martes, 17 de mayo de 2011




DESDE MI VENTANA


Hola amigo:

Estoy delante del ordenador. Miro por mi ventana. Escribo lo que veo. Al final, una breve nota y un punto para la reflexión.



Día 17 de Mayo de 2011


Todos los días miro hacia abajo. Hoy mi vista se dirige hacia arriba. Mis ojos se encuentran con un cielo azul, lleno de luz y de misterio. Solo roto por una nubecilla. Hoy 17 de mayo. Sin mayor esfuerzo me acuerdo de otro 17 de mayo. Era el año 1992. La Plaza de San Pedro abarrotada de gente. Juan Pablo II, con la autoridad del Vicario de Cristo, proclama Beato a Josemaría Escrivá de Balaguer. ¡Miles de corzones vibraron de emoción y de esperanza!


Reflexión

 San Josemaría, ruega por nosotros.



"Camino"

475 Te reconoces miserable. Y lo eres. —A pesar de todo —más aún: por eso— te buscó Dios.

—Siempre emplea instrumentos desproporcionados: para que se vea que la "obra" es suya.
—A ti sólo te pide docilidad.










lunes, 16 de mayo de 2011

DESDE MI VENTANA


Hola amigo:

Estoy delante del ordenador. Miro por mi ventana. Escribo lo que veo. Al final, dejo una breve nota y unos puntos para la reflexión.


Día 16 de Mayo

Un joven de más o menos quince años, vestido de negro, pelo corto, rizado, se divierte con un balón. El juego es sencillo: con su mano derecha lanza el balón hacia arriba; luego, lo deja caer, lo vuelve a lanzar otra vez, para otra vez hacer lo mismo. A sus alrededor, otros niños corren por la plaza. Este ejercicio infantil, me hace pensar en las "cosas pequeñas" que, tantas veces, realizamos los mayores.

Reflexión

Lo pequeño, hecho por amor, Dios lo premia.


"Camino"

813. Hacedlo todo por Amor. —Así no hay cosas pequeñas: todo es grande. —La perseverancia en las cosas pequeñas, por Amor, es heroísmo.

814. Un pequeño acto, hecho por Amor, ¡cuánto vale!

815. ¿Quieres de verdad ser santo? —Cumple el pequeño deber de cada momento: haz lo que debes y está en lo que haces.




























domingo, 15 de mayo de 2011

DESDE MI VENTANA

Hola amigo: 

Sigo con esta nueva página. Sencilla, breve, sincera. Estoy delante del ordenador. Miro. Esta vez por otra ventana. Escribo lo que veo.

Al final, una breve reflexión.




Domingo, 15 de mayo

Un hombre cruza por delante de mi ventana. Camina serio, pensativo. No sé a donde se dirige. Quizás a su casa. Tal vez al bar de la esquina. No lo sé. Sólo sé que camina hacia Tí, Jesús. Y cada vez está más cerca de tu casa. Tú, le esperas, le abres la puerta como el Buen Pastor. Pido para que no se desvie del camino y te encuentre.

Reflexión

Señor, si Tú eres nuestro Pastor, nada nos puede faltar. Gracias.

sábado, 14 de mayo de 2011


DESDE MI VENTANA

Hola amigo:  

Comienzo una nueva página. Será sencilla, breve, llena de sinceridad. Consistirá en lo siguiente: Me pondré delante del ordenador
a redactar algo. Antes miraré por mi ventana. Escribiré de lo primero que vea. Cada día un poco. Al final, haré una breve reflexión. Empezamos.

14 DE MAYO, SÁBADO.

Acabo de echar una mirada hacia el exterior. Mis ojos se han detenido en los árboles que llenan la plaza. He visto hojas verdes, muchas hojas verdes. Un pequeño mar de hojas. Hojas movidas por el viento. Un viento suave y delicado de primavera.

Reflexión:

¡Qué bonita es la primavera! ¡Aleluya!

miércoles, 11 de mayo de 2011


EL COLISEO DE ROMA
 
ESTE CUADRO LO TENGO COLOCADO EN MI DESPACHO,
CUANDO LO MIRO
ME ACUERDO DEL VALOR DE LOS PRIMEROS CRISTIANOS
Y AGRADEZCO
A DIOS TANTAS GRACIAS.

UNA CELEBRACIÓN
CON LA ASISTENCIA DEL SEÑOR OBISPO DE PAMPLONA

martes, 10 de mayo de 2011




10 DE MAYO DE 2011

MUCHAS GRACIAS
A TODOS LOS QUE OS HABÉIS ACORDADO DE PEDIR POR MI
EN EL DÍA
DE MI CUMPLEAÑOS.

