LA SONRISA DEL METRO
Félix era un madrileño más hasta que descubrió
el poder de la ubicuidad: participó por causalidad en una campaña publicitaria
del transporte público de la ciudad y hoy su cara está por todas partes. Es la
sonrisa del Metro, un estímulo gráfico para los usuarios que cada día corren
por el suburbano al ir y al volver de trabajar.
