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“ALSERDELAPALABRA” presenta a sus seguidores, breves reflexiones nacidas de la experiencia de la vida ordinaria. Las escribiré con la frescura de lo sencillo y con la esperanza de lo sublime. Espero que mi pluma sea dócil y vuestra aceptación generosa.
sábado, 22 de noviembre de 2014
SENCILLAS VIVENCIAS
viernes, 21 de noviembre de 2014
SENCILLAS VIVENCIAS
Jesús lloró ante
Jerusalén y llora ante aquellos que no se dejan sorprender por Él, dice el Papa
Jesús llora
también hoy cuando las puertas de nuestro corazón, de los pastores, de la
Iglesia, se cierran a sus sorpresas no reconociendo a Aquel que trae la paz.
Fue el tema central
de la homilía del Papa Francisco enla Misa matutina celebrada en la capilla de
la Casa de Santa Marta este jueves 20 de noviembre.
Jesús llora por Jerusalén, porque no ha reconocido a Aquel que trae la paz. Comentando el Evangelio del día, el Papa explicó que el Señor llora por “la cerrazón del corazón” de la “ciudad elegida,del pueblo elegido. Porque ¡no tenía tiempo de abrirle la puerta! Estaba demasiado ocupada y muy satisfecha de sí misma. Y Jesús sigue llamando a las puertas, como ha llamado a la puerta del corazón de Jerusalén: a las puertas de sus hermanos, de sus hermanas; a nuestras puertas, a las puertas de nuestro corazón, a las puertas de su Iglesia. Jerusalén se sentía contenta, tranquila con su vida y no tenía necesidad del Señor: no se había dado cuenta de la necesidad de salvación que tenía. Y por esta razón cerró su corazón ante el Señor”. “El llanto de Jesús” por Jerusalén – afirmó Francisco – es “el llanto por su Iglesia, hoy, por nosotros”.
“¿Y por qué Jerusalén no había recibido al Señor? Porque estaba tranquila con lo que tenía, no quería problemas. Pero también – lo dice el Señor en el Evangelio – ‘si hubieras comprendido también tú, en este día, lo que te trae la paz. No has reconocido el tiempo en el que has sido visitada’. Tenía miedo de ser visitada por el Señor; tenía miedo de la gratuidad de la visita del Señor. Estaba segura en las cosas que ella podía administrar. Estamos seguros en las cosas que nosotros podemos administrar… Pero nosotros no podemos administrar la visita del Señor, sus sorpresas”.
A lo que el Papa Francisco añadió: “Y de esto tenía miedo Jerusalén: de ser salvada por el camino de las sorpresas del Señor. Tenía miedo del Señor, de su Esposo, de su Amado. Y así Jesús llora. Cuando el Señor visita a su pueblo, nos trae la alegría, nos trae la conversión. Y todos nosotros tenemos miedo no de la alegría, ¡no! – pero sí de la alegría que trae el Señor, porque no podemos controlarla. Tenemos miedo de la conversión, porque convertirse significa dejar que el Señor nos conduzca”.
“Jerusalén estaba tranquila, contenta – prosiguió diciendo el Papa –, el templo funcionaba. Los sacerdotes hacían sacrificios, la gente iba en peregrinación, los doctores de la ley habían organizado todo, ¡todo! ¡Todo claro! Todos los mandamientos claros… Y con todo esto Jerusalén tenía la puerta cerrada”. La cruz, “precio de aquel rechazo” – observó Francisco – nos muestra el amor de Jesús, lo que lo lleva “a llorar también hoy – tantas veces – por su Iglesia”.
“Yo me pregunto: hoy nosotros los cristianos, que conocemos la fe, el catecismo, que vamos a Misa todos los domingos, nosotros los cristianos, nosotros los pastores, ¿estamos contentos de nosotros? Porque tenemos todo ordenado y no tenemos necesidad de nuevas visitas del Señor… Y el Señor sigue llamando a la puerta, de cada uno de nosotros y de su Iglesia, de los pastores de la Iglesia. Eh, sí, la puerta de nuestro corazón, de la Iglesia, de los pastores no se abre: el Señor llora, también hoy”.
Por último el Papa invitó a hacer un examen de conciencia: “Pensemos en nosotros – dijo –, ¿cómo estamos en este momento ante Dios?”
