sábado, 7 de marzo de 2020

7 DE MARZO DE 2020



Ejercicios Espirituales: la noche no es sólo inquietud, sino donde Dios se manifiesta

En la quinta meditación de los Ejercicios Espirituales de Cuaresma en Ariccia, que Francisco sigue desde el Vaticano, el predicador jesuita Padre Bovati profundiza sobre el tema de la Vigilia Pascual, una "travesía nocturna" que puede intimidar y suscitar dudas sin el ancla de salvación representada por la Palabra de Dios.
Hoy en día "la gente tiene miedo porque siente que es polvo", el antídoto contra este miedo es sólo y exclusivamente la Palabra de Dios que irrumpe en la historia de los hombres y los anima concretamente, indicando el rumbo para "la travesía nocturna", sin atajos ni varitas mágicas, especialmente "en el momento en que uno experimenta dificultades o incluso desastres". Con estas palabras el sacerdote jesuita padre Bovati, inició su meditación matutina del 4 de marzo, en los Ejercicios Espirituales celebrados en Ariccia que el Papa sigue desde el Vaticano y que están inspirados en  los textos extraídos del libro del Éxodo (14, 1-31) y del Evangelio de Mateo (14, 22-32).

Como Moisés el cristiano defiende a los débiles del desprecio de los "faraones"

"La finalidad general de esta jornada de oración -explicó el predicador- es acoger el significado espiritual de algunos relatos de la Escritura, sacando indicaciones que nos ayuden en la misión que el Señor nos ha confiado con nuestra llamada sacerdotal y con la llamada de la responsabilidad en la Iglesia".
En este sentido, el jesuita señaló, en primer lugar, cómo la intervención del siervo de Dios está implicada y promovida en la acción de Dios: "este título se le da a Moisés al final del capítulo 34 del Deuteronomio y describe a Moisés como el instrumento obediente y también valiente, dócil y al mismo tiempo activo de la docilidad para con los demás. Moisés se nos ofrece como modelo a imitar y su ejemplaridad brilla muy claramente también en el capítulo 14 del Éxodo".

Travesía nocturna

"Hemos dado a este encuentro nuestro el título de travesía nocturna", recordó el Padre Bovati, subrayando que ésto "se aplica tanto al texto del Éxodo como al del evangelista Mateo".
En particular, el religioso hizo hincapié en que a través de la palabra "noche" estamos llamados a entrar en una perspectiva de oscuridad que implica dimensiones de inquietud, de desconcierto; "y al mismo tiempo, la noche es el lugar del misterio, donde Dios se manifiesta".
Pero también está el "aspecto del camino que, sin embargo, se presenta como una travesía en la que nos enfrentamos a temas del corazón humano, del proceso de aquellos que están en duda, intimidados y por lo tanto piden la ayuda de la Palabra de Dios".
Actualizando el texto del Éxodo, el Padre Bovati indicó que "la idea de Dios" no es la del atajo fácil: "el camino es largo y, de hecho, aparentemente contradictorio, con un retroceso y escollo con respecto al camino de liberación considerado cuesta abajo". Incluso puede suceder -añadió el predicador- que la vía de liberación sea finalmente un engaño, una especie de trampa que lleva a la protesta. "Y esto se puede ver en la historia de Moisés".

Un brazo extendido para ayudar a los que vacilan

En este contexto, el padre Bovati hizo hincapié en que el ministerio de Dios es ante todo misericordioso "porque es el camino que lleva a la vida". Pero "es misericordioso también porque apoya a los que tienen poca fe, a los que vacilan, a los que tienen miedo de sucumbir". Así, el predicador insistió, en que en la historia vemos la mano de Cristo, "una figura de la mano poderosa de Dios que llega al hombre de poca fe, salvándolo de las olas y trayendo la paz a él y a toda la barca, para que todos puedan acceder a la confesión de alabanza diciendo: ¡verdaderamente Tú eres el Hijo de Dios!"
Por tanto, este brazo extendido hacia el brazo débil de los que vacilan, de los incrédulos, de los débiles -advirtió el religioso- es también una tarea de la caridad apostólica, porque éste es el camino de la figura reflejada en el Éxodo: "que el brazo de Moisés se convierta en el brazo del siervo de Dios, para que dé, como ministro del Altísimo, la salvación a la historia de la humanidad".
Para concluir, el sacerdote jesuita sugirió tomar nuevamente el Salmo 124 como una oración de alabanza al Señor que nos libera, que salva: "Él es el Creador que actúa en la historia; Él es el Señor, y si no fuera por Él habríamos perecido en las aguas profundas. Pero las aguas no nos han abrumado: las ataduras se han roto y hemos sido liberados".

viernes, 6 de marzo de 2020

6 DE MARZO DE 2020


Retiro cuaresmal: 

