jueves, 6 de junio de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

SOULINO SPHABMIXAY: EL LIBRO DEL EXODO Y EL OPUS DEI LE DIERON LA FE


Soulino Sphabmixay se bautizó con 13 años en España. Para entonces su viaje vital y espiritual ya era complejo. En el Opus Dei se completó.

Soulino Sphabmixay apenas era un niño cuando su familia tuvo que salir de Laos, huyendo de la tiranía comunista. Llegaron a España en 1980 como refugiados políticos. Era otro mundo y otra cultura.

Le asombró encontrar que el Libro del Éxodo, la historia de un pueblo en marcha, buscando un hogar, describía su situación. Y le acercaba a Dios. 


- Si bien tu bautismo no se produjo hasta los 13 años, ya en Laos habías tenido algún contacto con el cristianismo ¿Cómo fue aquel primer encuentro con la fe?
- En Laos asistía a un colegio católico llamado Notre Dame. Y aunque allí sólo recibí unas nociones básicas sobre el cristianismo, considero esa experiencia fundamental para mi posterior bautismo. La bondad y le profunda fe de aquellas monjas se quedó grabada en mi memoria de niño. A su vez, un Dios personal, un Dios que moría en la cruz, era para mi algo sorprendente, que llamó profundamente mi atención.

-Y todavía eras alumno de esa escuela cuando tuvisteis que salir del país ¿Podrías relatarnos ese episodio?
- En un primer momento sólo escapamos mi padre, mi hermano y yo. Atravesamos el río Mekong con la esperanza de recibir asilo en Tailandia y poder traer con nosotros más tarde a mi madre y mi hermana.Estuvimos un mes en prisión y luego los militares tailandeses nos llevaron a un campo de refugiados. Una vez allí, mi padre envió a unos hombres para que trajeran a mi madre y mi hermana, que aún permanecían en Laos. Y gracias a Dios en esa aventura, trágica aventura, no perecimos ninguno: nos hemos salvado toda la familia.