PARA ESCUCHAR
jueves, 20 de noviembre de 2014
SENCILLAS VIVENCIAS
Texto completo de la catequesis del Santo Padre en la audiencia
general
"Queridos
hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Un gran don del
Concilio Vaticano II ha sido el de haber recuperado una visión de Iglesia
fundada en la comunión, y de hacer entendido de nuevo también el principio
de la autoridad y de la jerarquía en esta perspectiva. Este nos ha
ayudado a entender mejor que todos los cristianos, en cuanto bautizados, tienen
igual dignidad delante del Señor y están unidos por la misma vocación, que es
la de la santidad. Ahora nos preguntamos: ¿en qué consiste esta vocación
universal a ser santos? ¿Y cómo podemos realizarla?
En primer lugar
debemos tener muy presente que la santidad no es algo que conseguimos nosotros,
que obtenemos nosotros con nuestras cualidades y nuestras capacidades. La
santidad es un don, es el don que nos hace el Señor Jesús, cuando nos toma
consigo y nos reviste de sí mismo, nos hace como Él. En la Carta a los Efesios,
el apóstol Pablo afirma que "Cristo ha amado a la Iglesia y se ha dado a
sí mismo por ella, para hacerla santa". Así es, realmente la santidad es
el rostro más bello de la Iglesia, el rostro más bello: es descubrirse de nuevo
en comunión con Dios, en la plenitud de su vida y de su amor. Se entiende, por
tanto, que la santidad no es una prerrogativa solamente de algunos: la santidad
es un don que es ofrecido a todos, ningún excluido, por lo que constituye el
carácter distintivo de cada cristiano.
Todo esto nos hace
comprender que, para ser santos, no es necesario por fuerza ser obispo,
sacerdote o religioso… No ¡Todos estamos llamados a ser santos! Muchas veces,
antes o después, estamos tentados a pensar que la santidad está reservada
solamente a los que tienen la posibilidad de despegarse de los quehaceres
diarios, para dedicarse exclusivamente a la oración. ¡Pero no es así! Alguno
piensa que la santidad es cerrar ojos, poner cara de estampita, así. No, no es
esa la santidad. La santidad es algo más grande, más profundo que nos da Dios.
Es más, es
precisamente viviendo con amor y ofreciendo el propio testimonio cristiano en
las ocupaciones de cada día que estamos llamados a ser santos. Y cada uno en
las condiciones y en el estado de vida en el que se encuentra. ¿Eres
consagrado, consagrada? Sé santo viviendo con alegría tu donación y tu
ministerio. ¿Estás casado? Sé santo amando y cuidando a tu marido o a tu mujer,
como Cristo ha hecho con su Iglesia. ¿Eres un bautizado no casado? Sé santo
cumpliendo con honestidad y competencia tu trabajo ofreciendo tiempo al
servicio de los hermanos 'Pero padre, yo trabajo en una fábrica, yo trabajo
como contable, siempre con los números, allí no se puede ser santo'. ¡Sí, se
puede! Allí donde trabajas, puedes ser santo. Dios te da la gracia para ser
santo Dios se comunica contigo, siempre, en cualquier lugar se puede ser santo.
Abrirse a esta gracia que trabaja dentro y nos lleva a la santidad. ¿Eres padre
o abuelo? Sé santo enseñando con pasión a los hijos y a los nietos a conocer y
a seguir a Jesús. Y es necesaria mucha paciencia para esto, para ser buen
padre, o un buen abuelo, una buena madre, una buena abuela, es necesaria mucha
paciencia. Y en esta paciencia viene la santidad, ejercitando la
paciencia. ¿Eres catequista, educador o voluntario? Sé santo convirtiéndote en
signo visible del amor de Dios y de su presencia junto a nosotros. Así es: cada
estado de vida lleva a la santidad, siempre. En tu casa, en la calle, en el
trabajo, en la Iglesia, en ese momento, en el estado de vida que tienes
se ha abierto el camino a la santidad. No os desaniméis de ir sobre este
camino, es precisamente Dios quien te da la gracia. Y lo único que pide el
Señor es que estemos en comunión con Él y al servicio de los hermanos
En este punto, cada
uno de nosotros puede hacer un poco examen de conciencia. Y ahora podemos
hacerlo, cada uno se responde así mismo, dentro, en silencio. ¿Cómo hemos
respondido hasta ahora a la llamada del Señor a la santidad? ¿Tengo ganas
de hacerme un poco mejor, de ser más cristiano, más cristiana? Este es el
camino a la santidad. Cuando el Señor nos invita a ser santos, no nos llama a
algo pesado, triste. ¡Todo lo contrario! ¡Es la invitación a compartir su
alegría, a vivir y a ofrecer con alegría cada momento de nuestra vida,
haciéndolo convertirse al mismo tiempo en un don de amor por las personas que
están cerca de nosotros. Si comprendemos esto, todo cambia y adquiere un
significado nuevo, un significado hermoso, comenzando por las pequeñas cosas de
cada día. Un ejemplo: una señora va al mercado a hacer la compra y encuentra a
una vecina y empiezan a hablar y después llegan los chismorreos. Y esta señora
dice, no, yo no hablaré mal de nadie. Esto es un paso a la santidad, esto te
ayuda a ser más santo. Después en tu casa, el hijo te pide hablar un poco de
sus cosas fantasiosas, 'estoy cansado, he trabajado mucho hoy'. Pero tú,
acomódate y escucha tu hijo, que lo necesita, te pones cómodo, le escuchas con
paciencia. Esto es un paso a la santidad. Después termina el día, estamos todos
cansados, pero la oración, hacemos la oración. Eso es un paso a la santidad.