“Lucha y Oración” e “Intercesión”, 

temas de meditación

Predicaciones del 5 de marzo
(zenit – 6 de marzo 2020).- En la séptima meditación de los Ejercicios Espirituales de la Curia Romana en Ariccia, Italia, el predicador, el padre jesuita Pietro Bovati, se detuvo en el tema “Lucha y Oración” y én el de la “Intercesión”, respectivamente, indica Vatican News.
El Papa Francisco, recuperándose de su resfriado, sigue todas estas predicaciones desde el Vaticano.
El padre describió que el día de ayer, 5 de marzo de 2020, estaba dedicado a meditar sobre el compromiso personal que el Señor exige a cada uno, según la vocación recibida, “del don de la gracia, con los deberes relacionados con esta gracia”.
Oración
El jesuita indicó que la “oración” que, “además de ser la condición de la escucha de Dios que hace posible la predicación como testimonio auténtico, es en sí misma un ministerio apostólico en su naturaleza de acogida, de gratitud por la gracia”.
Asimismo, señaló que la Escritura ofrece un modelo de este ministerio permanente de intercesión en el Libro del Éxodo, con Moisés, que “reza continuamente y su oración es efectiva y salvadora”. El teólogo actualizó este “ministerio orante de Moisés”, tal como se presenta en el capítulo 17 de dicho libro, “un episodio inusual para el Éxodo: la aparición de una lucha que debe repeler a un pueblo enemigo, Amalek”.
Y advirtió, que de él se debe extraer la enseñanza “sobre cómo quien en la comunidad es sacerdote y guía debe actuar frente al enemigo, aquel que socava la vida del pueblo de Dios”. Moisés se enfrenta a “un adversario astuto que ataca a los más débiles”, a los cansados, “a un enemigo que se aprovecha de un pueblo cansado”.
Persecución en la Iglesia
El predicador apuntó que la Iglesia siempre ha sufrido persecuciones y en su historia “el enemigo de la Iglesia” ha tomado varias formas (poder político y judicial, falsos profetas que siembran el odio y la burla contra las convicciones y el modo de vida de los cristianos).
Y esto continúa también en nuestros días, donde se produce una persecución con notas de “virulencia inaudita” en la intención “de demoler toda la Iglesia, atacando a los más débiles en la fe, mal equipados desde el punto de vista espiritual para aceptar la confrontación, el desprecio, la marginación”.
Después subrayó que este adversario “tiene formas atractivas para muchos y ataca astutamente a los que no están preparados. Enormes fuerzas ideológicas y financieras, unidas para favorecer los intereses partidistas, se han convertido en una amenaza, y utilizan todos los medios, desde la información distorsionada hasta las represalias económicas, para destruir lo que Cristo fundó”.  La roca sobre la que se construye la Iglesia “resistirá al mal, pero no sin nuestra participación activa en la fe y la oración”, remarcó.
En cuanto a los instrumentos a usar para enfrentar esta batalla por el bien, sostuvo que “la preparación cultural en las ciencias humanas y en las ciencias religiosas debe ser objeto de un discernimiento adecuado si no queremos ser ingenuos e irresponsables ante una oleada agresiva de doctrinas y prácticas contrarias al Evangelio, en presencia de falsos profetas”. De este modo, “la formación humana y espiritual de los clérigos y los laicos parece ser hoy una prioridad apostólica”.
Comunión
El padre Bovati se refirió también al perfil de Moisés en la oración, con “su mirada hacia Dios, no porque no tenga interés en la batalla, sino porque quiere dirigirla hacia la más completa victoria. Moisés en la montaña representa la fuerza secreta que lleva al ejército al triunfo: “la inmersión en Dios es la condición indispensable para el éxito de la batalla en la tierra”.
Además, apuntó que con “humildad”, Moisés fue ayudado en su misión por los sacerdotes, Aarón y Cur, que “sostienen los brazos del hombre de Dios”. En resumen, “cada uno es indispensable, pero es en la comunión, expresión orante de la alianza entre hermanos y con Dios, donde la oración es eficaz, también porque expresa el amor, la solidaridad, la unidad, en un servicio idéntico para todo el pueblo de Dios”.
Hace falta fe
El pasaje del Evangelio de Mateo (17, 14-21), según el sacerdote, “habla de la lucha contra satanás”, con el caso de un muchacho “guiado por impulsos que no puede controlar, símbolo de la persona que sufre y está indefensa, en grave peligro porque carece de esos recursos que le permitirían adherirse al bien”.
Su padre se dirige a los discípulos, a los que el Señor había dotado para expulsar demonios y curar las formas de maldad, pero en esta ocasión no logran, su actividad es ineficaz. Y para justificar esta ineficacia, remite a que “Jesús habla de la falta de fe, de la ‘generación incrédula y perversa”’. En este sentido, el padre Bovati puntualizó que lo que falta “no es solo la oración”, la cuestión, de hecho, es si los discípulos “tienen al menos una migaja de fe”.
Finalmente, concluyó esta reflexión invitando a la lectura del Salmo 121, “la oración no es simple recitación”, pues, “si el corazón no se adhiere al misterio de Dios, la oración es vana”. No obstante, “incluso una oración débil, sincera y humilde, si es una apelación a esa fuerza divina que solo puede estar en el Señor, es el arma poderosa que se nos da para colaborar en la venida del Reino”.
Perdón y reconciliación
Por la tarde, la octava predicación aludió al tema de la “Intercesión”, entendida como “esa intervención de auxilio amorosa” que se ejerce hacia las personas que “necesitan el perdón y la reconciliación con Dios”.
Los sacerdotes, recuerda el padre Bovati, están llamados al “ministerio de la reconciliación”, el “más espiritual”, y lo ejercen en el Sacramento, que debe ser vivido con “compromiso, dedicación y amor”.
Así, invitó a examinar el capítulo 32 del Éxodo, versículos 7-14, reiterando que el pecado “solo se conoce verdaderamente en la oración, en el encuentro cara a cara con el Señor”, mirando el rostro de Dios, escuchando su voz, se comprende «la gravedad del pecado”.
La oración que hace comprender dicha gravedad y el “deber urgente” de auxiliar a dicho pecado, “introduce, impulsa y promueve” una “oración especial hacia el Señor”, la de intercesión.
Necesidad de pedir
Con respecto a la oración que el intercesor dirige al Señor, el padre jesuita considera que “Dios concede antes de que la petición llegue a los labios”, pues “Él sabe lo que necesitamos”. Aún así, exhorta a pedir, “porque así tomamos conciencia de nuestras necesidades, experimentamos la necesidad, le presentamos nuestras heridas, nuestros sufrimientos, para que así se nos conceda el sentir su compasión, gustar su amor, que escucha y cumple”.
La intercesión, por lo tanto, “mira el rostro de Dios” y es testigo de un “cambio”, del paso de la ira “a la misericordia”, a la “ternura”, de modo que se hace un “cambio radical” en el propio corazón. La intercesión, en resumen, observa “el surgimiento del deseo de Dios de salvar al hombre”, para que en el mundo “todos puedan ser atraídos por la luz de la misericordia beneficiándose del mismo perdón”.
El intercesor “obtiene de Dios” la misericordia en su oración: a partir de allí pone en práctica una serie de “acciones”, “modalidades”, “actitudes” y “operaciones” necesarias “para que los pecadores accedan al don de la misericordia divina”. Para ilustrarlo el propone el discurso de Jesús en el capítulo 18 del Evangelio de Mateo, que parte de la atención “al pequeño”, es decir, a la persona vulnerable, frágil, débil, la cual no debe ser despreciada. .
No cansarse de perdonar
Del mismo modo, con respecto a la cuestión de cuántas veces se debe perdonar, recuerda que “la búsqueda del hermano que se ha extraviado se realiza, según este texto de Mateo, con el ejercicio del diálogo”, del hablar, del emprender un “proceso gradual”que convenza al pecador pasando de la “conversación personal” a la “implicación de los testigos”, de “mediadores que apoyen el deseo de reconciliación y lo favorezcan”, hasta la implicación “de toda la comunidad”. El Salvador cumple su misión precisamente porque los pastores son “mediadores”, “unen” a la comunidad.
Por último, el padre Bovati remarcó que Jesús insta a “no cansarse” de perdonar al hermano, haciendo así, en cierto sentido, “permanente” el “ministerio de la reconciliación”. El número 70 veces 7 se entiende como “multiplicación”, pues “cuanto más pecado hay, más se multiplica la misericordia”.


