lunes, 30 de septiembre de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

YA SE PUEDE CERRAR LA PUERTA 
DE LA VERJA


Todo estaba terminado. Sólo faltaba ajustar el cierre de la puerta de la verja. Había sido un asunto tiempo atrás deseado: Poder  cerrar la puerta de la verja con llave. Con ello, se evitaría que mozalbetes entraran en el espacio cercado. Se evitaría también que tirasen objetos en su interior.

En su momento, al principio, esta puerta se podía cerrar con llave, pero hace ya bastante tiempo que no era posible. Pensábamos que con la intervención de Oscar  la cosa quedaría solventada. Pero no fue así.

La puerta había quedado un poco más alta y el pasador con entraba correctamente en la ranura. Había que abrir unos centímetros la ranura. Cuando Oscar llegó a cobrar su trabajo, aprovechamos para explicarle el problema.

Lo entendió a la primera. De inmediato, se volvió a casa y al poco rato estaba allí de nuevo. Traía una pequeña máquina eléctrica y con ella comenzó a limar, poco después el asunto estaba solventado.

Probamos una y otra y otra vez. Y efectivamente, introducida la llave, tras un ligero giro a la izquierda el pestillo se movía y la puerta quedaba cerrada.

Tras largos años de espera y de tesón el viejo deseo de Merche y Teo se había cumplido. De ahora en adelante, para entrar en la casa había que abrir tres puertas: la puerta de la verja, la puerta de la calle y la puerta del medio. Esto se llama seguridad.


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domingo, 29 de septiembre de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

ARREGLOS CASI TERMINADOS


Finalizadas la colocación de las baldosas, la pintura de las verjas y barras de ventanas, la pintura de la pared de al lado, pedimos a Oscar recogiera el rodapié de la tumba de nuestros padres.

Ya habíamos hablado del asunto anteriormente, incluso había estado con Oscar en el cementerio para indicar el lugar y lo que deseábamos hacer.

Tras unas breves explicaciones, Oscar se las apañó como mejor pudo y quiso. Subió el cemento, las herramientas y se puso a trabajar. Lo hizo bien. Una vez más demostró su habilidad y limpieza.

El miércoles, mientras estuvimos en Palencia, aprovechó para terminar el arreglo de la tumba y a ajustar el gozne la puerta que le había quedado sin terminar.

Cuando regresamos de Palencia , una y otra cosa estaban  hechas. Esa tarde no pudimos ver a Oscar. Lo vimos al día siguiente. Todo estaba casi terminado. Sólo quedaba un peque detalle. De él hablaremos mañana.


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sábado, 28 de septiembre de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

VÍSPERAS DE FIESTA


Y, poco a poco, Oscar fue pintando las verjas. Una primera mano, después otra. Al final, un recorrido por todas las barras para corregir algún pequeño detalle olvidado. Todos le dimos el visto bueno. La faena había quedado terminada.

Las barras de las ventanas de arriba, le costó más esfuerzo. A través de una escalera plegable pudo alcanzar  y pintar las partes de fuera, luego desde las habitaciones pintó las partes de dentro.

Como el conjunto iba quedando bien, se nos ocurrió que podría pintar la pared de la parte izquierda que estaba muy sucia. Oscar, ni corto ni perezoso, trajo de su casa pintura blanca y aprovechando que tenía la escalera a mano, comenzó la pintura de la pared.

También pintó, a propuesta de Teo, los altos de las columnas que dividen las verjas. Con todos estos arreglos el rincón de la casa de Pedro Calvo y Mercedes de las Fuentes, parecía otro.

Como era víspera de la fiesta, estas mejoras hizo que el “lucimiento” luciera más y mejor. Antiguamente, se solía decir, hay que lucir la facha que llega la fiesta. Había acertado una vez más.

Ya sólo faltaba poder cerrar la puerta de la verja y con ello dábamos por finalizado los arreglos que nos habíamos propuesto.

