miércoles, 31 de agosto de 2011

DÍA 31 DE AGOSTO DE 2011


"EN PEQUEÑOS DETALLES"

Lo que voy a escribir me ocurrió ayer, treinta de agosto. Eran las siete y cuarto de la tarde. Estaba yo leyendo atentamente el correo electrónico del día, cuando suena el timbre de la puerta del despacho. Salgo con rapidez y me encuentro con un joven, alto, fuerte, bien parecido, aunque digámoslo también, vestido de faena: pantalones manchados de pintura, camisa tostada por el sol y pelo alborotado.

martes, 30 de agosto de 2011

DÍA 30 DE AGOSTO DE 2011


TIEMPO PARA LEER LA BIBLIA

Hay aquí, junto a la Parroquia de Santa Teresa de Jesús, un pequeño bar, de los conocidos como bares de barrio. En verano, tiene colocadas en la calle, muy cerca del pórtico del templo, unas cuantas mesas y sillas, donde los clientes toman sus bebidas, charlan amigablemente, y los fumadores, queman sus cigarros. También he visto que alguno de esos clientes, aprovecha esos espacios para leer el periódico.

lunes, 29 de agosto de 2011

DÍA 29 DE AGOSTO DE 2011


"Ir algo sobre ruedas"


Hoy, cuando me dirigía al templo, me tropecé con una señora que iba a hacer la compra. Arrastraba, sobre ruedas, uno de esos carros que se han hecho habituales desde hace unos años. Es muy cómodo –pensé- este procedimiento; de lo contrario esta buena mujer no podría trasladar tantos alimentos desde el comercio a su casa, de una sola vez; tendría que hacer varios viajes.

domingo, 28 de agosto de 2011


DÍA 28 DE AGOSTO DE 2011


HAY QUE AHOGAR EL MAL
EN ABUNDACIA DE BIEN



Hoy, último domingo de agosto, fiesta de San Agustín, día soleado de verano, cuando me dirigía esta mañana de mi casa a la Iglesia, me encontré, por el camino, con distintas personas; algunas, conocidas, otras, no.

sábado, 27 de agosto de 2011

DÍA 27 DE AGOSTO DE 2011


Mientras digo "gracias", abro mi alma al futuro.


Centro infantil Irabia
Hoy he dicho Misa en Irabia. Me invitaron a celebrar las Bodas de Plata de un matrimonio amigo y no podía negarme. Además, ¡me hacía tanta ilusión volver al Colegio Irabia, en el que paseé tantos años! Y aunque, propiamente, la Misa no la he celebrado en el Oratorio del primer Irabia, que más tarde se convirtió en clase, ni siquiera en los Oratorios del Irabia posterior (pequeño o grande), en los que también celebré muchas veces, sino que ha sido en el Oratorio del Irabia Infantil, la ilusión no ha sido menor, sino todo lo contrario.

viernes, 26 de agosto de 2011

DÍA 26 DE AGOSTO DE 2011

DISTINTO…, IDÉNTICO
 
Algo distinto percibí hoy, cuando salí a la calle. Un fuerte viento movía las ramas de los árboles, produciendo un ruido especial, que a mí, por cierto, me encanta. En el suelo se podían ver pequeños charcos de agua y revolotear las primeras hojas otoñales. Las gentes llevaban abiertos sus paraguas y caminaban despacio. Hasta las palomas que otros mañanas, a estas horas, buscaban alimento por el suelo, hoy brillaban por su ausencia. Todo era distinto esta mañana.

jueves, 25 de agosto de 2011

DÍA 25 DE AGOSTO DE 2011



AL COMENZAR EL DÍA

Todas las mañanas, lo primero que hago al salir a la calle, es hacer la señal de la cruz. Es una buena forma de empezar los afanes del día, a veces suaves pero en otras ocasiones duros y difíciles.
Hoy, precisamente, cuando avanzaba hacia la Iglesia, me venían a la memoria aquellos versos de Santa Teresa de Jesús: “¡Ay que larga es esta vida! / ¡qué duros estos destierros! / ¡esta cárcel, estos hierros / en que el alma está metida! / Sólo esperar la salida me causa dolor tan fiero, / que me muero porque no muero”.