jueves, 5 de marzo de 2020

5 DE MARZO DE 2020


Cómo resintonizar la TDT de tu tele
Vamos a proceder ahora a explicarte paso a paso cómo sintonizar la TDT de tu televisor. Si quieres saber cuándo tiene que tener sus antenas adaptadas cada comunidad, para saber a partir de cuándo te tocará resintonizarla tele, puedes mirarlo en la sección de noticias de la web oficial televisiondigital.gob.es creada por el Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital.

Resintonizar la TDT en televisores LG con webOS

Vamos a empezar explicándote cómo resintonizar la TDT en los televisores LG de alta gama, esos que cuentan con el sistema operativo webOS actualizado a sus últimas versiones. Recuerda que dependiendo del modelo los pasos podrían cambiar, pero en general no deberían diferir demasiado.
  • Pulsa en el botón de Ajustes con el icono de la rueda dentada.
  • Una vez en los ajustes, pulsa en la opción Toda la configuración.
  • Cuando entres, ve a la opción de Canales.
  • Dentro, ahora pulsa en Sintonización y configuración de canales.
  • Cuando estés aquí, simplemente pulsa en Sint. Auto para empezar a resintonizar automáticamente los canales de la TDT.
  • Ya sólo te queda buscar la opción de ordenar los canales y tomarte tu tiempo para asignarles su número.

Resintonizar la TDT en televisores Samsung con Tizen

Ahora pasamos a explicarte cómo resintonizar la TDT en los televisores Samsung que utilizan Tizen como sistema operativo. Aquí también, recuerda que dependiendo del modelo los pasos podrían cambiar, pero en general no deberían diferir demasiado.
  • Estando en la TDT tienes que pulsar en el botón Home del mando.
  • En la izquierda del todo del menú pulsa en Configuración.
  • Cuando entres en la configuración, ve a la opción de Emisión.
  • Allí, puedes pulsar en Sintonización automática para resintonizar automáticamente los canales.
  • También puedes hacerlo de forma manual entrando en Configuración para expertos y Sintonización manual.
  • Ya sólo te queda buscar la opción de ordenar los canales y tomarte tu tiempo para asignarles su número.

Resintonizar la TDT en televisores con Android TV

Pasamos ahora a explicarte cómo resintonizar la TDT en los televisores con Android TV como sistema operativo, como por ejemplo las teles de marcas como Sony. Aquí no debería haber muchos cambios, pero siempre puede que algunos modelos hayan modificado algunas opciones.
  • Con la tele encendida en la TDT, pulsa en el botón Home del mando.
  • Entra en la sección de Ajustes de Android TV.
  • Dentro, ve a la opción Configuración canales.
  • Cuando entres, ahora ve a Configuración Digital.
  • Una vez dentro, pulsa en la opción de Sintonización Digital.
  • Pulsa en Margen de frecuencia de la Sintonía Auto, donde es conveniente elegir la opción Completo para conseguir más canales
  • Y una vez lo tengas, pulsa en Sintonización automática digital para proceder.
  • Ya sólo te queda buscar la opción de ordenar los canales y tomarte tu tiempo para asignarles su númer
  • Y en el resto de televisores...
Para el resto de televisores es muy complicado dar unas instrucciones precisas, ya que te puedes encontrar con muchos tipos de menús y opciones totalmente diferentes. Aun así, vamos a intentar darte unas instrucciones genéricas que puedan servirte con todos ellos.
  • En la mayoría de ocasiones, lo primero es encender la televisión y entrar a la TDT en el caso de que esté en un dispositivo separado.
  • Ahora, pulsa en la tecla de Menú del mando a distancia, o la que haya para entrar en la configuración.
  • Aparecerán muchas opciones en tu tele. Entre ellas, tienes que buscar alguna que sea Configuración o Instalación*.
  • Dentro, tendrás que buscar la opción llamada Búsqueda de canalesConfiguración de canalesSintonizaciónEmisión o algo que haga referencia a tus canales.
  • Tendrás que buscar alguna opción de Sintonización o Búsqueda.
  • Por lo general, en la mayoría de teles podrás elegir entre búsquedas automáticas o manuales. Lo recomendable para facilitarlo todo es usar las búsquedas automáticas*.
  • Ahora, sólo espera a que la tele o el receptor vaya encontrando todos los canales.
  • Ya sólo te queda buscar la opción de ordenar los canales y tomarte tu tiempo para asignarles su número.