(seguirá)


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viernes, 27 de septiembre de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

PINTURA DE VERJA Y REJAS


Como venía diciendo, Oscar comenzó a pintar las verjas de nuestra casa. Las verjas de la calle. Eligió un color distinto al que tenía. El color antiguo era negro brillante, fuerte, llamativo. El color elegido ahora, era más suave, un gris granulado.

Además de la verja de la calle, había que pintar las rejas de las tres ventanas de abajo, más grandes y las tres ventanas de arriba, más pequeñas. Había que pintarlas por fuera y por dentro. Y había que dar, al menos, dos manos.

Pintar rejas y verjas es una labor delicada, monótona y pesada. Hay que proceder con orden, tacto y sosiego. Pues bien, todo esto lo hacía de maravilla Oscar, “el chiguito” como familiarmente le llamábamos.

Por la mañana, a la sombra, se trabajaba mejor. Por la tarde, en pleno agosto y con un sol de justicia, la labor era más dura. Esta, además de otras razones que no es el momento de explicar, hizo que la pintura de la verja y de las rejas de las ventanas llevara más tiempo.

Pintar la verja era, por otra parte más asequible, que pintar las rejas. La verja se podía pintar desde el suelo, para pintar las rejas había que utilizar escalera. Escalera plegable que Oscar trajo de su casa.

Lo que no se acordó de traer fue visera para protegerse del sol. Fue por eso, que Merche le regaló una visera que hacía algunos años había traído de Pamplona.

(seguirá)


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jueves, 26 de septiembre de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

LA NUEVA Y LA VIEJA VERJA


Y Oscar comenzó a pintar la verja. Esta verja tiene para nosotros un especial encanto. Aunque por mejor decir, la que tiene para nosotros entrañables recuerdos es la verja que ahora está en el patio interior.

Esta verja del patio interior estuvo anteriormente colocada donde se encuentra ahora la verja que se disponía a pintar “nuestro amigo Oscar”.

Oscar, dicho sea de paso, es un chaval majo. Tiene unos treinta años, aunque aparenta menos. Es ordenado, limpio, trabajador. Y amable. Escucha mientras trabaja, y trabaja mientras escucha.

Durante el tiempo que permaneció realizando estos “arreglos”, tuvimos ocasión de charlar con él. Lo hice yo y lo hicieron mis hermanas. Todos llegamos a la conclusión, que era un chaval majo.

Desde entonces rezamos por él. Ahora mismo aquí en este blog, pido por Oscar, por su familia y sus cosas.

(seguirá)  


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miércoles, 25 de septiembre de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

 EL LEVANTAMIENTO DE BALDOSAS


Y a los dos días, llegó Oscar con las herramientas necesarias para realizar los arreglos ajustados. Con buen criterio, comenzó por lo más difícil: ajustar la cerradura de la puerta de la verja. 

A continuación, entró a las baldosas. Aquí hubo sus más y sus menos: que si no había baldosas iguales, que si las había; que busca que te busca, que al fin aparecieron unas casi iguales, pero más pequeñas. No sirvían.

Solución: Viajar a Osorno y comprar unas nuevas. Así se hizo. Fue, vio y eligió: tres baldosas nuevas, muy parecidas de dibujo, solo que eran más gruesas. Nos decidimos por ellas.

Antes, escavado el lugar de las baldosas, lo llenó de cemento. Se evitarían humedades posteriores, causa del levantamiento de baldosas. Quedó muy firme.

Hubo que esperar a que fraguase el cemento, para poder poner las baldosas. Mientras, se preparó para pintar las verjas. Oscar, se fue a casa y trajo pintura y pinceles. Como hacía mucho calor, lo dejó para el día siguiente.

(seguirá)


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martes, 24 de septiembre de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

ARREGLOS URGENTES 
Y NECESARIOS


Habíamos hablado muchas veces que había que pintar las verjas y arreglar unas baldosas de la entrada. Pero se iba pasando el tiempo y allí seguían las baldosas levantadas y las verjas cada vez más feas.