Después llega el domingo, vamos a misa a tomar la comunión, a veces antes una
confesión que nos limpie un poco. Y después la Virgen, tan buena, tan hermosa,
tomo el rosario y la rezo. Esto es un paso a la santidad. Y tantos pasos a la
santidad, pequeños. Después voy por la calle veo un pobre, un necesitado, me
paro y le pregunto algo. Es un paso a la santidad. Pequeñas cosas. Son pequeños
pasos hacia la santidad. Cada paso a la santidad nos hará personas mejores,
libres del egoísmo y de la clausura en sí mismos, y abiertos a los hermanos y a
sus necesidades.
Queridos amigos, en la
Primera Lectura de san Pedro se nos dirige esta exhortación: "Cada uno
viva según la gracia recibida, poniéndola al servicio de los otros, como buenos
administradores de una multiforme gracia de Dios. Quien habla, lo haga como con
palabras de Dios; quien ejercita un oficio, lo haga con la energía recibida de
Dios, para que en todo sea glorificado Dios por medio de Jesucristo".
¡Es esta la invitación
a la santidad! Acojámosla con alegría, y apoyémonos los unos a los otros,
porque el camino hacia la santidad no se recorre solos, cada uno por su cuenta
no puede hacerlo, sino que se recorre juntos, en ese único cuerpo que es la Iglesia,
amada y hecha santa por el Señor Jesús.
Vamos adelante con
valentía en este camino de la santidad".
(Traducido y
transcrito del audio por ZENIT)
PARA ESCUCHAR
miércoles, 19 de noviembre de 2014
martes, 18 de noviembre de 2014
SENCILLAS VIVENCIAS
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lunes, 17 de noviembre de 2014
SENCILLAS VIVENCIAS
"Necesitamos
como pueblo una regeneración moral"
Lunes, 17 de Noviembre de 2014
Discurso inauguración Asamblea Plenaria
En el discurso de inauguración de la
Asamblea Plenaria, que se celebra desde hoy y hasta el próximo viernes en
Madrid, el Arzobispo de Valladolid y Presidente de la Conferencia Episcopal
Española ha abordado cuestiones de actualidad social y eclesial, entre las que
destacan sus palabras sobre la corrupción y el derecho a la vida de los más
débiles.
Mons. Blázquez ha afirmado que “no
podemos inhibirnos de la situación de la sociedad de la que formamos parte y a
la que queremos servir. Es una convicción generalizada y un clamor que resuena
en todos los rincones, el que necesitamos como pueblo una regeneración moral.
La noticia de tantos hechos que nos abochornan, desmoralizan y entristecen debe
llevarnos a detectar las causas y a cambiar el curso de las cosas (…) Sin
conducta moral, sin honradez, sin respeto a los demás, sin servicio al bien
común, sin solidaridad con los necesitados, nuestra sociedad se degrada (…)
¡Cuánto despiertan, vigorizan y rearman moralmente la conciencia, el
reconocimiento y el respeto de Dios!”.