miércoles, 4 de marzo de 2020


4 DE MARZO DE 2020





Entender y vivir la Misa
¿Cuáles son los ritos litúrgicos de la celebración de la Eucaristía y qué significado tienen? ¿Cómo podemos aprender a vivir la Santa Misa? Lo explicamos, paso a paso.

martes, 3 de marzo de 2020

3 D MARZO DE 2020



Segunda Petición VENGA A NOS TU REINO


34. --- Como está dicho, el Espíritu Santo hace qué amemos, deseemos y pidamos rectamente. Y primeramente causa en nosotros el temor por el que tratamos de que sea santificado el nombre de Dios. Otro don es el don de piedad. La piedad es propiamente un afecto tierno y devoto al Padre, y también a todo hombre que se halle en la miseria. Como Dios es ciertamente nuestro Padre, no solamente debemos reverenciarlo y temerlo, sino que también debemos tenerle un amor tierno y delicado. Y este afecto es el que nos hace pedir que venga el reino de Dios. Tít. 2, 12-13: "Vivamos en este siglo con piedad y justicia, aguardando la feliz esperanza y la manifestación de la gloria del gran Dios".

35. --- Mas se podría preguntar: El reino de Dios siempre ha existido: ¿por qué pues pedimos que venga? Debemos responder que esto puede entenderse de tres maneras. A) En primer lugar porque algunas veces un rey tiene tan sólo el derecho del reino o del señorío; y sin embargo aún no se declara el dominio de ese mismo reino porque la gente del reino aún no se le sujeta. Luego su reinado o dominio se declarará cuando la gente del reino se le sujete. Ahora bien, por sí mismo y por su naturaleza Dios es el Señor de todo. Dan 7, 14: "A Él se le dio el poder, el honor y el reino". Es necesario, por lo tanto, que todo le esté sometido. Pero esto no se ha realizado aún, sino que se realizará al fin del mundo. 1 Cor 15, 25: "Él debe reinar hasta que ponga a todos sus enemigos a sus pies". Por lo cual pedimos y decimos: "Venga a nos tu reino".

36. --- Y esto lo pedimos en cuanto a tres cosas: que los pecadores se conviertan y sean salvados por la gracia de Dios; que los pecadores sean castigados en la vida presente para su conversión para que escapen el castigo eterno; que los pecadores contumaces en impenitencia final sean castigados; y la muerte destruida. Porque los hombres están sometidos a Cristo de dos maneras: o voluntariamente, o a la fuerza. Como, en efecto, la voluntad de Dios es de tal manera eficaz que se tiene que cumplir totalmente y Dios quiere que todas las cosas se le sometan a Cristo, una de esas dos maneras será necesaria: o sea, que o el hombre haga la voluntad de Dios sometiéndose uno a sus mandatos, y esto es lo que hacen los justos; o que Dios haga con todos su propia voluntad castigándolos, y esto hará con los pecadores y con sus enemigos. Lo cual será en el fin del mundo. Salmo 109, 1: cuando "ponga a tus enemigos de escabel de tus pies". Por lo cual les es dado a los santos (los justos que viven en el estado de gracia santificante) el pedir que venga el reino de Dios, o sea, que se le sometan aquéllos totalmente. Mas para los pecadores contumaces es algo horrible, porque el pedir que venga el reino de Dios no es sino que por voluntad de Dios se les someta a los suplicios. Amos 5, 18: "¡ Ay de los [pecadores] que ansían el día del Señor!". Pero con esto se destruirá la muerte. En efecto, como Cristo es la vida, en su reino no puede existir la muerte, que es lo contrario de la vida. Por lo cual se dice en 1 Cor15, 26: "El último enemigo en ser destruido será la muerte". Y esto ocurrirá en la resurrección. Fil 3, 21: "Transformará nuestro vil cuerpo en un cuerpo semejante al suyo glorioso".

37. — B) En segundo lugar el reino de los cielos se llama gloria del paraíso. Ni es de admirar, porque reino no significa sino gobierno. Y se da el mejor gobierno donde nada hay contra la voluntad del gobernante. Ahora bien, la voluntad de Dios es la salvación de los hombres, porque El quiere que [todos] los hombres se salven (cf. 1Tim 2, 4). Y esto será principalmente en el paraíso, donde no habrá nada contrario a la salvación de los hombres. Mt 13, 41: "Los ángeles quitarán de su reino todos los escándalos". Mas en este mundo hay muchas cosas contrarias a la salvación de los hombres. Así es que cuando pedimos "Venga a nos tu reino" oramos para ser partícipes del reino celestial y de la gloria del paraíso.

38. --- Y este reino es sobremanera deseable por tres motivos. Primeramente por la soberana justicia que en él hay. Isaías 60, 21: "Tu pueblo: todos justos". Y si bien aquí los malos están mezclados con los buenos, allá no habrá ningún malo y ningún pecador.