Al fin, este verano llegó la ocasión. Un chico joven llegado de Santander pero residente en Villasarracino, dicen que se prestaba a hacer  estas “chapuzas”. Acababa de realizar unos arreglos en la ventana de la sacristía de la Iglesia.

Así que una tarde, Merche y yo nos fuimos a su casa para ver si estaba dispuesto a echarnos una mano en estos arreglos. Nos abrió su madre, luego apareció un señor, al rato llegó el joven al que íbamos buscando, Oscar es su nombre.

En dos palabras le expusimos el asunto. Dijo que sí, que lo haría lo antes posible. Nos enseñaron la casa, el patio y lugares de trabajo. 

Merche se entendió con la madre de Oscar. Yo seguí a Oscar, que me enseñó las obras que estaba realizando, los coches antiguos que colecciona y la bomba para extraer agua del pozo.

Pasamos un buen rato en compañía de esta familia hablando de unas cosas y otras. Antes de marchar volvimos a concretar en que consistía el arreglo que le habíamos pedido.


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lunes, 23 de septiembre de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

PARA ENROJAR, 
HACE FALTA SABER Y QUERER


Enrojar es una operación sencilla, pero no exenta de cierto riesgo. Hay que empezar por sacar la ceniza amontonada del día anterior o de días anteriores, si la operación no se hecho a diario. Una vez extraída, hay que llevarla al basurero.

A continuación, hay que almacenar junto a la boca de la estufa, un cierto material con lo que iniciar el fuego y poder mantenerlo. Este material hay que bajarlo del desván, donde se encuentra almacenado. El desván está en la casa de dentro, por lo que acercarlo, no es nada cómodo.

Una vez todo preparado, comienza la faena. Primero se colocan unos papeles o material fácil de encender, se les da fuego y aparecen las primeras llamas. Una vez conseguido el fuego, se echan cartones, ramujos, maderas, todo aquello anteriormente preparado.

Un día, las llamas se salieron hacia fuera y la “enrojadora”, se vio obligada a utilizar agua para salvarse de las llamas. Y desde entonces, cuando comienza a enrojar, además de preparar lo anteriormente señalado, colocaba cerca una regadera llena de agua, “por si las moscas”.

No le hizo falta ningún día, después de aquel primer susto. Pero como dice el refrán popular, “más vale prevenir que curar”, como los bomberos prepara la manguera.

Terminaba la faena, cierra la charpa que había abierto al principio para que saliera el humo por la chimenea. Los resultados positivos del enroje llegan después. Ambiente agradable, humedades corregidas, saneamiento de la casa.


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domingo, 22 de septiembre de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

QUEHACERES DE CASA


El cuidado de una casa, como es sabido, requiere múltiples atenciones, atenciones que exige, en definitiva, tiempo. Sin un tiempo dedicado cada día al hogar, el hogar se desvirtúa, se desinfla, se pierde.

Múltiples quehaceres: Que si hacer las camas, que si preparar el desayuno, que si extremar las habitaciones, que si lavar la ropa, que si coger el pan, que ir  por agua, que si hacer la comida, que si antes comprarla, que si fregar después de las comidas, que si recoger las cosas, un motón de quehaceres que uno por uno parece una insignificancia, pero que todos juntos, es una heroicidad.

Pues bien, a todos estos quehaceres  domésticos, en invierno se añade el encender la estufa, la gloria como la llamamos en Castilla.

Gloria: “es un sistema de calefacción corriente en Tierra de Campos y Cerrato, consistente en un fuego subterráneo que calienta el piso de una habitación de la vivienda, que también se llama gloria o estufa. El tiro de salida del humo se regula con la “charpa”.  

Enrojar es “extender y encender la paja (u o otros combustibles) en el horno de enroje”.  Y el enroje “es la boca del horno para enrojar o calentar la gloria. Se quema principalmente paja picada (de la trilla) aunque también madera, etc.