miércoles, 24 de agosto de 2011

DÍA 24 DE AGOSTO DE 2011

UNA SENCILLA EXPERIENCIA

Hoy quiero contar una sencilla experiencia. Una experiencia que nos señala que los cristianos, también los sacerdotes, podemos ser anunciadores de la Buena Nueva, en todo momento, en todos los lugares, también en la calle.
Puede hacer tres o cuatro años. Paseaba por los alrededores de la Parroquia. Era por la tarde. Un viento suave y fresco soplaba del norte. Pero como lucía un hermoso sol, no se notaba demasiado el frío. De todas formas, los que aquella tarde paseábamos por el paseo del  grupo Ezcaba, aprovechábamos los lugares de sol.

martes, 23 de agosto de 2011

DÍA 23 DE AGOSTO DE 2011


UNA BUENA ORACIÓN: AQUÍ ESTÁ JUAN, EL LECHERO

Todos los días del año, ya sea invierno, ya verano; sea otoño o primavera, a las nueve, comienzo mi rato de oración de la mañana. Me suelo colocar en el tercer banco de una de las filas del centro. A muy pocos metros de donde me encuentro, está el Sagrario, y dentro, esperando nuestras visitas, el Señor, con su Cuerpo, su Sangre, su Alma y su Divinidad.

lunes, 22 de agosto de 2011

DÍA 22 DE AGOSTO DE 2011

UN HOMBRE BUENO Y GENEROSO.
SOLO DIOS BASTA


Todavía hay hombres buenos entre nosotros. A veces, manifiestan su bondad en actos sencillos, pequeños, pero llenos de generosidad. En otras ocasiones, las más, su bondad y buen hacer, pasan desapercibidos, ocultos, encerrados en lo secreto, en el lugar que Dios ve y premia.

Ayer llegó a la sacristía uno de esos hombres buenos; uno de esos hombres que viven su fe en espíritu y en verdad. Llegó, un poco fatigado, cuando yo, revestido de los ornamentos sagrados, me disponía a celebrar la Misa de once y media.

domingo, 21 de agosto de 2011

DÍA 21 DE AGOSTO DE 2011


¡Que nada ni nadie os quite la paz!

Hoy me ha tocado decir tres misas. Y entre Misa y Misa me he sentado delante del ordenador con  intención de escribir unas líneas para el blog. 

sábado, 20 de agosto de 2011

DIA 20 DE AGOSTO DE 2011




¿Quién es más libre el pájaro o el hombre?

Ayer, cuando después de la Misa de la tarde, me dirigía a mi casa, me encontré con unos amigos en la plaza. Nos saludamos afablemente y me preguntaron por los días de descanso. Les dije que muy bien, pero que me habían sabido a poco.

Seguimos hablamos durante un buen rato, de muchas cosas. En un momento, salió el tema de las monjas y monjes de clausura.

viernes, 19 de agosto de 2011

DÍA 19 DE AGOSTO DE 2011


UNA SEMANA DESPUÉS



Ha pasado casi una semana desde que llegué de disfrutar unos días de descanso, en mi querido pueblo de Villasarracino (Palencia).

Han sido estos días, días de labor intensa en la Parroquia de Santa Teresa de Jesús (Pamplona); y, por lo mismo, jornadas casi sin tiempo para “añorar” el silencio y la paz de los pueblos de Castilla.

Además, previendo que iba a disponer, durante esta semana, de menos tiempo para escribir nuevos textos para el blog, he dividido en varias entregas, la crónica del plan de un domingo de un sacerdote en un pueblo de Palencia. Lo que me ha supuesto un breve respiro.

jueves, 18 de agosto de 2011

DÍA 18 DE AGOSTO DE 2011


UN DOMINGO DE UN SACERDOTE EN UN PUEBLO DE PALENCIA

Como todos los domingos, en mi pueblo, hay costumbre de rezarle a la Virgen de la Piedad, en la ermita, allá, nos fuimos. Por el trayecto, volvimos a encontrar a gente del pueblo que bajaba de rezar o que subía de haberlo hecho. Nuevos saludos, más recuerdos, nuevas anécdotas de tiempos pasados. Ya en la ermita, rezamos a la Virgen una Salve y algo más; y le pedimos por los difuntos que a sus plantas tenemos enterrados.

Al salir de la ermita, nos encontramos con dos niños que habían cogido tres sietecolores por lo que estaban entusiasmados. Luego nos encontramos con el abuelo de uno de ellos, que nos hizo las delicias de su nieto.

miércoles, 17 de agosto de 2011

DÍA 17 DE AGOSTO DE 2011

UN DOMINGO DE UN SACERDOTE EN UN PUEBLO DE PALENCIA


Finalizada la Misa dominical, camino ya de mi casa, saludé a varios parientes con los hacía algún tiempo que no hablaba y también a otras personas del pueblo que pasan sus vacaciones aquí estos días.