GRACIAS.
 jmc

domingo, 8 de mayo de 2011

VILLASARRACINO
PLAZA DE ARRIBA

MONUMENTO
JUEVES SANTO
PROCESIÓN JUEVES SANTO


PROCESIÓN JUEVES SANTO

PROCESIÓN JUEVES SANTO

TROMPETA
PROCESIÓN JUEVES
SANTO
PROCESIÓN JUEVES SANTO


PROCESIÓN JUEVES SANTO



RETABLO PARROQUIAL



PROCESIÓN DEL ENCUENTRO



PROCESIÓN JUEVES SANTO

viernes, 29 de abril de 2011





OCTAVA DE PASCUA

SÁBADO
SAN MARCOS 16, 9-15


Después de resucitar al amanecer del primer día de la semana, se apareció en primer lugar a María Magdalena, de la que había expulsado siete demonios. Ella fue a anunciarlo a los que habían estado con él, que se encontraban tristes y llorosos. Pero ellos, al oír que estaba vivo y que ella lo había visto, no lo creyeron.
Después de esto se apareció, bajo distinta figura, a dos de ellos que iban de camino a una aldea; también ellos regresaron y lo comunicaron a los demás, pero tampoco les creyeron.
Por último, se apareció a los once cuando estaban a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no creyeron a los que lo habían visto resucitado. Y les dijo:
—Id al mundo entero y predicad el Evangelio a toda criatura.



Señor, resucitaste al amanecer del primer día de la semana, al tercer día de tu santa muerte. Tres días de fe y de esperanza. Al amanecer, pues, del domingo resucitaste glorioso para nunca más morir. Y te apareciste, Señor, primero a María Magdalena de la que habías echado siete demonios. ¡Cómo y con qué prontitud premiaste, Señor, el amor! María Magdalena, la de los siete demonios, la primera. Aunque antes, con toda seguridad, te habías aparecido a tu Santísima Madre y nuestra Madre, María.


Y María Magdalena, con las alas que da el amor, fue a decírselo a tus discípulos, que escondidos, esperaban, llenos de tristeza y llorando, alguna noticia. ¡La cosa no era para menos, Señor! Tres años caminando juntos, tres años oyendo tus palabras, tres años contemplando tus acciones milagrosas; tres años de charlas, de conversaciones, de desahogos, de intimidad; y, de repente, sus ojos, te vieron condenado, crucificado, muerto y sepultado.


Con asombro, en absoluto silencio, oyeron a María Magdalena que les contaba que te había visto: que Tú vivías, que ella te había visto; pero ellos no pasaban a creerlo; no sé si de alegría o de mie-do; pero no lo creían.


Luego supieron que te habías aparecido a dos de ellos —los de Emaús— cuando caminaban a la aldea, y a los once cuando estaban a la mesa, y que les habías reprendido por su incredulidad y dureza de corazón.


Señor, ayúdanos a creer, con total adhesión, en tus palabras.

jueves, 28 de abril de 2011

VIERNES DE PASCUA


SAN JUAN 21, 1-14


Después volvió a aparecerse Jesús a sus discípulos a orillas del mar de Tiberíades. Se apareció así: estaban juntos Simón Pedro y Tomás —el llamado Dídimo—, Natanael —que era de Caná de Galilea—, los hijos de Zebedeo y otros dos de sus discípulos. Les dijo Simón Pedro:
—Voy a pescar.
Le contestaron:
—Nosotros también vamos contigo.
Salieron y subieron a la barca. Pero aquella noche no pescaron nada.
Cuando ya amaneció, se presentó Jesús en la orilla; pero sus discípu-los no se dieron cuenta de que era Jesús. Les dijo Jesús:
—Muchachos, ¡tenéis algo de comer!
— No— Le contestaron:
Él les dijo:
—Echad la red a la derecha de la barca y encontraréis.
La echaron, y casi no eran capaces de sacarla por la gran cantidad de peces. Aquel discípulo a quien amaba Jesús le dijo a Pedro:
—¡Es el Señor!
Al oír Simón Pedro que era el Señor se ató la túnica, porque estaba desnudo, y se echó al mar. Los otros discípulos vinieron en la barca, pues no estaban lejos de tierra, sino a unos doscientos codos, arrastrando la red con los peces.
Cuando descendieron a tierra vieron unas brasas preparadas, un pez encima y pan. Jesús les dijo:
—Traed algunos de los peces que habéis pescado ahora. Subió Simón Pedro y sacó a tierra la red llena de ciento cincuenta y tres peces grandes. Y a pesar de ser tantos no se rompió la red. Jesús les dijo:
—Venid a comer.
Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle:
—¿Tú quién eres?, pues sabían que era el Señor.
Vino Jesús, tomó el pan y lo distribuyó entre ellos, y lo mismo el pez. Ésta fue la tercera vez que Jesús se apareció a sus discípulos, después de resucitar de entre los muertos.