Labor esta, como digo, de invierno, de tiempo frío, aunque algunas veces en verano también hay que enrojar, sobre todo cuando en la casa se habita poco tiempo a lo largo del año.

Esto es lo que hacía Meche algunos días. Acabado el desayuno y antes de ir a Misa, se disponía a enrojar. Para enrojar antes había que sacar la cernada, preparar el material combustible y luego, manos a la obra.

(seguirá)


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sábado, 21 de septiembre de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

OTRA DIVERSIÓN DE VACACIONES CUIDAR LOS GERANIOS

Una de las flores más comunes en jardines y balcones es el geranio, que da vida a cualquier rincón con sus mil y un colores. Se trata de una planta que resiste bien, incluso las altas temperaturas, y muy fácil de cuidar. Podrás combinar distintas especies y variedades de geranios, para conseguir así un resultado espectacular y llenar de colorido tu hogar. Con el objetivo de que no te queden dudas, en este artículo te explicamos cómo cuidar geranios.

INSTRUCCIONES PARA EL AÑO QUE VIENE

1.- En primer lugar, deberás tener en cuenta que los geranios necesitan mucha luz solar para crecer fuertes. De esta forma, te recomendamos colocarlos en una zona soleada de tu jardín o terraza o, en caso de que los tengas en interior, cerca de ventanas.

2.- Se trata de una planta que florece en verano, por lo que deberás cuidar mucho su riego durante esta estación del año; mientras que en invierno la frecuencia de riego deberá ser mucho menor, especialmente en climas fríos.

3.- Asimismo, te recomendamos usar un sustrato pesado que retenga bien la humedad y montar un buen sistema de drenaje en el tiesto o jardinera, para evitar que el agua se encharque.

4.- En primavera, deberás hacer una buena poda a tus geranios para que florezcan con más fuerza. Tendrás que arrancar las hojas secas y las muertas por el punto de unión con el tallo.

5.- De la misma forma, deberás abonar estas flores con frecuencia, especialmente durante la floración; puedes usar abono líquido específico para geranios o uno genérico.

6.- No deberás pulverizar sus flores y hojas, ya que cuentan con un tacto aterciopelado y el agua las estropearía. Para limpiarlas, puedes usar un trapo suave o un plumero.

7.- Deberás prestar especial atención a las plagas que pueden afectar a los geranios, como es el caso de la mariposa del geranio, la mosca blanca o otras de las plagas más comunes.
8.- Si deseas leer más artículos parecidos a cómo cuidar geranios, te recomendamos que entres en nuestra categoría de Las flores.


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viernes, 20 de septiembre de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

EL DESVÁN DE NUESTRA CASA


Otra actividad de las vacaciones ha sido: el desván. “El desván, conocido también como ático, buhardilla, altillo, sobrado o doblado, es según el diccionario, una habitación en la parte superior de una vivienda disponible bajo el caballete del tejado. Normalmente se usa como trastero donde guardar viejos objetos en desuso, aunque actualmente algunos se han rehabilitado y se han hecho habitables, incluyéndose ventanas para tejados[”.

Exactamente, así es el desván de nuestra casa. Un lugar donde puede encontrarse de todo: Desde una baldosa hasta una estantería; desde una bicicleta hasta una silla de ruedas; desde un colchón hasta una bandera de España.

Bueno, en el desván de nuestra casa hay además: orcas, bieldos, zoquetas, hoces de segar, mesillas de noche, puertas de casas, maderas para quemar, herramientas, impresoras y plásticos de todas las clases.

Una diversión, pues, de este verano ha sido viajar por este desván: y ya se sabe, cuando se pasea por un desván te tropiezas con cualquier cosa. Bastaría peguntar a Merche que fue la que exploró nuestro desván.

Al final de la expedición, siempre bajaba con cosas para el deshecho. Unas iban directamente al fuego, otras esperaban que les diera salida más tarde.

