JUAN PABLO II
El 2 de abril del año 2005,
el Papa Juan Pablo II
pasaba de este mundo
al
Padre.
PARA ESCUCHAR
“ALSERDELAPALABRA” presenta a sus seguidores, breves reflexiones nacidas de la experiencia de la vida ordinaria. Las escribiré con la frescura de lo sencillo y con la esperanza de lo sublime. Espero que mi pluma sea dócil y vuestra aceptación generosa.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama saludó este jueves 27 por
la mañana al Papa Francisco dándole las gracias por la audiencia y
lució su
sonrisa más radiante para las fotografías antes de comenzar el
encuentro en privado, acompañados sólo por dos intérpretes. «It´s wonderful to meet you. Thank you so
much» (Es maravilloso
conocerle. Muchas gracias), se oyó decir a Obama, según recoge lacrónica de ABC de Juan Vicente Boo.
La reunión duro algo más de cuarenta minutos, un tiempo
ligeramente superior a la media hora habitual, si bien el trabajo de
los intérpretes ocupa casi la mitad del diálogo. Terminado el encuentro,
Barack Obama presentó al Papa a los miembros de su delegación, entre los que
figuraba el secretario de Estado John Kerry, quien se reunió a continuación
con su homólogo vaticano, Pietro Parolin. |
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Con no menor cariño y esperanza, y sobre todo con un profundísimo
agradecimiento a Dios y a él lleno de afecto para toda su familia, he
recibido la triste noticia de la muerte de don Adolfo Suárez; descanse en
paz. Hombre recio para tiempos recios; hombre de fe sólida tan firme y sólida
como la piedra berroqueña y granítica de las tierras abulenses, tierra de
cantos y de santos, como Teresa de Jesús, Juan de la Cruz, la reina Isabel o
Vasco de Quiroga. Tuvo esa reciedumbre que da la reciedumbre de la fe, que hace humanos, profundamente humanos con esa profundidad y humanidad que se asienta en la verdad y se manifiesta en el amor. La acogida, el servicio, la cercanía y sobre todo la proximidad a los más débiles. Porque eso fue don Adolfo Suárez, hombre de verdad y de la verdad, de promesa que nunca falla y se cumple, sin doblez, transparente con esa transparencia que cautiva y se trasluce en cercanía; con esa transparencia que se agranda en simpatía en ponerse en el lado del otro, en la comprensión, y por eso en el diálogo. Un hombre de fe, que se transparenta y palpa en el amor que tuvo a todos, sin excluir a nadie, integrándolos en una unidad que va más allá de todo cálculo político o estrategia calculadora y traspasa lo inmediato; y por eso hombre de la concordia, de reconciliación, de la mano tendida, del perdón que sustenta paz, convivencia, solidaridad, libertad y trabajo en común codo con codo para el bien de todos. |