sábado, 7 de febrero de 2015

VIEJOS ESCRITOS

Y ME HABLÓ LA MADERA

Esta sencilla noticia volvió a refrescar en mi deseo de ser importante, de ser elegido para representar a algunas de los recientes santos de Dios. ¡cómo me gustaría ser imagen del sencillo labrador madrileño!, ¡cómo me gustaría a mi, tronco yerto y seco, hecho al frío y al calor, a las nieblas y a los vientos, ser imagen de Francisco de Javier, volcán de amor, hombre fogoso y fuerte! o al correoso y terco Ignacio de Loyola, fundador y maestro de santos! ¡ o tal vez, serlo de Felipe Neri o de la monja castellana!
Aquel día me enteré también -se lo oí a los que junto a mi hablaban- que muy cerca de donde yo estaba, se había fundado un convento de carmelitas. Uno de los palomarcicos que la santa de Avila había ido fundando por España, tales como San José de Avila, San José de Palencia..., etc.

Y me enteré además que dicha fundación había tenido lugar al año siguiente de la muerte de la monja andariga, Y que lo había fundado la Madre Catalina de Cristo discípula de Teresa de Ahumada. 
PARA ESCUCHAR
https://www.youtube.com/watch?v=rWwuKM89oug