Estáis invitados a ver el desván de nuestra casa. No es lo que era. Antes era imposible andar por él, ahora se puede pasear por sus zonas libres.


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jueves, 19 de septiembre de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

“SANGRE, SUDOR Y LÁGRIMAS”


Pasó la primera semana de vacaciones. Del mismo modo, "mutatis mutandis", transcurrieron las siguientes. Por eso, para no caer en inútiles repeticiones, en los blogs siguientes, recordaré algunas cosas concretas que realizamos esos días.

Comienzo por el desguace. Teníamos dos sillones de una antigua sala de estar, que después de años habían dado con sus huesos en el patio de casa. Estaban viejos, sucios y además estorbaban.

Por eso, un día -la operación la habíamos pensado muchas veces-,  nos decidimos a desguazarlos. Merche y yo, armados de martillo y hacha, comenzamos la faena.

Hacia sol aquella tarde. Serían las cinco de la tarde. La hora de las faenas de los toreros. Martillazo por aquí, hachazo por allá. En poco más de una hora uno de los sillones quedó para el arrastre.

A decir verdad, la faena fue laboriosa. Vueltas, golpes, rasgones, cortes, sacudidas. Al fin, el primer sillón quedó hecho añicos. Nos costó –en frase de Winston Churchill- “sangre, sudor y lágrimas”. 

Habíamos triunfado. Como premio vuelta al ruedo y dos orejas para cada uno de los diestros que intervinimos aquella tarde la plaza del patio de nuestra casa.


miércoles, 18 de septiembre de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

FIN DE LA PRIMERA SEMANA 
DE VACACIONES

Imagen de Carrión de los Condes

Con el jueves dimos por finalizada la primera semana de vacaciones. Como todos los días, desayuno, oración, Santa Misa. Terminada la Misa, nos preparamos para acercarnos a Carrión de los Condes.

El motivo: todos los jueves se celebran en esta Ciudad, un extraordinario mercadillo. A mis hermanas les gusta acudir, y yo, de mejor o peor gana, conductor, trato de dar gusto a tal importante afición.

Llegamos a Carrión de los Condes, poco antes de la una. Aparco junto a la Iglesia de Santa María. Allí se bajan mis hermanas. Yo sigo en el coche hasta el Convento de las Claras. Allí, siempre hay sitio para aparcar.

Visito al Señor, expuesto en una Gran Custodia. Rezo un poco y a continuación salgo a la calle. Me dirijo hacia la carretera por donde llegan numerosos peregrinos que hacen el camino de Santiago.

No es raro entrar en conversación con algunos. Preguntan, respondo y, mientras dialogamos, encomiendo su camino. Otras veces me dedico a leer. Este año he leído un interesante libro titulado: Antonio Fontán. Un héroe de la libertad. Autor: Agustín López Kindler.

A las dos, vuelta al pueblo. Comida, oración, paseo, cena, partida de cartas. El quehacer de todos los días. Y en la torre el reloj de la villa, sigue engañándonos con sus toques, cada hora.


martes, 17 de septiembre de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

Y LOS MIÉRCOLES A PALENCIA


Todos los miércoles viajábamos a Palencia. Nos levantábamos como todos los días. El mismo horario hasta la doce. A esta hora, más o menos, salíamos hacia la Capital. Trece kilómetros de carretera comarcal, para enseguida, pasado San Mamés y Carrión de lo Condes, entrar en la carretera provincial que nos llevaba hasta Palencia.

Una primera parada, donde bajaba una de mis hermanas. A continuación, siguiendo la Avenida de Manuel Ribera, llegábamos a la casa que fue de nuestra hermana Judit. Allí dejábamos el coche y cada quien iba a sus quehaceres. 

Yo, sin casi perder tiempo, me dirigía a la Calle Mayor, número 16, piso segundo derecha. Allí me encontraba con un grupo de sacerdotes palentinos. Tras los saludos de rigor y el relato de antiguas y nuevas vivencias, comenzábamos el círculo.

