miércoles, 22 de enero de 2014

SENCILLAS VIVENCIAS

EL INVIERNO, ENTRE NOSOTROS


Hoy ha salido un día plomizo, invernal, triste. Nada extraño, pues estamos en pleno invierno. Pero cuando se dice que el día está invernal, plomizo, triste es que el invierno se le nota más que en  otros días. Hoy es un día de esos.

Y se nota al mirar a la calle. Lo estoy haciendo ahora. Contemplo el cielo color panza de burra (1), triste, aburrido. Los árboles cabizbajos y silenciosos. Las fachadas de las casas apagadas y encogidas. El color rojo o azulado de los coches diluido. Sólo los coches color blanco dejan un punto de alegría.

Las gentes caminan embozadas, deprisa, mirando constantemente al suelo. Hasta los suelos de las calles y de las plazas despiden monotonía. Son, sin duda ninguna, reflejo de los cielos obscuros.

No se ven apenas niños correteando por las calles, los mayores andan despacio, serios, encovados. Hasta las farolas se arrugan y callan. Todo es plomizo, invernal, triste.

(1) Aplicado al cielo cuando presenta un color entre gris y blanquecino, propio de los momentos previos a las nevadas o granizadas.

PARA VER Y ESCUCHAR

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hoy ha salido un día plomizo, invernal, triste. Sin embargo hoy ha salido un día espléndido para el alma de unas amigas que entre los nubarrones les ha tocado Dios.
No es lo mismo el tiempo climatológico que los tiempos, sin tiempo del Señor.
Ojalá algún día veamos el Sol.