lunes, 8 de noviembre de 2010


TRIGÉSIMA SEGUNDA SEMANA DEL T. O.
SIERVOS INÚTILES SOMOS
MARTES
 SAN LUCAS 17, 7-10

CON UN SOLO GOLPE DE CLIK
http://www.youtube.com/watch?v=-0QNwPHTb3E

»Si uno de vosotros tiene un siervo en la labranza o con el ganado y regresa del campo, ¿acaso le dice: “Entra enseguida y siéntate a la mesa? Por el contrario, ¿no le dirá más bien: “Prepárame la cena y disponte a servirme mientras como y bebo, que después comerás y beberás tu?” ¿Es que tiene que agradecerle al siervo el que haya hecho lo que se le había mandado? Pues igual vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que se os ha mandado, decid: “Somos unos siervos inútiles; no hemos hecho más que lo que teníamos que hacer”.

Servir cuesta. Tú, Señor, lo sabías. Cuántas veces observaste en las gentes, incluso en tus discípulos, la poca inclinación a servir. Les gustaba más ser servidos. Aunque algunos se esforzaban por progresar en el arte de servir.

Aquella tarde fue una tarde lluviosa y fría. Quizás estabais todos alrededor del calor del hogar. Acaso en la casa de la suegra de Pedro. En un momento de silencio, comenzaste a contar lo del siervo que regresa del campo y cómo su dueño le ordena le sirva la mesa y si tenía que esperar agradecimiento el siervo al cumplir con su deber.

Todos tus discípulos se tornaron serios. Pensaron que estas palabras iban especialmente dirigidas a ellos. Ellos, que estaban deseosos de ser correspondidos con alguna prebenda y, sobre todo, que esperaban un buen premio en el futuro, se quedaron de un aire.

Tú, Señor, mirándoles a los ojos, añadiste: “Sí, así tenéis que actuar vosotros. Y cuando hayáis hecho todo lo que se os ha mandado, decid: Somos unos siervos inútiles, no hemos hecho más que lo que teníamos que hacer”. Pero los discípulos no dijeron nada.

Tampoco Tú, Señor, dijiste nada. Aunque no hubiera sido nada extraño que comenzases a preparar la mesa, a ordenar la habitación, recoger los mantos, invitar a todos a cenar. En otra ocasión, te echaste al suelo, y lavaste los pies a tus discípulos, antes de entregar tu vida, en un servicio de amor y de entrega por todos.