No es un tumor, sino un
hijo
Sobre la retirada por parte del
Gobierno del proyecto de ley en defensa del niño concebido y no nacido, y de la
ayuda a la madre que se siente angustiada ante el nacimiento de su hijo en
gestación, el Presidente de la CEE ha señalado que en su día fue un hecho que
nos entristeció y desconcertó, y que hoy “continuamos padeciendo el mismo
desconcierto y reclamando lo prometido en el programa electoral” (…) “¿Cómo es
posible –se ha preguntado Mons. Blázquez- que el Tribunal Constitucional no
haya respondido todavía al recurso que hace cuatro años le fue presentado
contra la segunda ley del aborto? Los cristianos, junto con otras muchas
personas, queremos que la persona nunca sea considerada como medio, sino como
fin. (…) Con predilección queremos defender la vida de los más débiles,
entre los que se encuentran los niños concebidos y no nacidos. También a estos
debe llegar la defensa de los pobres y excluidos. La ciencia enseña que desde
la concepción hay un tercer ser humano distinto de los padres. No es un tumor,
sino un hijo. Deseo que cuanto antes sea cambiada eficazmente la legislación en
el sentido de defender la vida de los niños en camino y de ayudar a las madres
para llevar a término el embarazo”.
Ante nuevos desafíos, actitudes
renovadas
El Arzobispo de Valladolid ha
dedicado una parte de su discurso a informar sobre el Sínodo Extraordinario de
los Obispos que se acaba de celebrar en El Vaticano sobre la familia en el
marco de la evangelización. Como miembro de la Asamblea, Mons. Blázquez ha
contextualizado lo que allí se ha trabajado. “Los riesgos que corren el
matrimonio y la familia – ha apuntado-, y la esperanza que debemos mantener en
estas realidades básicas, reclamaban un esfuerzo renovado e intenso”.
El Presidente de la CEE ha
destacado que, como ha sucedido en el Sínodo, “cuando se invita a participar
desde el principio se propicia la atención al recorrido posterior”. Ha ido
desgranando las distintas etapas y la perspectiva en que debe ser interpretada
la Relación final, de cara a la Asamblea Ordinaria que, sobre el mismo tema
general, se celebrará en octubre de 2015.
Mons. Blázquez ha querido
poner el acento en que la Asamblea debe ser vista como “un ejercicio de
colegialidad y sinodalidad (…) Debemos caminar juntos: la gente, los obispos y
el Papa”. Y en este sentido, ha explicado como el Sínodo “se ha acercado
compasivamente a las llagas de las familias, que necesitan samaritanos para
curarlas con el aceite del consuelo y el vino de la esperanza (…) El Evangelio
muestra con claridad la diferencia entre el dinamismo legalista y el dinamismo
de la misericordia. Fidelidad al Evangelio y compasión con los que sufren son
inseparables (…) No se trataba tanto de repetir la doctrina católica sobre la
familia cuanto de escuchar los desafíos pastorales que plantean determinadas
situaciones de las familias”.
Así, por ejemplo, Mons.
Blázquez ha subrayado la importancia de tomarse en serio la profunda crisis
cultural que atraviesa la familia y revisar los motivos por los cuáles ha
descendido entre nosotros el número de matrimonios canónicos y de matrimonios
en general. “Es necesario ahondar en la relación entre fe cristiana y
sacramento del matrimonio”, como se pide en la Relación del Sínodo. “Si la
identidad cristina está oscurecida, lo estará obviamente el sacramento del
matrimonio”.
Los desafíos que nos plantean
las nuevas situaciones son muchos y es necesario abordarlos con “actitudes
renovadas”, entendiendo, como muestra el estilo de la propia Relación final del
Sínodo, que estamos ante documento que no está cerrado, “sino abierto al
estudio y a la reflexión”.
Mons. Blázquez se ha referido,
por último, al V Centenario del nacimiento de santa Teresa de Jesús, que se
inició con la celebración de una Eucaristía en Ávila el pasado 15 de octubre.
Con palabras de Santa Teresa, “¡ya es tiempo de caminar!”. Recordar hoy a Santa
Teresa, una mujer del siglo XVI, “nos enseña a aprender del pasado, si le
diéramos la espalda, recortaríamos las posibilidades de nuestro presente y de
nuestro futuro”.
El Presidente de la CEE ha
recordado que los obispos peregrinarán a Ávila al final de la próxima Asamblea
Plenaria, en abril de 2015, y se ha mostrado confiado en que durante la
efeméride del V Centenario, el Papa Francisco pueda visitar la cuna de santa
Teresa, en Ávila, y su sepulcro, en Alba de Tormes (Salamanca).