Al ser domingo y no disponer de prensa, mientras preparaban la comida, aún me dio tiempo para leer un capítulo del libro arriba señalado. La comida tuvo como tema casi monográfico la situación económica en las familias, propias y ajenas. Tras los postres, una larga sobremesa, seguida de un “si no es” de descanso.

martes, 16 de agosto de 2011

DÍA 16 DE AGOSTO DE 2011

UN DOMINGO DE UN SACERDOTE EN UN PUEBLO DE PALENCIA



Así las cosas, se había hecho la hora del desayuno. Desayuno que compartí con mis tres hermanas, en paz y concordia, mientras escuchaba las noticias que ofrecía la Cadena Cope de Burgos. Terminado el desayuno aproveché para hacer la oración de la mañana. Terminada esta seguí leyendo el libro que estos días de vacaciones tengo entre manos: “Segunda navegación” del Prof. Alejando Llano, que por cierto me está gustando mucho, por lo que cuenta y como lo cuenta.

lunes, 15 de agosto de 2011

DÍA 15 DE AGOSTO DE 2011

UN DOMINGO DE UN SACERDOTE EN UN PUEBLO DE PALENCIA



“Cada uno cuenta la feria según le va en ella”. Algo parecido ocurre en las
crónicas que se escriben sobre sucesos acaecidos. Cada uno lo cuenta según propia apreciación y según sus determinados puntos de vista. Eso es lo que voy a hacer yo en el siguiente relato de un domingo de un sacerdote en un pueblo de Palencia.

Para empezar diré, aunque muchos de mis lectores ya lo conocen, soy de Villasarracino. En él nací, hace más de setenta años. Eran los años de la post-guerra civil española. Era mayo, mes de las flores y de las esperanzas. La cosecha de aquel año había sido bien recibida.

domingo, 14 de agosto de 2011

DÍA 13 y 14 DE AGOSTO DE 2011

TODO PASA, TODO SE ACABA…

Hoy es día 13 de agosto. Han pasado quince días desde que llegué, procedente de Pamplona, a pasar unos días de descanso en mi pueblo natal, Villasarracino (Palencia). Como siempre, cuando llego al pueblo, tengo la impresión de que el tiempo programado para descansar, aunque, intelectualmente sé que es limitado, no va a terminarse tan pronto.

Pero cada año, experimento que también en verano, o acaso más en verano, el tiempo pasa y de qué manera. Una vez más me viene a la memoria aquel lema grabado en el reloj de pared, colocado a la entrada de la casa de unos viejos amigos: tempus fugit, que podría traducirse leguaje paladino: el tiempo no para, el tiempo corre que se las pela.

viernes, 12 de agosto de 2011

DÍA 11 y 12 DE AGOSTO DE 2011

PASEO Y LECTURA EN UN
LUGAR DE PAZ

Once de agosto, jueves, mercadillo en Carrión de los Condes. Asistir al mercadillo es una de las aficiones veraniegas de mis hermanas, especialmente de la mayor. Visitan, durante un buen rato, los puestos instalados en la Plaza junto a la Iglesia de Santa María; compran cuatro “cosillas” y vuelven a casa, con menos dinero, pero con más alegría. Y esta misma función, la repiten jueves tras jueves, mientras duran las vacaciones.

miércoles, 10 de agosto de 2011

DÍA 10 DE AGOSTO DE 2011

AÑO, TRAS AÑO…, SIEMPRE IGUAL.

Todos los años, un día de los que paso de vacaciones en el pueblo, tía Benedicta me pide que le diga varias Misas en acción de gracias a la Virgen de Nuestra Señora de la Piedad, en la ermita del pueblo, dedicada a la Virgen María, bajo esta advocación.

Casi siempre procede del mismo modo. Unas jornadas antes de realizar el encargo, terminada la Misa en la Iglesia parroquial, se acerca al banco donde estoy dando gracias después de la Comunión, y me saluda efusivamente.

martes, 9 de agosto de 2011

DÍA 9 DE AGOSTO DE


UN PASEO POR LA CARRETERA
DE CARRIÓN DE LOS CONDES


Hoy el paseo ha sido por la carretera que conduce a Carrión de los Condes. Esta carretera, como todas en la actualidad, está embreada, aunque el firme es áspero, incómodo para caminar.