39. — También por su perfectísima libertad. Pues aquí no existe la libertad, aunque todos naturalmente la desean; pero allá habrá libertad plena contra toda clase de esclavitud. Rom 8, 21: "La criatura misma será liberada [de la esclavitud] de la corrupción". Y no sólo serán todos libres sino que también serán reyes: Apoc 5, 10: "Nos hiciste reyes para nuestro Dios". La razón de ello es que todos tendrán la misma voluntad con Dios; y Dios querrá todo lo que los santos quieran, y éstos lo que Dios quiera: de modo que al hacerse la voluntad de Dios se hará la de ellos. Y por lo mismo todos reinarán, pues se hará la voluntad de todos, y el Señor será la corona de todos. Isaías 28, 5: "En aquel día el Señor de los ejércitos será corona de gloria y diadema de gozo para el resto de su pueblo".

40. --- También por su maravillosa plenitud [de bienes]. Isaías 64, 4: "Ningún ojo ha visto, sino sólo Tú, oh Dios, lo que has preparado para los que te están aguardando". Salmo 102, 5: "El es el que sacia con sus bienes tus deseos". Y adviértase que el hombre hallará todo en solo Dios más excelentemente y más perfectamente que todo cuanto encuentre en el mundo. Si buscas el deleite, el supremo deleite encontrarás en Dios; si riquezas, en El encontrarás toda la abundancia que da su razón de ser a las riquezas; y así en cuanto a lo demás. Dice San Agustín en sus Confesiones: "Cuando el alma fornica alejándose de ti, fuera de ti busca las cosas puras y límpidas que no encuentra sino cuando vuelve a ti".

41. --- C) El tercer motivo [de pedir a Dios que venga su reino] es que algunas veces reina en este mundo el pecado. Y esto ocurre cuando el hombre está de tal manera dispuesto que sigue inmediatamente y hasta el final su inclinación al pecado. Dice el Apóstol en Rom 6,12: "Que no reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal"; sino que Dios debe reinar en tu corazón. Isaías 7,7: "Sión, reinará tu Dios". Y esto ocurre cuando está presto a obedecer a Dios y a observar todos sus mandamientos. Así es que cuando pedimos que venga el reino de Dios, pedimos que no reine en nosotros el pecado, sino Dios.

42. --- Por esta misma petición llegaremos a la bienaventuranza, de la que se dice en Mt 5, 4:"Bienaventurados los mansos". En efecto, según la primera explicación [del "venga a nos tu reino"], por desear el hombre que Dios sea el Señor de todos, no se venga de la injuria que se le infiera, sino que se la deja a Dios. Porque si te vengaras, no desearías que viniese su reino. Y según la segunda explicación, si esperas su reino, o sea, la gloria del paraíso, no debes preocuparte si pierdes los bienes de este mundo. Asimismo según la tercera explicación, si pides que Dios reine en ti y su Cristo, como El fue mansísimo, también tú debes ser manso. Mt 11, 29: "Aprended de Mí que soy manso". Hebr 10, 34: "Con alegría aceptasteis el despojo de vuestros bienes".




lunes, 2 de marzo de 2020

2 DE MARZO DE 2020




De forma que nos incluyó en sí mismo cuando quiso verse tentado por Satanás. Nos
acaban de leer que Jesucristo, nuestro Señor, se dejó tentar por el diablo. ¡Nada menos
que Cristo tentado por el diablo! Pero en Cristo estabas siendo tentado tú, porque Cristo
tenía de ti la carne, y de él procedía para ti la salvación; de ti procedía la muerte para él, y
de él para ti la vida; de ti para él los ultrajes, y de él para ti los honores; en definitiva, de
ti para él la tentación, y de él para ti la victoria.
Si hemos sido tentados en él, también en él vencemos al diablo. Te fijas en que Cristo
fue tentado, y no te fijas en que venció? Reconócete a ti mismo tentado en él, y
reconócete también vencedor en él. Podía haber evitado al diablo; pero, si no hubiese sido
tentado, no te habría aleccionado para la victoria cuando tú fueras tentado.

domingo, 1 de marzo de 2020

1 DE MARZO DE 2020




540 La tentación de Jesús manifiesta la manera que tiene de ser Mesías el Hijo de Dios, en oposición a la que le propone Satanás y a la que los hombres (cf Mt 16, 21-23) le quieren atribuir. Por eso Cristo ha vencido al Tentador en beneficio nuestro: "Pues no tenemos un Sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino probado en todo igual que nosotros, excepto en el pecado" (Hb 4, 15). La Iglesia se une todos los años, durante los cuarenta días de la Gran Cuaresma, al Misterio de Jesús en el desierto.

viernes, 28 de febrero de 2020

28 DE FEBRERO DE 2020






Con vuestra licencia Soberano Señor Sacramentado.

1.- El pasado domingo, primero de Cuaresma, leíamos en todas las Misas, parte del capítulo 4,1-11, del Evangelio de San Mateo en el que se nos ofrece las tentaciones que Jesús sufrió en el desierto, después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches..

2.- “Una escena –escribió nuestro Padre- llena de misterio, que el hombre pretende en vano entender –Dios que se somete a la tentación, que deja hacer al Maligno–, pero que puede ser meditada, pidiendo al Señor que nos haga saber la enseñanza que contiene”.(Es Cristo que pasa, 61).

3.- Un año más, hemos meditado y hemos predicado a nuestros fieles sobre este pasaje, por supuesto, sin llegar a entenderlo. Ahora lo volvemos hacer en la segunda meditación de este retiro, al inicio de la Cuaresma, , pidiendo al Señor que nos haga saber un poco más la enseñanza que contiene.