PARA ESCUCHAR
domingo, 16 de noviembre de 2014
SENCILLAS VIVENCIAS
La Manif Pour Tous'
denuncia el proyecto de 'deconstrucción' de la familia
La presidenta del
colectivo, Ludovine Dutheil de la Rochère, interviene en el XVI Congreso
Católicos y Vida Pública. Afirma que 'la Ley Taubira es aberrante y debe ser
combatida'
La
presidenta de "La Manif Pour Tous", Ludovine
Dutheil de la Rochère, ha advertido este sábado que "en Francia
ya no se habla de la familia sino de familias". "Se dice que hay
muchos tipos de familia, que esto es maravilloso y que no tiene repercusiones,
cuando es absolutamente falso", ha señalado. "Los niños y los jóvenes
lo están pasando mal", ha asegurado, y este hecho no puede
desconectarse de la crisis que sufre el concepto de familia como resultado de
su equiparación con otros modelos de convivencia.
Durante su intervención en el XVI Congreso Católicos y
Vida Pública, que se está celebrando estos días en Madrid, la presidenta de
"La Manif Pour Tous" ha lamentado que el gobierno francés asuma
"todas las reivindicaciones de la ideología de género". En esta
línea, ha criticado "el proyecto de deconstrucción de la
familia" que trata de llevar a término el ejecutivo galo. "Los
jóvenes son los primeros en valorar la familia, pero no hay propuestas
políticas para la familia exceptuando la de la deconstrucción", ha
reiterado. Ante esta situación, ha pedido a las familias que reaccionen
contra "el individualismo, el materialismo y el libertinaje".
La activista francesa ha constado también la necesidad
que tiene cada niño de disfrutar de la protección y acompañamiento de un padre
y una madre. "Más que un derecho, es una necesidad, y el legislador ha
aceptado de forma consciente la privación de este derecho", ha dicho en
alusión a la denominada Ley Taubira, por la que se legalizan las uniones
homosexuales. Pese a la aprobación de dicha norma, Dutheil de la
Rochère ha apuntado que "La Manif Pour Tous" está lejos de
anunciar el fin de la lucha, y ha insistido en que este movimiento cívico
"sigue su camino". "La Ley Taubira es una ley aberrante que no
se basa en la realidad y que debe ser combatida", ha explicado.
Asimismo, la líder de este colectivo se ha referido a
la cuestión de los vientres de alquiler como uno de los flancos en los que se
puede plantar batalla. "El reconocimiento de la filiación a las parejas
homosexuales requerirá de la práctica de este bricolaje de la concepción",
ha expuesto. "Si actuamos rápidamente, podremos llegar a impedir que se
utilicen vientres de alquiler y quizás podremos cambiar el rumbo de las
cosas". Sobre este tema también ha querido dejar claro que "no hay un
vientre de alquiler ético". Por lo general, esta práctica supone "una
explotación de las mujeres pobres". "Los vientres de alquiler --ha
añadido-- convierten a la mujer en un mero instrumento y al niño en un producto
comercial". "Por eso nos apoyan algunos grupos feministas y
ecologistas", ha revelado.
Duthiel de la Rochère ha sido presentada por la
exministra de Medio Ambiente, Isabel Tocino, que ha prevenido del "efecto
contagio" que generan este tipo de normas "contra natura".
Además, la actual miembro del Consejo de Estado ha llamado a la
movilización de los que creen en la familia. "No dejemos que los que se
manifiestan sean sólo los que piensan de forma distinta a nosotros, pienso que
somos una mayoría demasiado silenciosa", ha concluido.
PARA ESCUCHAR
http://www.romereports.com/pg159099-ocho-consejos-del-papa-francisco-para-mejorar-la-vida-en-familia-es
CURIOSIDAD
http://www.romereports.com/pg159101-guardia-suizo-publica-libro-de-cocina-con-las-recetas-favoritas-de-francisco-y-benedicto-xvi-es
sábado, 15 de noviembre de 2014
SENCILLAS VIVENCIAS
Francisco en Sta. Marta:
para transmitir la fe a los niños es necesario el ejemplo
En la homilía de este
viernes, el Santo Padre ha predicado a un grupo de niños y adolescentes de una
parroquia de Roma
¿Cómo
enseñar la fe a los niños y jóvenes de hoy en día? Es la pregunta que el papa
Francisco se ha hecho esta mañana en la homilía de la misa de Santa Marta, a la
que han asistido un grupo de niños y adolescentes de una parroquia romana. Y
para transmitir la fe y ayudarles a hacer experiencia de la verdad y del amor
-ha afirmado- los adultos deben dar ejemplo más que palabras.
El Papa ha preguntado a los pequeños ¿qué dejamos al
futuro? "¿Enseñamos lo que hemos escuchado en la primera lectura: caminar
en el amor y en la verdad? ¿O lo enseñamos con las palabras, pero nuestra vida
va por otra parte? ¡Pero para nosotros mirar a los niños es una
responsabilidad! Un cristiano debe cuidar a los adolescentes, a los niños y
transmitir la fe, transmitir lo que vive, que está en su corazón. ¡No podemos
ignorar las plantas que crecen!", ha exclamado el Santo Padre.
