miércoles, 24 de julio de 2013

SENCILLAS VIVENCIAS

EL H. BERNARDO, 
MARTIR EN BARRUELO

HERMANO BERNARDO, MARTIR

Muy pronto, Don Manuel Palacios, nuestro querido Párroco, nos puso al día, a los dos coadjutores, de los lugares que deberíamos atender, como sacerdotes, a lo largo de las semanas. Nos informó, en primer lugar, sobre el Colegio de los Hermanos Maristas. Y nos habló con verdadero entusiasmo del Hermano Bernado.

Recordemos algunas cosas del Hermano Bernardo:

El 6 de octubre del año 1934, el hermano Bernardo fue asesinado en Barruelo, Palencia, (España). Tenía 45 años.

La revolución en Barruelo: La revolución en Barruelo, que se extendió por la región minera de la provincia de Palencia, ha de ser situada en el contexto de la llamada revolución de Asturias del mes de octubre de 1934. La villa de Barruelo tenía las minas de carbón más importantes de la región.

La organización socialista había caldeado el ánimo de los mineros de las cuencas mineras en especial la de Barruelo. En el verano de 1934 los rumores de un levantamiento era insistentes y con la acumulación de armas y la fabricación casera de bombas y cócteles Molotov en la sede socialista estaban dispuestos y preparados para la lucha.

El periódico El Socialista, el 4 de octubre, había dado la consigna: "Jamás un paso atrás. Todos adelante”, los socialistas de Barruelo esperaban órdenes. Convocada la huelga general, la adhesión fue total. El 5 de octubre, Barruelo estaba ya dispuesta y preparada. El primer ataque fue dirigido contra dos guardias civiles que tuvieron que refugiarse en el Ayuntamiento, éste fue pasto de las llamas. Hubo más ataques, seguidos de desfiles a los sones de La Internacional. El 6 de octubre, la revolución prosiguió. El cuartel de la guardia civil y la iglesia parroquial fueron incendiados.

Hacia las cuatro de la madrugada uno de los primeros objetivos de los revolucionarios fue la escuela de los hermanos, que se encontraba al lado de la iglesia parroquial, y sobre la que lanzaron algún cóctel Molotov. No pudieron detener a los hermanos ya que éstos, por indicación de su director, habían huido, pero sí que prendieron al director, hermano Bernardo, que fue asesinado.

Ser un mártir no se improvisa. En Bernardo latía un corazón de apóstol. En todos los lugares por donde pasó, sus iniciativas se multiplicaban: coros, Asociación de Exalumnos, Grupos de Acción Católica, Movimientos de Jóvenes Apóstoles entre los alumnos, puertas abiertas a la cultura, entronización de imágenes del Sagrado Corazón, vigilias de oración, círculos de estudio, conferencias culturales y religiosas, clases para la enseñanza de adultos, cajas de ahorro para los hijos de los mineros, becas de estudio, biblioteca itinerante, grupos de teatro, actividades folklóricas, visitas a las familias de los trabajadores de la mina, visitas a enfermos, trabajo vocacional, acompañamiento de hermanos jóvenes, sin dejar el trabajo propio de director y de profesor en el Colegio. Nueve horas de clase diarias, escribía a un ex alumno suyo, horas que me parecen minutos, porque me encuentro feliz entre los niños y ¡me parece poco todo lo que hago por ellos !Todo lo que aquí describimos maduraba en una intensa vida de intimidad con el Señor y con la Buena Madre. Bueno, sin olvidar la “mortificación” y hasta el cilicio. Decía: ¿Qué bien puedo hacer a los alumnos si no soy yo el primero en vivir lo que les digo?

En una página, toda una vida. 1889. 18 de febrero, el hermano Bernardo Fàbrega Julià nace en Camallera, cerca de Girona. En el bautismo recibe los nombres de Plácido Juan, José.1901. El 9 de marzo, entra en el juniorado, donde uno de sus hermanos le había precedido.1905. El 8 de septiembre hace los primeros votos y en 1910 los votos perpetuos.

Recorre todas las etapas que los hermanos de aquella época conocían en las comunidades maristas: cocinero de la comunidad, estudios, profesor de primaria, después en la enseñanza secundaria, subdirector de la escuela, superior de la comunidad y director del colegio.1910. Enseña en el colegio de Igualada y en 1916 se encuentra entre los fundadores del colegio de San José de Barcelona. 1925. Es nombrado director de la escuela de las minas de carbón de Vallejo de Orbó donde su apostolado se centró en la formación de los hijos de los mineros. Ama apasionadamente a este pueblo trabajador, pobre y mentalizado por las ideas del marxismo. Consciente de la pobreza de estas familias, quiere ofrecer a sus hijos oportunidades de un futuro mejor. 1931.

Los superiores le piden asumir la dirección de la escuela de Barruelo de Santullán, pueblo también situado en una zona minera.1934. El 6 octubre, hacia las 4 de la mañana, fue asesinado. Su cuerpo fue objeto de insultos, mutilado, arrastrado por los pies hasta la huerta de los hermanos, donde quedó abandonado durante 24 horas.Sus restos reposan en la iglesia parroquial de Barruelo de Santullán.

Testimonios: Si el hermano Bernardo llegó a ser un educador eficaz de la fe de sus jóvenes alumnos, ello no se debió solamente a sus lecciones de catequesis sino, sobre todo, a su experiencia de Dios. Fue un maestro extraordinario, de fuerte voluntad, de carácter enérgico, serio y profundo en todo lo que emprendía. Por otra parte, se mostraba respetuoso, afable, delicado en su forma de trato y muy caritativo. Su sinceridad y rectitud eran notables.

Un hermano joven fue enviado a la comunidad del hermano Bernardo. El Provincial sólo le dio este consejo: Trate de ir siempre con Bernardo. Después de algunos días el Hermano comprendió. Era como si le hubieran dicho: te puedo aconsejar que seas piadoso, mortificado, que tengas mucho celo apostólico, en una palabra, que seas santo. Pero todo esto te lo recomiendo de una sola vez al decirte que vivas muy cerca del buen hermano Bernardo. En efecto, será para ti un modelo de piedad y un espejo de abnegación y de regularidad; un ejemplo de celo apostólico y una luz de santidad. Una copia y un resumen de todas las virtudes religiosas y maristas. Encontrarás en él un guía, un amigo, un padre y un hermano. 


No hay comentarios: