lunes, 13 de enero de 2014

SENCILLAS VIVENCIAS

ME GUSTA LA PUNTUALIDAD


Tuve que colgar el teléfono. Tenía que llegar al Centro de Pamplona a las doce y eran ya las once treinta y cinco. Salí de casa a toda prisa. El semáforo lo pasé en rojo.

El autobús que se asomaba por la Avenida, se paró ante el semáforo rojo. Cuando el semáforo se puso verde, dando la vuelta a una pequeña rotonda, se dirigió a su parada. Llegó antes que yo.

Corrí, por ver si llegaba antes de que arrancase el autobús. Cuando llegué, puertas cerradas, comenzó a andar. Un pequeño golpe en la puerta de cristal y el bueno del conductor me abrió.

Subí. Me senté. Respiré hondo. El autobús llevaba poca gente. Paró en pocas paradas. Antes de las doce estaba abriendo la puerta de la casa.

Una vez más, todo salió bien.


PARA ESCUCHAR