Tal y como ha afirmado el Papa en la homilía, todo
depende de asumir la actitud justa con los jóvenes. Y nuevamente se ha
preguntado "¿cómo es mi actitud? ¿Es la actitud de un hermano, de padre,
de madre, de hermana, que lo hace crecer o es una actitud de desapego: 'ellos
crecen, yo hago mi vida...?"
Por eso, el Pontífice ha asegurado que "todos
nosotros tenemos una responsabilidad de dar lo mejor que tenemos y lo mejor que
tenemos es la fe: dársela a ellos, ¡pero darla con el ejemplo!" Y es que
-ha indicado- con las palabras no sirve, con las palabras... ¡Hoy las palabras
no sirven! En este mundo de la imagen, todos estos tienen móviles y las
palabras no sirven... ¡Ejemplo, ejemplo! ¿Qué les doy?
El Papa ha preguntado a los niños por qué estaban en
misa y alguno se ha animado a responder "para verte". A lo que el
Papa ha respondido: "también yo estoy contento de veros". Y así les
ha preguntado quién de ellos había recibido la primera comunión, la
confirmación y a continuación ha recordado que el bautismo "abre la puerta
a la vida cristiana" y que justo después comienza un "camino a lo
largo de toda la vida". Caminar en la verdad y en el amor, como se ha
escuchado en la pasaje de la Carta de Juan. Más adelante, llegarán otros
sacramentos como el matrimonio. Este camino -ha precisado- es importarte saber
vivirlo, saber vivirlo como Jesús.
Finalmente, prosiguiendo el diálogo, Francisco ha
añadido: "en estos sacramentos, ¿la oración es un sacramento?...
¡Fuerte!... ¡No! ¡Es verdad, no! La oración no es un sacramento pero debemos
rezar. ¿No sabéis si debéis rezar? Vale, bien... ¡Sí! Rezar al Señor, rezar a
Jesús, rezar a la Virgen para que nos ayuden en este camino de la verdad y del
amor. ¿Habéis entendido?"
Y así ha concluido: "habéis venido para verme,
¿quién lo había dicho? Tú, es verdad. Pero también para ver a Jesús. ¿De
acuerdo? ¿O dejamos a Jesús aparte?" Pregunta a la que los niños han
respondido: "¡No!"
De este modo, el Pontífice ha recordado a los
pequeños: ahora viene Jesús al altar. ¡Y lo veremos todos! ¡Es Jesús! En este
momento debemos pedir a Jesús que nos enseñe a caminar en la verdad y en el
amor. ¿Lo decimos juntos? (todos juntos) 'Caminar en la verdad y en el
amor'".
PARA VER Y ESCUCHAR
viernes, 14 de noviembre de 2014
SENCILLAS VIVENCIAS
La CEE lanza su App
para dispositivos móviles y tablets
para dispositivos móviles y tablets
La Conferencia Episcopal Española
(CEE) ha lanzado un nuevo canal de comunicación que permitirá la interacción a
través de una nueva aplicación móvil.
Se trata de un proyecto creado por
la empresa Eventelling.
La descarga de la aplicación es totalmente
gratuita. Permitirá al usuario disfrutar de varios servicios de movilidad, como
el acceso a la información ordenada dentro de la propia aplicación o la
comunicación de jornadas, actividades y novedades de la CEE.
La App permitirá también una
interacción constante, en particular, con los medios de comunicación y
periodistas, que accederán a los materiales de interés, notas de prensa y
documentos, y recibirán alertas de los eventos y ruedas de prensa.
El nombre de la App es
Conferencia
Episcopal Española.
En ella se podrá tener acceso directo a todas las redes
sociales de la CEE y a su web. Ya esa disponible tanto en Google Play para
Android
como en el Apple Store para IOS.
PARA ESCUCHAR
jueves, 13 de noviembre de 2014
SENCILLAS VIVENCIAS
El cardenal Cañizares llama a «fortalecer España» y que «no continúe por esta pendiente a la ruina»
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El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha hecho hoy un llamamiento a ejercer “una responsabilidad común todos, que es la de salvar, fortalecer y hacer avanzar en todos los órdenes a España” y ha advertido que “España debe cambiar de rumbo, clarÍsimamente” para evitar “continuar por esta pendiente que nos conduce a la ruina”.
