lunes, 13 de junio de 2011

DESDE MI VENTANA

¡Cuántas cosas aparecen a nuestro alrededor! Se trata de fijarnos en ellas, aprender de ellas y usar bien de ellas. Desde lo pequeño a lo grande, todo es bueno, si bien lo usamos. 



DÍA 13 DE JUNIO DE 2011

Para acceder al pórtico de la Parroquia de Santa Teresa de Jesús, hay que subir tres peldaños por una sencilla escalera de cemento. Al lado derecho de estos “tres banzos”, existe una sencilla barandilla, pintada de blanco, para que agarrándose a ella, se pueda subirlos con mayor facilidad. Recuerdo, como si fuera hoy, han pasado ya tantos años, cuando desde mi ventana, veía subir a mi padre por esa escalera de cemento, los días que acudía a Misa, que eran todos o casi todos. A mi padre le faltaba una pierna. Por eso se ayudaba de la barandilla. Utilizó casi siempre, una pata de madera. Las ortopédicas, aunque alguna vez las usó, no le gustaron nunca. Le acompañaba siempre mi madre, que al no tener la dificultad de mi padre, subía los tres escalones sin agarrarse a ningún sitio. Ahora, en este mismo lugar, para ayudar a los que tienen alguna dificultad, han construido una pequeña rampa, al lado izquierdo. Por ella suben y bajan, además de los ancianos y ancianas, niños pequeños subidos en sus motos, mozalbetes quinceañeros, llenos de vitalidad y sin miedo. Este pequeño detalle, me hacía recordar, lo hermoso que era y es ver a gente mayor que acude al templo a dar gracias a Dios a través de la mejor de las oraciones: la Santa Misa.



REFLEXIÓN

IDEAS FUNDAMENTALES:

No se trata de "sentir" la Misa, sino de "valorar". La Misa no es una diversión, sino una obligación del cristiano. Una obligación puede ser grata, pero no depende de esto, el cumplirla. Tenemos obligación de dar culto a Dios, todos los que conocemos a Dios. No es suficiente con el culto privado de cada uno, sino que tenemos obligación de dar culto público a Dios (Santa Misa). Vamos a Misa porque amamos a Dios, pero para valorar la Misa hay que conocer lo que significa. La Misa vale más que todo en el mundo, porque el mundo es limitado.  El valor de la Misa es infinito. En la Santa Misa celebramos la muerte en la cruz para redimir a la humanidad. En la Misa actualizamos este acto maravilloso de la redención. Una Misa da más gloria a Dios, que toda la gloria que dan a Dios todos los santos del cielo, incluída la Santísima Virgen. (P. Jorge Loring, S.I.)


CAMINO

528 Una característica muy importante del varón apostólico es amar la Misa