Al círculo le seguía la comida, la tertulia, las charlas fraternas y las confesiones, para quienes así lo deseaban. Poco después, volvía a la casa de Judit. Un breve descanso y sin más dilaciones a las Claras.

Mis hermanas, solían comer en la Trébede, casa de comidas situada en la Plaza del Ayuntamiento. Algunos días les acompañaba José Luis, uno de nuestros sobrinos, que dede hace años, vive y trabaja en Palencia.

Rezo de vísperas, un rato pausado de oración y se hacía la hora de volver al pueblo. Carretera adelante, mientras rezábamos el Rosario. A las ocho, aproximadamente, estábamos en casa.

Enseguida llegaba la hora de cenar. La partida de cartas y un día más de vacaciones. Así todos los miércoles. 

PARA VER Y ESCUCHAR
https://www.youtube.com/watch?v=8RO2cf9ngJM

lunes, 16 de septiembre de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

Y TRAS EL LUNES, EL MARTES

La Misa, los días laborables es a las 11:30. Un grupo de fieles del pueblo y otro mayor, de los llegados de fuera, nos reunimos en la Iglesia a celebrar la Eucaristía. Don Balbino, el párroco preside la celebración, varios sacerdotes del pueblo que concelebramos con él.
La iglesia de Villasarracino es grande. Una nave amplia y dos más pequeñas. De la nave central cuelga una lámpara moderna que da esplendor al templo. Varios altares colocados en las paredes laterales, ennoblecen el conjunto.
El retablo del altar mayor está presidido por la Virgen de la Asunción, Patrona de la Parroquia. Es una imagen esbelta y elegante que se elevaba hacia lo alto, llevada por ángeles.
A las doce finaliza la Misa. Algunas mujeres riegan las plantas colocadas en el portal del sol, con el propósito de mantenerlas frescas y lozanas.
Poco después, se cierran las puertas y queda el templo vacío. Una forastera, “de cuyo nombre -como escribió Cervantes en el Quijote-, no quiero acordarme”, permanece tiempo y tiempo en el templo.
Por la calle poca gente. De rato en rato se escuchan las bocinas de los vendedores: el panadero, el pescadero, el frutero…; es una de las ventajas de los pueblos: todo te lo llevan a la puerta de casa.
Un rato de trabajo. La comida, la siestica, la oración, el paseo, la cena, la partida de cartas. Y adormir.
PARA VER Y ESCUCHAR







domingo, 15 de septiembre de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

Y LLEGÓ EL PRIMER LUNES


El lunes era el día de extender encima de la mesa el material y empezar a desarrollar el programa que tenía en la cabeza: ordenar papeles que durante el año se me habían amontonado, iniciar el esquema de catequesis de adultos para el próximo curso y repasar algunas notas sobre informática.

Empecé por los papeles. Utilicé una cama como  campo de acción. Allí extendí mis papelajos y con paciencia los fue agrupando por materias y fechas. Para la hora del almuerzo había hecho un buen avance. Seguiría los días siguientes.

Este día colocamos una hermosa mesa en el patio y las sillas a juego con la misma. Entre la cocina y el comedor la mesa del patio. En las horas de sombra, sobre todo a las tardes, se estaba allí divinamente.

Un breve siesta, rezo de vísperas y poco después, como todos los días a la Iglesia. La Iglesia estaba fresquecita, había que protegerse con un chaquetilla para no enfriarse. Pero estaba allí muy bien. Se podía decir, como San Pedro, “quien bien se está aquí”, “hagamos aquí tres tiendas”.

El consabido paseo, la espera para la cena y la partida de cartas cerraban el día. Se dormía “a la pata la llana”. Solo las "campanadas" del reloj de la torre, rompían el silencio de la noche.