4.- Y lo primero que hacemos es leer una vez más el texto de San Mateo: “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. 2.Y después de hacer un ayuno de cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre. 3.Y acercándose el tentador, le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes.» 4.Mas él respondió: «Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.» 5.Entonces el diablo le lleva consigo a la Ciudad Santa, le pone sobre el alero del Templo, 6.y le dice: «Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: A sus ángeles te encomendará, y en sus manos te llevarán, para que no tropiece tu pie en piedra alguna.» 7.Jesús le dijo: «También está escrito: No tentarás al Señor tu Dios.» 8.Todavía le lleva consigo el diablo a un monte muy alto, le muestra todos los reinos del mundo y su gloria, 9.y le dice: «Todo esto te daré si postrándote me adoras.» 10.Dícele entonces Jesús: «Apártate, Satanás, porque está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, y sólo a él darás culto.» 11.Entonces el diablo le deja. Y he aquí que se acercaron unos ángeles y le servían”.

5.- Estamos ante una escena de misterio. Sirvan unas breves ideas para meditar delante del Señor Sacramentado, en este texto y poder sacar provecho para nuestras vidas. Quería Jesús enseñarnos con su ejemplo que nadie debe creerse exento de padecer cualquier prueba. Quería enseñarnos cómo hemos de vencer las tentaciones y cómo podemos sacar provecho de ellas. Y de una u otra forma, recordaríamos que Jesús “se dejó tentar y triunfó en la tentación, para llenarnos de esperanza en nuestra lucha contra el pecado; que Jesús se dejó tentar y venció al tentador en beneficio nuestro; que Jesús se dejó tentar y triunfó para enseñarnos a superar la tentación poniendo los medios: oración, ayuno, vigilancia; como Jesús los puso; y que Jesús fue tentado y venció de los enemigos del alma, concretados en las tres concupiscencias, que son como nos recuerda  la primera Carta del Apóstol  San Juan 2, 16-17: “ concupiscencia de la carne, concupiscencia de los ojos y orgullo de la vida”.

6.- El demonio tienta aprovechando las necesidades y debilidades de la naturaleza humana.

Primera tentación.-

El Señor, después de haber pasado cuarenta días y cuarenta noches ayunando, debe encontrarse muy débil, y siente hambre como cualquier hombre en sus mismas circunstancias. Este es el momento en que se acerca el tentador con la proposición de que convierta las piedras que allí había en el pan que tanto necesita y desea.

Y Jesús "no sólo rechaza el alimento que su cuerpo pedía, sino que aleja de sí una incitación mayor: la de usar del poder divino para remediar, si podemos hablar así, un problema personal ().

 Quería enseñarnos  también como debemos estar particularmente atentos, con nosotros mismos y con aquellos a quienes tenemos una mayor obligación de ayudar, en esos momentos de debilidad, de cansancio, cuando se está pasando una mala temporada, porque el demonio quizá intensifique entonces la tentación para que nuestras vidas tomen otros derroteros ajenos a la voluntad de Dios.

En la segunda tentación,

el diablo lo llevó a la Ciudad Santa y lo puso sobre el pináculo del Templo. Y le dijo: Si eres Hijo de Dios, arrójate abajo. Pues escrito está: Dará órdenes acerca de ti a sus ángeles de que te lleven en sus manos, no sea que tropiece tu pie contra alguna piedra. Y le respondió Jesús: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.

Hemos de estar atentos para rechazar, en nuestro orden de cosas, tentaciones parecidas: el deseo de quedar bien, que puede surgir hasta en lo más santo; también debemos estar alerta ante falsas argumentaciones que pretendan basarse en la Sagrada Escritura, y no pedir (mucho menos exigir) pruebas o señales extraordinarias para creer, pues el Señor nos da gracias y testimonios suficientes que nos indican el camino de la fe en medio de nuestra vida ordinaria.

En la última de las tentaciones, el demonio ofrece a Jesús toda la gloria y el poder terreno que un hombre puede ambicionar. Le mostró todos los reinos del mundo y su gloria, y le dijo: -Todas estas cosas te daré si postrándote delante de mí, me adoras. El Señor rechazó definitivamente al tentador.

Tendremos que vigilar, en lucha constante, porque permanece en nosotros la tendencia a desear la gloria humana, a pesar de haberle dicho muchas veces al Señor que no queremos otra gloria que la suya. También a nosotros se dirige Jesús: Adorarás al Señor Dios tuyo; y a Él solo servirás. Y eso es lo que deseamos y pedimos: servir a Dios en la vocación a la que nos ha llamado.

El Señor está siempre a nuestro lado, en cada tentación, y nos dice Confiad: Yo he vencido al mundo2. Y nosotros nos apoyamos en Él, porque, si no lo hiciéramos, poco conseguiríamos solos: Todo lo puedo en Aquel que me conforta3. El Señor es mi luz y mi salvación, ¿a quién temeré?4.

Podemos prevenir la tentación con la mortificación constante en el trabajo, al vivir la caridad, en la guarda de los sentidos internos y externos. Y junto a la mortificación, la oración: Velad y orad para no caer en la tentación5. También debemos prevenirla huyendo de las ocasiones de pecar, por pequeñas que sean, pues el que ama el peligro perecerá en él6, y teniendo el tiempo bien ocupado, principalmente cumpliendo bien nuestros deberes profesionales, familiares y sociales.

    Para combatir la tentación “habremos de repetir muchas veces y con confianza la petición del padrenuestro: no nos dejes caer en la tentación, concédenos la fuerza de permanecer fuertes en ella. Ya que el mismo Señor pone en nuestros labios tal plegaria, bien estará que la repitamos continuamente.