Durante años esta calzada fue de tierra y piedra; de piedras partidas en trozos pequeños por los duros picapedreros. Otrora, eran abundantes los carros, tirados por mulas, que rodaban por su piel. Hoy son contados los coches y los tractores que circulan por ella.

Eran las siete y media de la tarde, cuando comenzamos el paseo; se trataba de hacer un poco de ejercicio físico y distraernos un rato. Caminábamos a paso lento y sin hacer demasiado esfuerzo. Un suave viento proveniente del sur soplaba sobre nosotros. A la vez que movíamos nuestros pies, movíamos también nuestras lenguas en amena conversación.

Los campos de labranza, a uno y otro lado del recorrido, aparecían segados. Pequeños matorrales por las linderas rompían el color monótono de los rastrojos y a los lados de la carretera, despuntaban hierbas verdes, recién retoñadas. Sólo alguna finca sembrada de girasoles rompía la monotonía de las tierras de blanca paja. Las cabezas amarillas de los girasoles daban un tinte dorado y brillante al contorno.

Pequeños chopos y acacias custodiaban, desde las orillas de un arroyuelo casi seco, los terrenos de cereal que se extienden ampliamente hasta juntarse en el horizonte la tierra con el cielo.

En lo alto de un cerro se alzaba una pequeña "casetucha", donde, dicen, que las abejas fabrican miel de tomillo. Un labrador con el rastro enganchado a un tractor, arañaba una finca de trigo ya cosechado.

El paseo se hacía tranquilo y suave. De vez en vez, un coche nos hacía orillarnos para evitar el peligro. Conversamos sobre los pinos plantados a la izquierda de la carretera, en una finca del Ayuntamiento, hace treinta años. Nos parecía que no estaban bien cuidados. Hierbajos comían parte de sus raíces. Habría que esperar más tiempo para poder extraer de esta plantación algún rendimiento, en madera o en resina. Todavía es pronto.

Hablamos también sobre la labor que hacía el labrador que conducía el tractor y que araba su finca. Y decíamos: el trabajo que acaba de realizar este labrador con su tractor, le habría durado a nuestro padre al menos tres días enteros. ¡Cómo han cambiado las cosas!

Hicimos algunas fotografías que acompañan este escrito. Era la hora de volver. Habíamos pasado un buen rato de la tarde.

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lunes, 8 de agosto de 2011

DÍA 8 DE AGOSTO DE 2011



VILLASARRACIO
No hay mal que por bien no venga"

Él pasado día 6 de agosto fue el cumpleaños de Merche. Fue un día de alegría y de celebración en la familia. Recibió muchas felicitaciones desde las primeras horas de la mañana, felicitaciones que siguieron durante el día. Unas fueron simples llamadas de móviles o teléfonos fijos; otras felicitaciones en persona. Todo muy sencillo, pero entrañable, como suelen ser siempre los días en los que los humanos cumplimos años.

sábado, 6 de agosto de 2011

DIA 6 DE AGOSTO DE 2011



MERCEDES CALVO DE LAS FUENTES


FOTO MARTINA


MUCHAS FELICIDADES DESDE VILLASARRACINO. MUCHAS FELICIDADES DESDE PAMPLONA. MUCHAS FELICIDADS DESDE EL CIELO. jmc

viernes, 5 de agosto de 2011

DÍA 5 DE AGOSTO DE 2011


PASEOS DE VERANO

Durante este tiempo de descanso, casi todos los días me doy un paseo por los caminos o carreteras que salen de mi pueblo y se abren en abanico en todas las direcciones. Este año paseo más por las carreteras que por los caminos, porque los caminos están llenos de piedras, canto liso, y caminar por ellos se hace insoportable.

Dicen los lugareños, lo han comprobado ellos mismos, que este invierno ha llovido mucho y las aguas posteriores han arrastrado la tierra blanda, dejando al descubierto las piedras o los cantos lisos, convirtiendo así los caminos en auténticos cascajales, haciéndolos como hemos dicho más arriba, en lugares incómodos para andar.