PARA VER Y ESCUCHAR


sábado, 14 de septiembre de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

PRIMER DOMINGO DE VACACIONES


Amaneció con un sol espléndido. Rezo del Oficio divino paseando por el patio. Desayuno fraterno. Después oración de la mañana. Silencio, paz, sosiego.

A las once y cuarto saco el coche de la panera. Don Balbino me había encargado la Misa en Villaherreros. Por ser domingo la Misa es a las doce.

En un santiamén llego a la Iglesia del pueblo. Un sacristán me abre el templo. Luego llegan los monaguillos. Preparamos lo necesario para celebrar. A las doce en punto comienzo la celebración.
Había bastante gente en el templo. Las cantoras llevan adelante el canto. Una joven lee las dos primeras lecturas. Yo proclamo el Evangelio y dirijo una breve homilía.

Al final de la Misa llega la sacristana. Me pone al día de los sucesos del pueblo. Luego en la calle, saludo a algunos de los asistentes a la celebración que han llegado de Palencia y de Valladolid.

Cuando llego a Villsarracino de regreso, la gente está en la Iglesia. Por las calles ni un alma. Sólo Guzmán, que por su situación no se atreve a ir a la Iglesia. El resto del pueblo, en Misa.

Comemos juntos los hermanos. Una breve siesta. Visita al Señor, oración de la tarde y un buen paseo por los arrabales del pueblo, para terminar en la ermita, rezando la Salve a Nuestra Señora de la Piedad.

Después de la cena, la consabida partida al tute. Hoy ganamos los hombres y además con dferencia. Una noche larga nos espera al final de este primer domingo de vacaciones.



viernes, 13 de septiembre de 2013

EL PRIMER DÍA DE VACACIONES


Aquella misma tarde, como solemos hacer todos los años,  dimos una vuelta por las diferentes dependencias de la casa, para comprobar que todo estaba en regla.

Enseguida nos situamos, cada uno en nuestra habitación, de forma que parecía que habíamos vivido allí toda la vida.

El patio estaba lleno de geranios, algunos con flores, otros esperando florecer de inmediato. El canto de las palomas torcaces animaban el ambiente aquellas primeras horas.

Visitamos al Señor en la Iglesia Parroquial. Hicimos un rato de oración. Algo que repetimos todas las tardes al caer el sol. Luego un breve paseo, visita a la Virgen de la Piedad y retirada a casa para cenar.

Tras la cena, una partida a cartas, entre los hermanos. Gesto este que también repetimos casi todas las noches.

Y a las doce, a descansar. Como no se oía más que el ruido del reloj cuando daba las horas, aquella primera noche dormimos de maravilla.


jueves, 12 de septiembre de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

SE ACABARON LAS VACACIONES


Ayer, 11 de septiembre, regresamos  de vacaciones. Hemos vuelto a la vida ordinaria, después de pasar unos días de descanso en el pueblo que nos vio nacer: Villasarracino (Palencia).

Salimos de Pamplona, hacia Castilla, el día 16 de agosto a las once de la mañana. Realizamos un viaje cómodo, sereno. Una breve parada para tomar un café a mitad del camino, un rato un poco más prolongado para almorzar,  después. Algo  antes de las cinco llegábamos al pueblo.

Las calles limpias, como siempre, pero más solitarias que nunca. Las fachas con buen aspecto, arregladas, rejuvenecidas; los moradores cada año, más viejos.

El reloj de la torre de la Iglesia, dio las cinco. Cinco campanadas, secas, tristes, cercanas. Nos recordó el sonido a muerto de otros tiempos. No acertábamos explicar aquel sonido.

Luego ns enteramos que hacía poco tiempo, habían cambiado el badajo y la campana. De ahí ese sonido lúgubre y raro, al que nos costó un tiempo acostumbrarnos.

Salimos del coche, pisamos tierra, abrimos la verja, la puerta de la casa. Enseguida, llegaron los hermanos: saludos a y toma de posesión del hogar de nuestros mayores.


(Seguirá)