 
Mar de Tiberíades. ¡Cuántas veces tus discípulos se habían encontrado contigo, Señor, en este lugar. Cuántos recuerdos y cuántas ilusiones y cuántos proyectos! Por eso, quizás, quisiste manifestarte también aquí a tus discípulos después de resucitado. Así lo cuenta uno de los protagonistas: Estábamos, entre barcas y redes, Pedro, Tomás, Natanael, mi hermano y yo y otros dos discípulos. Entonces, Pedro nos dijo que él se iba a pescar, nosotros le dijimos que le acompañábamos. Salimos, pues, los siete y subimos a la barca. Pero aquella noche no pescamos nada. Fue una anoche en blanco.


Pasada la noche, llegó el amanecer. Allí, en la orilla, estabas Tú, Señor, pero ninguno de los siete pescadores te reconocimos. Tú dijiste: que, pescadores, ¿tenéis algo que comer? Y te contestamos: nada. Tu insististe: yo os aconsejo que echéis la red al lado derecho de la barca y encontraréis pesca. Y nosotros, pescadores de toda la vida, fiados en no sé que razones (la razón a veces no tiene razones) te obedecimos y la echamos.


Al poco rato, nos vimos mal para sacar la red, por la cantidad de peces. Aquello había sido un milagro. Entonces, Juan, con total seguridad, le dijo a Pedro: ese que nos ha dicho tal y tal es Jesús, el Señor. Pedro se vistió de prisa y se echó al mar. Mientras, los demás llegamos con la barca, no estaba lejos de tierra, a unos cien metros, arrastrando la red con los peces.


Y al salir a tierra —¡qué detalle!—, vimos unas brasas y un pescado sobre ellas y pan. Y Tú, Señor, nos dijiste: acercadme los peces que acabáis de pescar. Entonces Simón Pedro sacó la red, tenía ciento cincuenta y tres peces. Tú nos dijiste: venid y comed; y nadie decía nada, ni preguntaba nada, porque estábamos seguros de que eras Tú.


Tú, Señor, siempre en los detalles, tomaste el pan y nos lo diste, y lo mismo el pescado. Y comimos felices; y escuchamos palabras de ánimo y de consuelo. Fue esta la tercera vez que Tú, Señor, te apareciste a tus discípulos después de resucitar de entre los muertos.








lunes, 25 de abril de 2011

OCTAVA DE PASCUA

MARTES
SAN JUAN 20, 11-18


María estaba fuera llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro, y vio a dos ángeles de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies, donde había sido colocado el cuerpo de Jesús. Ellos dijeron:
—Mujer, ¿por qué lloras?
—Se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto —les respondió.
Dicho esto, se volvió hacia atrás y vio a Jesús de pie, pero no sabía que era Jesús. Le dijo Jesús:
—Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?
Ella, pensando que era el hortelano, le dijo:
—Señor, si te lo has llevado tú, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré.
Jesús le dijo:
—¡María!
Ella, volviéndose, exclamó en hebreo:
—¡Rabbuni!, que quiere decir Maestro.
Jesús le dijo:
—Suéltame, que aún no he subido a mi Padre; pero vete donde están mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.
Fue María Magdalena y anunció a los discípulos:
—¡He visto al Señor!, y me ha dicho estas cosas.


Más noticias sobre tu muerte y sobre tu resurrección. Ahora es San Juan: al fin, tras el juicio, la condena, la crucifixión, la muerte. Te enterraron en un sepulcro nuevo. Y allí, junto al sepulcro, María Magdalena, sufriendo y con lágrimas en los ojos, se asomó al sepulcro y, ¡oh, sorpresa!, dentro, vio dos ángeles vestidos de blanco, sentados, uno a la cabecera y el otro a los pies, donde había sido puesto tu cuerpo. María veía pero seguía llorando.

Ellos, los ángeles, le preguntaron: mujer, ¿por qué lloras? Ella les contesta: Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto. Por eso lloro. Y seguiré llorando. Porque yo estoy segura de que Él era inocente y lo mataron; porque yo estoy segura de que Él era inocente y murió en la cruz. Por eso lloro, y seguiré llorando. Necesito saber dónde lo han puesto. Necesito saberlo.


Dicho esto, aquella mujer dio media vuelta y te vio a Ti, Señor, de pie, pero no sabía que eras Tú. Y Tú le dices: “Mujer, ¿por qué lloras? ¿qué te pasa? ¿a quién buscas? Y ella, que te tomó por el hortelano, contestó: Señor, si Tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo recogeré. Él era inocente, Él era inocente, Él era...


Entonces Tú, Señor, le dijiste: María. Y ella, dándose media vuelta te dijo: Rabboni (que significa Maestro). Y Tú le dices: Suéltame, que todavía no he subido al Padre. Anda, ve a mis hermanos y diles: subo al Padre mío y al Padre vuestro, al Dios mío y al Dios vuestro.