En estos paseos, reconfortables y distendidos, además de hablar, de conversar con los acompañantes, dejo que mis ojos se llenen de paisaje y campo. Al estar en verano, los campos de mi tierra ofrecen un aspecto monótono y uniforme: tierras de rastrojos, paja blanca y amarilla, solo rota por alguna finca sembrada de girasoles, que con sus cabezas amararillas y tallos verdes ofrecen un aspecto un tanto restos de los trigos y cebadas cosechados recientemente.

En alguna finca todavía pueden verse hileras de paja, o rollos empaquetados, esperando que lleguen sus amos a recogerlos o para ser vendidos.

Reflexionando un poco en la realidad pura y dura del campo en estos momentos pienso en las faenas agrícolas anteriores. Y me digo: No habría rastrojos sin cortar las espigas, no habría espigas sin una anterior siembra, y no habría siembra sin una anterior ruptura de las tierras, sin un abrir los surcos de la tierra.

Esta breve reflexión me venía a la cabeza después de ver en Palencia la fotografía que te ofrezco más arriba. Se trata de una obra de un afamado pintor palentino, Meneses. Un labrador apoya su mano habría ver, ni derecha en el arado que tirado por dos hermosas mulas, una blanca y otra negra, abre la tierra para que posteriormente reciba los rayos del sol y posteriormente la semilla, el abono apropiado y el agua necesaria del suelo.

Sin esta primera labor, ni habría verdes tallos en primavera, ni granos dorados en verano, ni cosechas.

Termino el paseo y termino también este escrito. Solo un pensamiento: Para conquistar la meta se requiere esfuerzo.



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jueves, 4 de agosto de 2011

DÍA 4 DE AGOSTO DE 2011

 

UNA CARTA SIN REMITE



Durante varios años, semanalmente, fui escribiendo en el Diario Palentino, breves colaboraciones, en las que procuraba dar a conocer diferentes aspectos de mi pueblo natal, orígenes de su historia, últimos acontecimientos.

miércoles, 3 de agosto de 2011

DÍA 3 DE AGOSTO DE 2011

UNA REFLEXION IMPORTANTE

Los pueblos, como las personas, envejecen, se desgastan, enferman, y al final mueren.
Dicen que la cara es el espejo del alma y muestra salud. Cuando la cara se llena de arrugas, cuando cambia de color, cuando pierde frescura, el fin terreno del hombre está cercano. Y poco después, pasa un tiempo y llega la muerte: el alma se separa del cuerpo.

Algo parecido podemos decir: El rostro de los pueblos son las casas. Cuando las casas se deterioran, cuando pierden su tesura, cuando se llenan de goteras, es un anuncio seguro del final del edificio.

Con anterioridad, en estas casas, se han realizado arreglos diversos, en más de una ocasión se han restaurado sus fachadas, y tras una pintura externa, han cobrado su nuevo aspecto. Pero al fin, llega un momento que sufren los cimientos, se deshacen las paredes se desmoronan los muros, y acaban siendo derribadas si antes no han caído ellas mismas derrumbadas.


Estas reflexiones me hacía esta tarde, cuando subiendo por la Calle Mayor Antigua, me fijaba en dos edificios que aparecen en las fotografías que arriba presento.


Una de las casas, como puede verse, está en ruinas. Hace años que murieron sus dueños y poco a poco ha ido perdiendo brillantez, hasta llegar a las condiciones externas que ahora ofrece. Aspecto que se hizo totalmente visible en el momento en que derribaron el solar contiguo, para levantar una casa de planta baja.


Los que conocimos el pueblo hace medio siglo y lo visitamos hoy, advertimos que el aspecto externo ha cambiado de forma apreciable. Nuevas casas en los mismos solares, nuevas viviendas, si, pero con aspectos distintos. No nos extraña que con frecuencia se profiera la siguiente expresión: “Ha cambiado tanto el pueblo, que no le conozco”.


Algo parecido pasa con las personas, cuando después de mucho tiempo sin verlas, te encuentras con ellas, solemos decir la misma expresión: “Estás tan desconocido que no te conozco”.


Una y otra experiencia, del ser humano y de las casas, nos hace recordar lo caducas que son nuestras vidas. Y una vez más pensamos que somos criaturas que tienen en cuanto al cuerpo los días contados. No en vano, hemos sido creados: para “servir a Dios en esta vida y después gozarle en la eterna”.


Es decir, no tenemos aquí ciudad permanente, como nos lo recuerda el prefacio de la Misa de difuntos: “La vida de los que en ti creemos, Señor, no termina, se transforma; y, al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo”.