    “Combatimos la tentación manifestándosela abiertamente al director espiritual, pues el manifestarla es ya casi vencerla. El que revela sus propias tentaciones al director espiritual puede estar seguro de que Dios otorga a éste la gracia necesaria para dirigirle bien”7.

    Contamos siempre con la gracia de Dios para vencer cualquier tentación. “Pero no olvides, amigo mío, que necesitas de armas para vencer en esta batalla espiritual. Y que tus armas han de ser éstas: oración continua; sinceridad y franqueza con tu director espiritual; la Santísima Eucaristía y el Sacramento de la Penitencia; un generoso espíritu de cristiana mortificación que te llevará a huir de las ocasiones y evitar el ocio; la humildad del corazón, y una tierna y filial devoción a la Santísima Virgen.

7.- Y a Jesús, roca de nuestras vidas, le pedíamos fortaleza para no asustarnos de nuestras debilidades ni de las de los demás, de no asustarnos de nuestras tentaciones, para que como El  salir vencedores en ellas. Y de ese modo, sólo a Dios servir con amor entero y firme..

jueves, 27 de febrero de 2020

27 DE FEBRERO DE 2020

El Papa: no sean sacerdotes aislados, vivan en comunión con la gente

  • “Las amarguras en la vida de un sacerdote”, es el tema del discurso del Papa Francisco en la tradicional Liturgia Penitencial de inicio de Cuaresma reservada al clero de la diócesis de Roma, que tuvo lugar este jueves 27 de febrero en la basílica de San Juan de Letrán.
  • Ciudad del Vaticano
  • "Pidamos al Señor la capacidad de dejarnos transformar y ser personas reconciliadas y que reconcilian": es la exhortación del Papa al Clero de Roma en el discurso leído esta mañana por el Cardenal Vicario para la diócesis de Roma, Angelo De Donatis, en nombre del Pontífice, ya que como dio a conocer la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Santo Padre no participó personalmente al encuentro con el Clero debido a una “indisposición leve”. La reflexión del Papa habla de la amargura en la vida de un sacerdote, un “enemigo sutil” que encuentra muchos modos para camuflarse y esconderse y como un parásito roba lentamente la alegría de la vocación.
  • Ponerse en contacto con la propia humanidad
  • El texto analiza el tema de la amargura en torno a la relación con la fe, con el obispo y con los hermanos. El Pontífice inicia evidenciando dos cosas: la primera,  que su reflexión es fruto “de la escucha de algunos seminaristas y sacerdotes de diversas diócesis italianas y no se refiere a una situación específica”. La segunda, “que la mayoría de los sacerdotes están contentos de sus vidas y consideran estas amarguras como parte de la vida normal, sin dramas”.
  • Francisco asegura que mirar “a la cara las propias amarguras y confrontarse con ellas” permite ponerse en contacto con “nuestra humanidad”, y de esta manera recordar que “como sacerdotes no estamos llamados a ser omnipotentes sino hombres pecadores perdonados y enviados”. A continuación, señala las tres causas de la amargura: “problemas con la fe”, “problemas con el obispo”, y “problemas entre sacerdotes”.
  • Problemas con la fe
  • El Santo Padre se remite a pasaje del Evangelio de Lucas sobre el encuentro de Jesús con los discípulos de Emaús y su desilusión por no haberlo reconocido para explicar que la “esperanza decepcionada” está en la “raíz de su amargura”. “La esperanza cristiana en realidad no decepciona y no fracasa”, asegura, al tiempo que señala que “para esperar cristianamente es necesario vivir una vida de oración sustanciosa”.
  • La diferencia entre expectativa y esperanza
  • El Papa afirma que “la expectativa nace cuando pasamos la vida a salvarnos la vida, nos arrebatamos en búsqueda de seguridades, recompensas y avances”. La esperanza, en cambio,  “es algo que  nace en el corazón cuando se decide no defenderse más y se reconoce la importancia de la confianza”.
  • La esperanza se funda sobre una alianza: Dios me ha hablado y me ha prometido el día de mi ordenación que la mía será una vida plena, con la plenitud y el sabor de las Bienaventuranzas; ciertamente difícil - como la de todos los hombres - pero hermosa. Mi vida es gustosa si hago Pascua, no si las cosas van como digo yo.
  • Problemas con el obispo
  • Reconociendo que “todos tenemos faltas en lo pequeño y en lo grande” el Papa afirma que “mucha amargura en la vida del sacerdote viene dada por las omisiones de los Pastores”. Y agrega que el verdadero problema que amarga no son las “divergencias” y tal vez ni siquiera los “errores”, sino dos razones muy serias y desestabilizadoras para los sacerdotes. La primera, una cierta deriva autoritaria suave: no se aceptan a aquellos que piensan diversamente. La parresia es enterrada por el frenesí de imponer proyectos. El culto de las iniciativas está reemplazando lo esencial: una fe, un bautismo, un Dios Padre de todos, advierte el Papa. Y la adhesión a las iniciativas corre el riesgo de convertirse en la vara de medir de la comunión. Pero no siempre coincide con la unanimidad de opinión.
  •  Los sacerdotes deben estar en comunión con el obispo y los obispos en comunión con los sacerdotes: no es un problema de democracia, sino de paternidad.
  • Competencia suplantada por presunta lealtad
  • La segunda y menos habitual razón que desestabiliza a los sacerdotes es la "equidad": que significa “tener en cuenta la opinión de todos y salvaguardar la representatividad del rebaño, sin hacer preferencias”. Y aquí el Papa advierte de la “gran tentación del pastor”: rodearse de los "suyos", de los "cercanos"; y así, desgraciadamente, la verdadera competencia es suplantada por una cierta lealtad presunta, sin distinguir ya entre quien complace y quien aconseja de manera desinteresada. El Papa recuerda entonces el consejo de San Benito:  “La verdadera curación, reside en la equidad, no en la uniformidad”.
  • La tercera causa de amargura: el problema entre sacerdotes  
  • Recordando que el presbítero ha sufrido en los últimos años los golpes de los escándalos, financieros y sexuales Francisco evidencia que la “sospecha ha hecho drásticamente más frías y formales las relaciones; ya no se disfruta de los dones de los demás; por el contrario, parece ser una misión para destruir, minimizar, hacer que la gente sospeche”. El Papa asegura que el “maligno” impulsa a una visión "donatista" de la Iglesia: ¡dentro lo impecable, fuera quien se equivoca!”
  • Tenemos falsas concepciones de la Iglesia militante, en una especie de puritanismo eclesiológico. La esposa de Cristo es y sigue siendo el campo en el que el grano y las luchas crecen hasta la parusía. Los que no han hecho suya esta visión evangélica de la realidad se exponen a una amargura indecible e inútil.
  • El misterio de la comunión
  • Los pecados públicos y publicitados del clero han hecho que todos se muestren más cautelosos y menos dispuestos a forjar vínculos significativos, especialmente en lo que respecta a compartir la fe, agrega el Papa. Y advierte que hay más "comunidad", pero menos comunión. No es una cuestión de soledad: no es un problema sino un aspecto del misterio de la comunión.
  • "El verdadero problema radica en no encontrar tiempo para estar solo. Sin soledad no hay amor gratuito, y los otros se convierten en un sustituto del vacío. En este sentido, como sacerdotes debemos siempre volver a aprender a estar solos "evangélicamente", como Jesús en la noche con el Padre".
  • El drama del aislamiento
  • Francisco precisa que  el aislamiento es algo distinto a la soledad. Un aislamiento no sólo y no tanto exterior sino inherente al alma del sacerdote. Y aquí el Papa indica que se puede estar “aislados con respecto a la gracia” porque rozados por el secularismo  “ya no creemos ni nos sentimos rodeados por los amigos celestiales” y la distancia del poder de la gracia – advierte - produce racionalismo o sentimentalismo pero jamás una carne redimida.
  • No anular lo anterior y darse cuenta del "nosotros"
  • También se puede estar “aislados de la historia”: "todo parece consumirse en el aquí y ahora, sin esperanza en los bienes prometidos y en la futura recompensa. Todo se abre y se cierra con nosotros". Empezamos de cero - precisa el Papa -  porque no sentimos el sabor de pertenecer a un viaje de salvación comunitario".
  • Finalmente, estar aislados de los demás: "el aislamiento de la gracia y de la historia es una de las causas de nuestra incapacidad de establecer relaciones significativas de confianza y de comunión evangélica. Si estoy aislado, mis problemas parecen únicos e insuperables: nadie puede entenderme. Este es uno de los pensamientos favoritos del padre de las mentiras", advierte el Santo Padre.
  • ¡Jamás aislarse! Exhorta el Papa y asegura que "el profundo sentimiento de comunión sólo llega cuando, personalmente, me doy cuenta del 'nosotros' que soy, he sido y seré. De lo contrario, los otros problemas llegan en avalancha: del aislamiento, de una comunidad sin comunión, nace la competencia y ciertamente no la cooperación; surge el deseo de reconocimiento y no la alegría de la santidad compartida; se entra en una relación ya sea para compararse o para apoyarse".