Durante la inauguración del congreso internacional sobre la propuesta filosófica de Julián Marías (Valladolid, 1914, - Madrid, 2005) organizado por la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir” (UCV), el purpurado ha animado, cómo hacía Marías, a “ver la España real, desde la perspectiva histórica, y el recorrido de varios siglos para recuperar aquella identidad perdida o robada” con el fín de “iluminar nuestro presente y abrir horizontes para atraer un gran futuro”, ha subrayado. En este sentido, ha precisado que “ese futuro es posible cambiando de rumbo y España debe cambiar de rumbo, clarísimamente, aunque otros se empeñen en que no cambie y aunque gestores de la cosa pública estén empeñados en continuar por esta pendiente que nos conduce a la ruina”. El purpurado ha confesado que comparte con Julián Marías su “preocupación por España” y por las “situaciones que parecen desangrarla y destruirla” y ha citado “los asuntos económicos, con las causas que los han originado y con las consecuencias humanas y situaciones familiares tan lacerantes que afligen a nuestra nación”, así como “la secularización y laicismo creciente y radical en nuestro pueblo español, que está siendo sometido a una presión difícilmente soportable para olvidar, y el abandono de lo que le es más propio, su sentido y sus razones de fe cristiana”. Ante esta situación, el arzobispo de Valencia ha apremiado a “renovar nuestra sociedad, imprimirle nuevo vigor y esperanza de futuro, avivar y vigorizar sus raíces y su identidad, llevar a cabo ese proyecto común que es el de nuestra Historia, que queda tan reflejado en la Constitución de 1978 que salvó a esta nación después de una contienda”, ha dicho. En su intervención, el purpurado ha felicitado a la UCV por organizar este congreso “en homenaje y memoria agradecida a la figura de Julián Marías, que tanta falta nos hace en los momentos que atravesamos en la realidad de España, a la que tanto amó y tan bien entendió en sus raíces más hondas y en el proyecto y empresa común que la constituye”. Más adelante, ha expresado que “necesitamos rehacer nuestro camino y reemprenderlo con la esperanza de un proyecto y de una fe en común, la esperanza que ha hecho posible un gran proyecto común de todos y que ha hecho de nuestra nación una pieza básica de la cultura y realidad de Europa”.“Hora de unidad y responsabilidad, no de lamentos ni condenas” Además, el Cardenal ha explicado que en estos momentos “no podemos quedarnos en lamentos y condenas, porque hay excesivos lamentos y excesivas condenas, y es hora de unidad y de responsabilidad de todos”, y ha indicado que “España es una realidad histórica, un proyecto común y los españoles compartimos una base de Historia común que, como en todas y no menos que en otras, se encuentran momentos brillantes y zonas de sombra, que no se pueden ocultar y que hay que saber aprenderlas y corregirlas”. España ha pasado “situaciones muy difíciles en momentos de su Historia, incluso con fracasos muy notables, y ha habido etapas de gloria, y siempre las hemos sabido afrontar, juntos, con generosidad y con gran sentido de la responsabilidad por parte de todos”, ha aseverado. Igualmente, “la respuesta individualista de `cada uno a la suya y sálvese quién pueda´ no es humana, ni solidaria ni menos aún cristiana, carece de futuro y aboca al fracaso, al caos y a la disgregación” mientras que la respuesta “de culparse unos a otros y buscar chivos expiatorios retarda la respuesta que todos estamos esperando, una respuesta de todos, en unidad, de todas las instituciones, Gobierno, oposición, partidos políticos, fuerzas sociales y económicas, empresariales y sindicales, instituciones universitarias y culturales, Iglesia, etc.”. La tarea “es de todos” y, por parte de la Iglesia, “evangelizada y evangelizadora, aportando el evangelio de la caridad y de la esperanza, el testimonio de Dios que es amor” y, por su lado, “las fuerzas políticas y sociales, la universidad, la escuela, cada una en su papel y responsabilidad propia”. Finalmente, ha señalado que la figura de Julián Marías “es una figura emblemática que arroja una luz enorme en estos momentos”. Por ello, es necesario que esta luz se difunda y que haya muchos `Julián Marías´ que continúen esta tarea por el proyecto común por el que tanto luchó él desde su pensamiento bien fundado y sólido que es el futuro”.
