domingo, 25 de julio de 2010

DÉCIMA SÉPTIMA SEMANA DEL T. O.

LUNES
SAN MATEO 13, 31-35

CON UN SOLO GOLPE DE CLIK   http://www.alaup.com/

Les propuso otra parábola: —El Reino de los Cielos es como un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo; es sin duda, la más pequeña de todas las semillas, pero cuando ha crecido es la mayor de las hortalizas, y llega a hacerse como un árbol, hasta el punto de que los pájaros del cielo acuden a anidar en sus ramas. Les dijo otra parábola: —El Reino de los Cielos es como la levadura que toma una mujer y mezcló con tres medidas de harina, hasta que fermentó todo. Todas estas cosas habló Jesús a las multitudes con parábolas y no les solía hablar nada sin parábolas, para que se cumpliese lo dicho por medio del Profeta: Abriré mi boca en parábolas, proclamaré las cosas que estaban ocultas desde la creación del mundo.

Otra vez volviste, Señor, a las parábolas. Esta vez escogiste como tema el grano de mostaza y la levadura. Dos realidades pequeñas, sencillas, pero de las que se pueden extraer profundas enseñanzas.

El grano de mostaza es una semilla pequeña: las cosas grandes nacen pequeñas, luego crecen, se desarrollan, maduran, triunfan. Hay que tener fe en la semilla y en el sembrador. Lo mismo pasa con la levadura.

Tal vez, Tú, Señor, habías plantado algún grano de mostaza en el huerto de Nazaret; a lo mejor fue José el que te enseñó a hacer el hoyo; a tratar la semilla, a esperar, a contemplar más tarde el arbusto crecido y lleno de ramas y lleno de pájaros.

Acaso viste a María, tu Madre, tomar la levadura, hacer la masa en la artesa y mezclar la masa con la levadura. Y acaso fue ella, tu Madre, la que te hizo ver su fuerza y su valor. Entonces, Tú, Niño, Joven, observabas; ahora, hombre maduro, aplicabas la lección a cosas más sublimes.

Ahora explicabas con detalle el valor del Reino, y decías: el Reino de los cielos es como un sembrador, es como un grano de mos-taza, es como la levadura, como la cizaña, es..... Señor, háblanos en parábolas, explícanos verdades fuertes con parábolas sencillas.