperatura fue baja y anunciaban nieve en los altos. Esto que hubiera sido normal en un día de febrero o marzo, ayer fue noticia porque estábamos a 19 de julio, es decir, a un mes del inicio del verano.
martes, 19 de julio de 2011
DESDE MI VENTANA
Es bueno para todos, también para los sacerdotes, alimentar la amistad a través de sencillos encuentros. También lo es, crecer en formación humana y espiritual. Cuando concurren ambas cosas, el fruto es la alegría y la paz.
DÍA 19 DE JULIO DE 2011
Ayer pasé unas horas en Sagüés. Fui con dos amigos, que llevé en mi coche, a una reunión de formación. Allí nos esperaban tres sacerdotes más y un joven seminarista. Después llegaron otros sacerdotes. En total, a la hora de comer, éramos alrededor de veinte.
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