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miércoles, 12 de noviembre de 2014
SENCILLAS VIVENCIAS
Audiencia general del Papa Francisco del miércoles 12 de noviembre de 2014
En la catequesis anterior pusimos de relieve que el Señor sigue apacentando a su rebaño a través del ministerio de los obispos, coadyuvados por los presbíteros y los diáconos. En ellos Jesús se hace presente con el poder de su Espíritu y sigue sirviendo a la Iglesia, alimentando en ella la fe, la esperanza y el testimonio de la caridad. Estos ministerios constituyen, pues, un gran don del Señor a cada comunidad cristiana y a toda la Iglesia, ya que son un signo vivo de su presencia y de su amor.
Hoy queremos preguntarnos: ¿Qué es lo que se exige a estos ministros de la Iglesia, para que puedan vivir de manera auténtica y fecunda su servicio?
1. En las «Cartas pastorales» que envía a sus discípulos Timoteo y Tito, el apóstol Pablo examina con detenimiento la figura de los obispos, de los presbíteros y de los diáconos, pero también la de los fieles, la de los ancianos y la de los jóvenes. Traza una descripción de cada cristiano en la Iglesia, delineando para los obispos, los presbíteros y los diáconos aquello a lo que están llamados y las prerrogativas que han de reconocerse en aquellos que son escogidos para estos ministerios e investidos de ellos. Ahora bien; resulta emblemático que, junto con las dotes inherentes a la fe y a la vida espiritual –que no pueden ser desatendidas, pues son la vida misma–, se enumeren algunas cualidades típicamente humanas: la hospitalidad, la sobriedad, la paciencia, la mansedumbre, la fiabilidad, la bondad de corazón. ¡Esto es el alfabeto, la gramática básica de todo ministerio! Ha de ser la gramática básica de todo obispo, de todo cura, de todo diácono. Sí, porque, sin esta predisposición hermosa y auténtica al encuentro, al conocimiento, al diálogo, a apreciar y a relacionarse respetuosa y sinceramente con los hermanos, no es posible ofrecer un servicio y un testimonio realmente gozosos y creíbles.
2. Hay, además, una actitud fundamental que Pablo recomienda a sus discípulos y, por consiguiente, a cuantos son investidos del ministerio pastoral, ya se trate de obispos, de presbíteros o de diáconos. El Apóstol exhorta a reavivar continuamente el don que se ha recibido (cf. 1 Tim 4, 14; 2 Tim 1, 6). Esto significa que uno ha de ser siempre muy consciente de que no es obispo, sacerdote o diácono por ser más inteligente, más bueno y mejor que los demás, sino solo en virtud de un don, de un don otorgado por Dios, con el poder de su Espíritu, por el bien de su pueblo. ¡Esta toma de conciencia es realmente importante, y constituye una gracia que hay que pedir día tras día! Y es que un pastor consciente de que su propio ministerio procede únicamente de la misericordia y del corazón de Dios nunca podrá asumir una actitud autoritaria, como si todos estuvieran a sus pies y la comunidad fuera su propiedad, su reino personal.
3. La toma de conciencia de que todo es don, de que todo es gracia, ayuda también a un pastor a no caer en la tentación de ponerse en el centro de la atención y de confiar solo en sí mismo. Son las tentaciones de la vanidad, del orgullo, de la suficiencia, de la soberbia. ¡Mal iría si un obispo, un sacerdote o un diácono se pensara que se lo sabe todo, que tiene siempre la respuesta adecuada para todo y que no necesita a nadie! Al contrario, la toma de conciencia de ser él, el primero, objeto de la misericordia y de la compasión de Dios, ha de impulsar a un ministro de la Iglesia a ser siempre humilde y comprensivo para con los demás. Aun siendo consciente de estar llamado a guardar con valentía el depósito de la fe (cf. 1 Tim 6, 20), se pondrá a escuchar a la gente. En efecto, es consciente de que tiene siempre algo que aprender, incluso de aquellos que pueden estar aún lejos de la fe y de la Iglesia. Además, todo esto ha de impulsarlo a adoptar, hacia sus propios hermanos en el ministerio, una actitud nueva, inspirada en la compartición, en la corresponsabilidad y en la comunión.
Queridos amigos: Debemos estar siempre agradecidos al Señor, porque, en la persona y en el ministerio de los obispos, de los sacerdotes y de los diáconos, sigue guiando y formando a su Iglesia, haciendo que crezca por el camino de la santidad. Al mismo tiempo, debemos seguir rezando para que los pastores de nuestras comunidades puedan ser imagen viva de la comunión y del amor de Dios
PARA ESCUCHAR
https://www.youtube.com/watch?v=b85_KUlW6rk
https://www.youtube.com/watch?v=RQAFlrb4oj8
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