Dos fotografías, dos casas. Una reflexión importante.

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martes, 2 de agosto de 2011

DÍA 2 DE AGOSTO DE 2011


LA PAZ DE LOS PUEBLOS

Los pueblos de mi tierra chica, Palencia, como otos muchos pueblos de España, a lo largo de la segunda mitad del siglo XX y la década del siglo XXI que llevamos a cuestas, han disminuido de manera llamativa en número de vecinos. Sirva como ejemplo mi pueblo natal, Villasarracino: hace sesenta años tenía una población que rondaba los mil habitantes. Hoy, a 2 de agosto de 2011, no pasarán mucho de doscientos.

Esta notable disminución, la comprobé de forma evidente y clara el viernes pasado, cuando llegaba con mis hermanas al pueblo que me vio nacer, procedente de la ciudad de Pamplona, a pasar unos días de, es mi parecer, merecido descanso.

Entramos en el casco urbano, esta vez, por el acceso abierto recientemente de la carretera que viene de Villaherreros. Me encontré con las calles completamente vacías de gentes, ni una persona por señal, ni siquiera un perro corretón o un gato distraído.

Una casa sí y otra también, sin vida. Lo pregonaban las ventanas y las puertas cerradas a cal y canto. Y, sobre todo, lo anunciaba el silencio que era cada vez más elocuente. Sólo algún coche aparcado y un avión que cruzaba por el cielo dejando una estela de humo, anunciaban existencia.

Todo era paz, tranquilidad, silencio. Características estas presentes en los desiertos y en los cementerios. Entre tanta soledad, descubrí una nota positiva: los edificios me parecían más esbeltos y las calles mejor que nunca.

Nos recibieron nuestros familiares. Y el Turco, perrito de más de catorce años, movió su cola en señal de saludo y aprecio. Almuerzo, tertulia. Pasó la tarde del viernes y la jornada del sábado. Todo igual siguió igual. Soledad, tranquilidad, paz.


Y llegó el domingo, y las cosas cambiaron. Se notó de par de mañana un movimiento nuevo. Era un hecho que acababan de comenzar las vacaciones de Agosto. Y las gentes, que se fueron del pueblo, habían vuelto, para más o menos días, a pasar unos días de descanso.

Y se multiplicaron los coches en las calles, y en la Misa de una se triplicaron los feligreses en la Iglesia, y el bar hirvió con más fuerza, y el vendedor ambulante, comenzaba a hacer el agosto, y a las cinco de la tarde, se oyó, por primera vez este verano, el toque del campanillo de la ermita. Era una llamada a la oración.

En efecto, poco después, comenzaron a subir en hilera, hombres y mujeres a la ermita a rezar a la Virgen de la Piedad, hilera que duraría hasta el anochecer. Es una antigua costumbre, que con el tiempo ha ido recobrando fuerza y autenticidad.

La tarde de este domingo fue calurosa. Salí a dar un paseo con mi hermana, por la carretera de Castrillo de Villavega. Gentes en las bodegas del norte y más abajo, fincas sembradas de girasoles. Bastante tráfico por la carretera y pequeños saltamontes brincando a nuestro lado.

Un poco más allá del tercer puente, nos volvimos. Seguía haciendo calor. Cerca de la ermita, el paseo estaba lleno de gentes: Primos y parientes, vecinos del pueblo, también desconocidos. Parecía que el pueblo había retrocedido cincuenta años atrás. Avanzamos hasta la ermita: más personas, más primos y más parientes.

Una Salve a Nuestra Señora de la Piedad en el interior del templo, y, al salir, nuevos saludos. Era ya la hora de cenar. Mientras preparaban la mesa, tracé esta breve reseña. Unas gotas de nostalgia se me escaparon de los ojos, las recogí en el pañuelo de este blog. Te ruego me escribas y llores conmigo.


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lunes, 1 de agosto de 2011

DÍA 1 DE AGOSTO DE 2011


VISTA DESDE EL PARAMO
MI PRIMER PASEO POR EL CAMPO

Los paseos por las afueras de la ciudad son muy distintos que los paseos por las afueras de los pueblos. Los paseos que circundan los cascos urbanos, suelen estar muy solicitados por gente mayor y también por madres con sus hijos pequeños; son paseos llenos de ruidos de coches y de dueños con sus perros. De vez en cuando, te encuentras con un banco de madera o hierro que te ofrece un descanso gratificante.