jueves, 29 de enero de 2015

VIEJOS ESCRITOS

Y ME HABLÓ LA MADERA
Al terminar, volví a escuchar a la Santa que hablaba de nuevo en mi interior, decía: “A las afueras del pueblo se alzaba una pequeña ermita. Era toda ella de piedra labrada. Según me enteré después había sido construida con limosnas de las gentes del lugar. Estaba dedicada a la Virgen, bajo la advocación de Nuestra Señora del Río. A su alrededor crecían recios árboles que además de ofrecer sombra a los romeros que allí acudían, adornaban el contorno de la ermita y la protegían de los vientos y de los rayos directos del sol. Entre los árboles brotaba una fuente cuyas aguas corrían por una regata hasta el final del prado.

Allí paramos un rato. Los hombres comentaron que la Virgen de aquella ermita la habían hecho ellos. Que había salido de un tronco e madera parecido a este -y con el dedo me señalaban a mi-. Entonces, por primera vez en todo el camino, pensé que merecía la pena dar la vida para ser imagen de una persona tan singular. Aunque enseguida sentí vergüenza y creo me puse sonrojada por el atrevimiento a pensar tal situación.
PARA ESCUCHAR
http://www.rtve.es/alacarta/videos/uned/uned-v-centenario-santa-teresa-jesus-14-11-14/2859274/