miércoles, 26 de febrero de 2020

26 DE FEBRERO DE 2020

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PAPA FRANCISCO
AUDIENCIA GENERAL
Plaza de San Pedro
Miércoles, 26 de febrero de 2020


Queridos hermanos y hermanas:
Comenzamos hoy la Cuaresma, un camino de cuarenta días hacia la Pascua, hacia el corazón del año litúrgico. En este camino, tenemos presente los cuarenta días que Jesús se retiró al desierto para orar y ayunar, y allí fue tentado por el diablo. Hoy, Miércoles de Ceniza, reflexionamos sobre el significado espiritual del desierto.

Imaginemos que estamos en un desierto: nos alejamos de los ruidos, de todo lo que nos rodea habitualmente y nos envuelve un gran silencio. En el desierto hay ausencia de palabras, y así podemos hacer espacio para que el Señor nos hable al corazón: es el lugar de la Palabra de Dios. En el desierto, también nos alejamos de tantas realidades superfluas que nos rodean, aprendemos a “ayunar”, que es renunciar a las cosas vanas para ir a lo esencial. Por último, el desierto es un lugar de soledad. Allí podemos encontrar y ayudar a tantos hermanos descartados por la sociedad y tantos hermanos solos, que viven en el silencio y la marginalidad.

El camino a través del desierto cuaresmal es un tiempo propicio en nuestra vida para apagar la televisión y abrir la Biblia; para desconectarnos del celular y conectarnos al Evangelio; para renunciar a tanto palabrerío, a tanta crítica inútil para estar más tiempo con el Señor y dejar que transforme nuestro corazón.





martes, 25 de febrero de 2020

25 DE FEBRERO DE 2020


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Miércoles de Ceniza marca el inicio de la Cuaresma, nombre con el que se conoce al período de preparación antes de la Semana Santa. Se trata de un ritual católico y anglicano que también se practica entre los llamados protestantes (luteranos) y bautistas. Para este 2020, la Iglesia Católica ya realizó la quema de palmas y estampas de santos, cuya ceniza será colocada en la frente de todos los católicos.  Si quieres saber cuándo es Miércoles de Ceniza 2020 y en qué día cae, aquí te lo explicamos.  Te recomendamos: Iglesia Católica efectúa quema de palmas para Miércoles de Ceniza