Y María Magdalena fue y anunció a los discípulos la gran noticia: he visto al Señor y me ha dicho estas cosas. Y, con aquel gesto, se convirtió en la gran anunciadora de tu Resurrección; la gran anunciadora de la Buena Nueva. ¡Merecía la pena el haber llorado tanto!

miércoles, 20 de abril de 2011

El Evangelio de mañana lo puedes encontrar en esta misma página, un poco más abajo, a la derecha, en ARCHIVOS DEL BLOG, 31 de marzo de 2010. Gracias.


JUEVES SANTO
Semana Santa. Ocasión para meditar los grandes misterios de nuestra fe. Un poco más abajo, te presento la oración de la Misa de mañana, jueves Santo, 21 de abril. Que la reces, ya desde ahora, una y otra vez. Que vivas su mensaje. Te subrayo tres ideas.


ORACIÓN


"Nuestra salvación, Señor, es quererte y amarte, danos la abundancia de tus dones y, así como por la muerte de tu Hijo esperamos alcanzar lo que nuestra fe nos promete, por su gloriosa resurrección concédenos obtener lo que nuestro corazón desea. Por nuestro Señor Jesucristo que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.


Ideas destacadas


- Danos, Señor, tu gracia.
- Para amarte y quererte. 
- Y al final de la vida, poseerte.



martes, 19 de abril de 2011

El Evangelio de mañana lo puedes encontrar en esta misma página, un poco más abajo, a la derecha, en ARCHIVOS DEL BLOG, 30 de marzo de 2010. Gracias.



MIÉRCOLES SANTO


Semana Santa. Ocasión para meditar los grandes misterios de nuestra fe. Un poco más abajo, te presento la oración de la Misa de mañana, Miércoles Santo, 20 de abril. Que la reces, ya desde ahora, una y otra vez. Que vivas su mensaje. Te subrayo tres ideas.


ORACIÓN


"Oh Dios, que, para librarnos del poeder del enemigo, quisiste que tu Hijo muriera en la cruz, concédenos alcanzar la gracia de la resurrecció. Por nuestro Señor Jesucristo que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.


Ideas destacadas


- Por la señal de la santa Cruz.
- De nuestros enemigos,
- Líbranos, Señor, Dios Nuestro.


El Evangelio de mañana lo puedes encontrar en esta misma página, un poco más abajo, a la derecha, en ARCHIVOS DEL BLOG, 29 de marzo de 2010. Gracias.



MARTES SANTO


Semana Santa. Ocasión para meditar los grandes misterios de nuestra fe. Un poco más abajo, te presento la oración de la Misa de mañana, Martes Santo, 19 de abril. Que la reces, ya desde ahora, una y otra vez. Que vivas su mensaje. Te subrayo tres ideas.


ORACIÓN


"Dios todopoderoso y eterno, concédenos participar tan vivamente en las celebraciones de la pasión del Señor, que alcancemos tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.


Ideas destacadas


- Queremos parcipar en tu Pasión.
- Y en las celebraciones.
- y en tu perdón.

domingo, 17 de abril de 2011

El Evangelio de mañana lo puedes encontrar en esta misma página, un poco más abajo, a la derecha, en ARCHIVOS DEL BLOG, 28 de marzo de 2010. Gracias.



LUNES SANTO


Semana Santa. Ocasión para meditar los grandes misterios de nuestra fe. Un poco más abajo, te presento la oración de la Misa de mañana, Lunes Santo, 18 de abril. Que la reces, ya desde ahora, una y otra vez. Que vivas su mensaje. Te subrayo tres ideas.


 
ORACIÓN

"Dios todopoderoso, mira la fragilidad de nuestra naturaleza, y levanta nuestra débil esperanza con la fuerza de la pasión de tu Hijo. Que vive y reina contigo, en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.


Ideas destacadas


- Somos frágiles.
- Tú lo puedes todo.
- Ayúdanos siempre.

sábado, 16 de abril de 2011

El Evangelio de mañana lo puedes encontrar en esta misma página, un poco más abajo, a la derecha, en ARCHIVOS DEL BLOG, 27 de marzo de 2010. Gracias.



DOMINGO DE RAMOS


Semana Santa. Ocasión para meditar los grandes misterios de nuestra fe. Un poco más abajo, te presento la oración de la Misa de mañana, Domingo de Ramos, 17 de abril. Que la reces, ya desde ahora, una y otra vez. Que vivas su mensaje. Te subrayo tres ideas.


ORACIÓN


"Señor, tú que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos; y todo ello gracias a la Pasión de tu Hijo, míranos siempre con amor de Padre y haz que cuantos, creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna. Por nuestro Señor Jesucristo


IDEAS CENTRALES

- Somos hijos tuyos.
- Míranos con amor.
- Para alcanzar tu herencia.